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Guido Sandleris: “La inflación de enero fue muy elevada y lo más probable es que la de febrero también lo sea”

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Invitado por la Fundación Libertad para exponer sobre las perspectivas que tiene el Banco Central para combatir la inflación, el presidente del organismo monetario, Guido Sandleris, aseguró que la tarea está siendo más ardua de lo pensada, pero que el camino de disciplina monetaria dará sus frutos.

El economista afirmó que la inflación de enero, de 2,9%, fue “elevada” y que “lo más probable es que la de febrero también lo sea”. “La inflación es alta desde hace tiempo. Sólo fue menor al 10% en sólo 17 de 75 años. ¿Esto significa que tenemos que resignarnos a vivir con inflación? De ninguna manera”, aseguró el titular del BCRA, al tiempo que explicó los motivos que en la Argentina producen inflación y cuál es el sendero elegido para comenzar a eliminarla.

No debemos desanimarnos por los resultados de las últimas décadas. Vamos a lograr bajar la inflación y lo haremos sobre bases sólidas”, aseguró Sandleris durante su exposición. Y agregó: “Lógicamente, si atrasar el tipo de cambio y las tarifas tiene efectos de corto plazo en contener a la inflación, sincerar estos precios genera alzas transitorias de la misma. Pero estas correcciones son necesarias para bajar la inflación de forma permanente”.

El funcionario se mostró “sincero” y afirmó que no se llegó hasta la situación actual de la forma planeada. “El camino fue más arduo de lo que imaginábamos. La reversión del financiamiento externo en 2018 junto con los errores mencionados nos llevó a una contracción de la economía y una situación de inestabilidad nominal el año pasado. La inflación y las expectativas de inflación aumentaron fuertemente”, enfatizó. Por eso, -añadió-, “lanzamos un esquema de metas estrictas de base monetaria” y el organismo apuntó a recuperar la credibilidad perdida.

Comparación regional

Sandleris recordó que  la mayoría de los países latinoamericanos que hoy tienen baja inflación atravesaron antes períodos prolongados de alta inflación. Mencionó a Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay. “Estos países habían sufrido, en promedio, inflaciones de más de 20% en 14 de los 20 años previos”, a haber logrado cifras de un dígito. “Soy consciente del sufrimiento que la inflación le causa a nuestros ciudadanos, especialmente a los más vulnerables, y es por ello que bajar la inflación es el objetivo principal de este Banco Central”, manifestó el titular del Central.

Al referirse a la necesidad de sentar bases sólidas para ir bajando la inflación de a poco, el funcionario planteó que hay formas de contener los precios de forma rápida, como atrasar el tipo de cambio o la demora en las actualizaciones de tarifasPero sostuvo que esos mecanismos generan otras distorsiones que luego hay que corregir y que generan impactos sobre los precios mucho más drásticos.

Todos sabemos que hay un vínculo entre tipo de cambio y precios, y esta estrategia puede ser efectiva en el corto plazo. Tanto los productos importados como los que se exportan se vuelven más baratos, se contienen las expectativas de inflación y los resultados aparecen”, dijo Sandleris, quien agregó: “El problema es que, mientras tanto, se genera un desequilibrio del sector externo, que se sostiene mientras el resto del mundo está dispuesto a financiarnos, pero que termina en una depreciación y una suba de la inflación una vez que este financiamiento se corta”.

También planteó que otro camino de contención de la inflación es el de retrasar los precios de los bienes y servicios regulados, como los combustibles, la electricidad, el gas o el transporte. Se estimula, por el lado de la demanda, el uso de estos bienes y servicios que no se condice con su verdadero costo para la sociedad. Y por el lado de la oferta -sostuvo Sandleris-, se desincentiva la inversión, cae la oferta y la calidad del servicio. “Cuando el financiamiento se acaba genera, como en el caso del tipo de cambio, una recomposición del precio atrasado, un salto de la inflación y un nuevo episodio inflacionario que debilita nuevamente la confianza en la moneda doméstica”, remarcó.

Sandleris destacó el foco que este gobierno está poniendo en la reducción del déficit fiscal, ya que este rojo hizo que se recurra eventualmente al BCRA para financiarlo en gobiernos anteriores. Y la emisión monetaria consecuente genera inflación, aclaró.

“En los últimos tres años, hemos avanzado tanto en la corrección de los atajos de corto plazo que se habían usado para contener la inflación como en la reducción del déficit fiscal. No digo que se haya hecho a la velocidad adecuada ni con la mejor coordinación posible. De hecho, no creo que haya sido así. Pero estoy convencido que logramos construir bases sólidas para empezar a bajar la inflación de manera sostenida”, enfatizó.

