Quedan otras dos que el ministro no mencionó, pero que también aparecen en el radar. La primera es incrementar la recaudación fiscal con nuevas cargas de retenciones a las exportaciones, tanto del complejo agropecuario como de la minería, bajando las de la industria. También se analiza aumentar los ingresos por Bienes Personales, gravar las ganancias extraordinarias de los bancos y a quienes blanqueron y dejaron el dinero fuera del país. Finalmente, la última es una reasignación de partidas con una orientación pogresiva del gasto público. En lo inmediato, el GPS manda a rescatar la plata que era para la deuda.