El discurso completo

Muchas gracias por la invitación a este evento. Quiero aprovecharla para hablar de lo que es la misión principal del Banco Central, la lucha contra la inflación.

Más allá de factores puntuales que ayudan a explicarla, la inflación de enero, 2,9% mensual, fue muy elevada, y lo más probable es que el dato de febrero también lo sea.Pero hoy quiero hacer un análisis acerca de la inflación con una perspectiva más amplia.

Argentina tiene una inflación mucho más alta que la de casi todos los países de la región. Excluyendo a Venezuela, que atraviesa una crisis humanitaria sin precedentes, nuestro país tiene la inflación más alta en América del Sur.

La inflación es alta desde hace tiempo. Habría sido superior a 20% anual en 12 de los últimos 20 años (pongo el potencial porque durante muchos de estos años las estadísticas del INDEC habían dejado de ser confiables). Aun peor, estos años de muy alta inflación se concentran en el período más reciente, que va de 2007 a la actualidad. Además, sabemos que no se trata de un fenómeno reciente. La inflación fue menor al 10% en sólo 17 de los últimos 75 años.

¿Significa esto que tenemos que resignarnos a vivir con alta inflación? De ninguna manera. La mayoría de los países latinoamericanos que hoy tienen baja inflación atravesaron antes períodos prolongados de alta inflación. Tomemos los casos de Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay. Para cada uno de ellos, ubiquémonos en el momento en que lograron reducir la inflación a menos de 10%, y mantenerla por debajo de ese nivel. Estos países habían sufrido en promedio inflaciones de más de 20% en 14 de los 20 años previos.

Soy consciente del sufrimiento que la inflación le causa a nuestros ciudadanos, especialmente a los más vulnerables, y es por ello que bajar la inflación es el objetivo principal de este Banco Central. No debemos desanimarnos por los resultados de las últimas décadas. Vamos a lograr bajar la inflación y lo haremos sobre bases sólidas.

¿A qué me refiero con bajar la inflación sobre bases sólidas? Hay ocasiones en las que se intentó bajar la inflación atrasando el tipo de cambio. Este camino se usó, por ejemplo, durante el Plan Austral, el Plan de Convertibilidad, el cepo cambiario vigente hasta 2015 y, en alguna medida, también en los primeros años del gobierno actual.

Todos sabemos que hay un vínculo entre tipo de cambio y precios, y esta estrategia puede ser efectiva en el corto plazo. Tanto los productos importados como los que se exportan se vuelven más baratos, se contienen las expectativas de inflación y los resultados aparecen. El problema es que, mientras tanto, se genera un desequilibrio del sector externo, que se sostiene mientras el resto del mundo está dispuesto a financiarnos, pero que termina en una depreciación y una suba de la inflación una vez que este financiamiento se corta. Me quedo corto si digo que cuando ello ocurre volvemos al punto de partida, porque el salto cambiario le produce un daño a los que tenían moneda doméstica en ese momento que hace más difícil convencerlos de quedarse en moneda doméstica en el futuro.

Otro camino de estabilización, o de contención de la inflación, sin bases sólidas usado en nuestro país es el de retrasar los precios de los bienes y servicios regulados, como los combustibles, la electricidad, el gas o el transporte. Los períodos de mayor atraso del precio de la electricidad residencial, según un trabajo de Fernando Navajas, fueron de 1945 a 1952 cuando en términos reales el precio de la electricidad se atrasó 51%, de 1973 a 1975 el atraso fue de 43%, de 1981 a 1984, 49% y el récord se lo lleva el período 2001 a 2015 con 73%. El ciclo es muy parecido al del tipo de cambio. Se abaratan artificialmente algunos precios, se reducen costos y expectativas de inflación, y se contiene la inflación en el corto plazo. Pero mientras tanto, primero se crea y después se va agrandando un desequilibrio insostenible. Por el lado de la demanda, se estimula un uso de estos bienes y servicios que no se condice con su verdadero costo para la sociedad. Y por el lado de la oferta, suceden dos cosas, se desincentiva la inversión y cae la oferta y la calidad del servicio. No tengo que recordarles el costo fiscal insostenible de estas políticas. Cuando el financiamiento se acaba genera, como en el caso del tipo de cambio, una recomposición del precio atrasado, un salto de la inflación y un nuevo episodio inflacionario que debilita nuevamente la confianza en la moneda doméstica.

En el gobierno anterior se usaron las dos estrategias cortoplacistas a la vez, atraso cambiario y tarifario. Sin embargo, con el nivel de financiamiento monetario al Tesoro que había, las presiones inflacionarias eran crecientes. Esta combinación de políticas contuvo transitoriamente a la inflación en 25% en 2015, pero dejó activadas las bases de una aceleración inflacionaria.

Una característica común de la mayoría de los intentos de control de la inflación en nuestro país es que no lograron resolver el problema fiscal y tuvieron que convivir con déficits fiscales elevados. La existencia de déficit fiscal hizo que eventualmente se recurra al Banco Central para financiar el desequilibrio. La emisión monetaria consecuente genera inflación más temprano o más tarde.

En los últimos tres años, hemos avanzado tanto en la corrección de los atajos de corto plazo que se habían usado para contener la inflación como en la reducción del déficit fiscal. No digo que se haya hecho a la velocidad adecuada ni con la mejor coordinación posible. De hecho, no creo que haya sido así. Pero estoy convencido que logramos construir bases sólidas para empezar a bajar la inflación de manera sostenida.

El tipo de cambio real hoy se encuentra 59% por encima del nivel que tenía antes de la salida del cepo. El déficit de cuenta corriente del cuarto trimestre (desestacionalizado y anualizado) fue de 1,2% del PIB, 3,8 puntos más bajo que en 2017.

El atraso tarifario, que como dijimos, fue un instrumento muy utilizado hasta 2015, está ya corregido en su mayor parte. Ya se ha hecho la mayor parte del esfuerzo que implica sincerar las tarifas.

Lógicamente, si atrasar el tipo de cambio y las tarifas tiene efectos de corto plazo en contener a la inflación, sincerar estos precios genera alzas transitorias de la misma. Pero estas correcciones son necesarias para bajar la inflación de forma permanente.

En el aspecto fiscal, el déficit primario se redujo de cerca de 5% en 2015 a 2,4% del PIB en 2018. Y no habrá déficit primario en 2019.

En resumen, hemos corregido casi en su totalidad los tres desequilibrios macroeconómicos que arrastraba la economía: el atraso cambiario, el tarifario y el déficit fiscal. Esto nos ubica, como les decía, ante la posibilidad de bajar la inflación de manera sostenida.

Quiero ser sincero, no hemos llegado hasta acá de la forma planeada. El camino fue más arduo de lo que imaginábamos. La reversión del financiamiento externo en 2018 junto con los errores mencionados nos llevó a una contracción de la economía y una situación de inestabilidad nominal el año pasado. La inflación y las expectativas de inflación aumentaron fuertemente.

Por eso, a fines de septiembre lanzamos un esquema de metas estrictas de base monetaria. El banco central había perdido credibilidad, y decidimos que la forma de comenzar a recuperarla era ofrecer al público mes a mes metas fácilmente verificables.

Cumplimos o sobrecumplimos estas metas en los primeros cuatro meses del esquema. Y lo haremos también en febrero.

La volatilidad financiera bajó con este esquema monetario, y así, aún cuando siguen siendo altas, han bajado la inflación y la tasa de interés. Sin embargo, estos procesos no son lineales.

El esquema monetario es estricto, y además lo estamos implementando con mucha cautela. Esto es lo necesario para que baje la inflación. Sabemos que los datos de enero en este sentido no fueron buenos y todavía quedan algunos meses con correcciones tarifarias importantes.

Es por ello que resulta clave mantener la disciplina monetaria. Los desequilibrios que han impedido bajar la inflación de manera sostenida en el pasado están resueltos o próximos a resolverse. Ya estamos implementando una política monetaria tendiente a reducir la inflación. Ahora debemos ser perseverantes, sabiendo que los resultados no son inmediatos, pero sin dudas llegan. Lo demuestran los casos de países cercanos al nuestro que ya se han acostumbrado a vivir con inflaciones de un dígito. No hay ninguna razón por la que no podamos lograrlo.

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El Senado Nacional, convirtió en ley el proyecto sobre Educación Ambiental Integral

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La Cámara de Senadores de la Nación aprobó este viernes por la madrugada, por unanimidad, la nueva normativa crea un organismo especial para funcionar como “principal instrumento de la política” para la enseñanza de esta materia “en todo el territorio nacional”

Que es la EAI (Educación Ambiental Integral).

El objetivo de la ley es asegurar un piso mínimo de actividades y contenidos por medio de una educación más abierta y dinámica, como pilar fundamental en la creación de esta conciencia ambiental, donde existe la necesidad de establecer procesos educativos que visualicen la crisis ambiental y sus alternativas post-pandemia”.

El Profesional, Lic. Matias Aciar, nos deja una breve reseña sobre la Ley de EAI (Educación Ambiental Integral)

Hablemos todo el mismo idioma.

(No es Medio Ambiente) – El “medio ambiente” no existe, su uso es una desviación idiomática que genera confusión, pero es bien aplicada la palabra “MEDIO” cuando se quiere identificar o definir: suelo, agua y aire, porque separadamente forman un “medio”, y es en su conjunto con otros componentes como conforman el AMBIENTE.

Qué dice la ley

La EAI (Educación Ambiental Integral), propone “un proceso educativo permanente con contenidos temáticos específicos y transversales, que tiene como propósito general la formación de una conciencia ambiental. A su vez, se incorpora al artículo 92 de la Ley 26.206 de Educación Nacional que formará parte de los contenidos curriculares comunes a todas las jurisdicciones: “La toma de conciencia de la importancia del ambiente, la biodiversidad y los recursos naturales, su respeto, conservación, preservación y prevención de los daños”.

Es objeto de la presente ley definir la política de educación ambiental conforme lo dispuesto en el artículo 41 de la Constitución.

La Ley General del Ambiente N° 25675, Artículo 14 dispone que la educación ambiental constituye el instrumento básico para generar en los ciudadanos, valores, comportamientos y actitudes que sean acordes con un ambiente equilibrado, propendan a la preservación de los recursos naturales y su utilización sostenible, y mejoren la calidad de vida de la población.

La educación ambiental y los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible)

“De aquí a 2030, asegurar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y los estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y la contribución de la cultura al desarrollo sostenible.”

“El tema de la educación ambiental integral es una piedra basal en el mundo que se viene”.

#LeyDeEducacionAmbientalYA.

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Cuánto necesitó una familia Mendocina para no ser pobre ni indigente

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Según la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza (DEIE), las líneas de pobreza e indigencia para una familia compuesta por dos adultos y dos menores fueron, el mes pasado, de $52.578,10 y $20.947,45 respectivamente.

Una vez más la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza (DEIE) dio a conocer las cifras que, oficialmente, determinan cuándo alguien es pobre o indigente. Y lamentablemente, una vez más también, los números están lejos de ser alentadores.

Tomando como referencia una familia tipo 2, que está compuesta por “un jefe de 35 años, un cónyuge de 31, una hija de 8 y un hijo de 5”, el organismo estatal informó que para no caer en la pobreza sus ingresos deben superar los de $52.578 mensuales. Y, para no ser indigentes, percibir al menos $20.947 cada mes.

Los números de la DEIE provienen de la llamada Canasta básica de alimentos (CBA), que definen como “el conjunto de bienes que satisfacen las necesidades nutricionales de las personas, teniendo en cuenta los hábitos de consumo de una población determinada. Por lo tanto, los hogares que cuenten con un ingreso menor al valor de la CBA, que fue de $ 20.947,45 en febrero, se consideran pobres extremos o indigentes”.

También, la mencionada Dirección local define cada mes el valor de la denominada Canasta Básica Total (CBT), que grafica “el conjunto de bienes y servicios que satisfacen las necesidades comunes de la población, teniendo en cuenta los hábitos de consumo de una población determinada. Por lo tanto, los hogares que cuenten con un ingreso menor al valor de la CBT, que fue de $ 52.578 en febrero, se consideran pobres.

 

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IMPORTANTE DONACIÓN DE INSUMOS RECIBIÓ EL HOSPITAL DE USPALLATA

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El Hospital de Uspallata recibió una importante donación de insumos por parte de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días, a este acto concurrieron integrantes de la Iglesia, autoridades del Hospital de Uspallata y Delegación Municipal Uspallata.
La entrega se realizó en la Iglesia ubicada en Calle Las Heras, las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Adrián Sidan, quien destacó la labor solidaria que cumplen en el mundo entero, llegando en esta oportunidad al valle de Uspallata, por su parte el Director del Nosocomio agradeció el gesto de la donación las que manifestó desde mañana mismo será parte de los insumos que servirán a los profesionales para afrontar esta pandemia.
• Camisolines SMS 45 grs – Cajón x 100u.
• Barbijos quirúrgicos tricapa – Cajón de 2000 u.
• Antiparras Fravida M.1702 – Caja x 30 u.
• Protectores faciales Apolo 11 – Caja x 1 unidad
• Guantes descartables (Cajón x 1000u) grande
• Guantes descartables (Cajón x 1000u) mediano
• Guantes descartables (Cajón x 1000u) chico
• Termómetro infrarrojo
• Alcohol en gel, 5L (Caja x 4 Bidones)

Finalizado el acto de entrega dialogamos con el representante de la Iglesia y Director del Nosocomio

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