Connect with us

Policiales

Hallaron el cuerpo de uno de los cuatro jóvenes que desaparecieron en el río Paraná

Publicado

on

Un hombre vio el cadáver flotando y dio aviso a las autoridades, que continúan buscando a los tres restantes. El canoero que los llevaba se salvó tras nadar hasta la isla Meza

Este miércoles, cerca de las 17, efectivos de la Prefectura Naval Argentina confirmaron en la provincia de Corrientes el hallazgo del cuerpo sin vida de uno de los cuatro jóvenes desaparecidos el sábado último en el río Paraná, luego de que naufragara la embarcación en la que intentaban llegar a la costa.

Familiares de los jóvenes precisaron a la agencia Télam que el cuerpo hallado corresponde a Ignacio Agustín Barrientos, de 22 años, quien cayó al río Paraná el sábado último junto a otras cuatro personas, cuando intentaban volver en una canoa desde la isla Meza a la costa del barrio Punta Taitalo de Corrientes.

El hallazgo, confirmado por la Prefectura Naval, se produjo cuando efectivos de la fuerza fueron alertados por un ciudadano que avistó a bordo de su embarcación particular un cuerpo flotando en el agua a la altura del kilómetro 1.211, sobre la margen izquierda del río Paraná.

En un parte de prensa de la fuerza se indicó que “de forma inmediata se desplegaron guardacostas y personal de la autoridad marítima al lugar, procediéndose al operativo de extracción”.

En tanto, medios fluviales y terrestres de la Prefectura continúan desplegados rastrillando la zona de búsqueda a efectos de dar con las restantes personas desaparecidas, en el marco de un caso que cuenta con la intervención del Juzgado Federal 1 de Corrientes, a cargo de Juan Carlos Vallejos.

Cabe recordar que, el sábado por la tarde, una precaria embarcación que habían contratado por 200 pesos por persona, zozobró en el río Paraná a la altura del barrio Punta Taitalo de Corrientes en momentos en que se precipitaba en la zona un temporal de viento.

Además de Ignacio Agustín Barrientos, desaparecieron en el siniestro náutico dos primos suyos, los hermanos Antonio y Cristian Barrientos, de 26 y 23 años respectivamente, y un amigo de los tres, Osvaldo Maciel, de 20.

Por su parte, el canoero se salvó tras nadar hasta la isla Meza, donde buscó a los jóvenes, a metros del sitio donde se produjo el naufragio de la embarcación.

Luego del hecho, el jefe de Prefectura de Zona Paraná Superior y Paraguay, Gustavo Daniel Díaz, aseguró en declaraciones a la agencia de noticias que ninguno de los jóvenes que iban a bordo de la embarcación tenía puesto el chaleco salvavidas y que el accidente ocurrió “cuando ya estaban regresando de su tarde de pesca”.

Sobre el operativo de búsqueda en aguas del río Paraná, remarcó que seis embarcaciones con tres efectivos, durante las 24 horas y buzos tácticos, durante el día, buscan dar con el paradero de los pescadores desaparecidos.

El domingo fue encontrada la embarcación que protagonizó el accidente y personal de Prefectura fue “alertado por ‘pescadores artesanales’ que observaron la aparente existencia de un casco sumergido”.

“Buzos pertenecientes a la fuerza, luego de efectuar inmersión logran recuperar de las aguas el casco involucrado en el hecho constatándose que se trata de una embarcación (P.R.F.V) de color verde/blanco con fondo rojo y motor fuera de borda de 2hp”, detallaron.

Seis embarcaciones con tres efectivos, durante las 24 horas y buzos tácticos, durante el día, buscan dar con el paradero de los pescadores desaparecidos.Seis embarcaciones con tres efectivos, durante las 24 horas y buzos tácticos, durante el día, buscan dar con el paradero de los pescadores desaparecidos.

Aquel día, Gustavo Daniel Díaz remarcó que en la búsqueda de los jóvenes contaban con el apoyo de “conocidos y amigos de las familias, muchos de ellos pescadores malloneros, conocedores de la zona”.

Frente a lo sucedido, familiares de los jóvenes desaparecidos pidieron a través de un posteo de Facebook ayuda a la comunidad para colaborar con las tareas de búsqueda.

“Por favor necesitamos combustible para cargar en los motores que llevan algunas canoas para ayudar en la búsqueda de los hombres que se perdieron en el río de Punta Taitalo, hay dos familias desesperadas”.

Asimismo, solicitaron víveres para todos aquellos que a lo largo de las 24 horas del día desde el sábado trabajan en la búsqueda de los jóvenes.

(Visited 34 times, 1 visits today)
Comentá aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Policiales

Torturan y matan a puñaladas a un jubilado en su casa: descartan la hipótesis de un robo

Publicado

on

Por

Ocurrió en la localidad misionera de San Pedro. El cuerpo lo encontró su hermano.

El cuerpo lo encontró su hermano, tendido en el piso del living de su casa del paraje Piñalito Sur, en la localidad misionera de San Pedro. Estaba atado de pies y manos y tenía signos de haber sido torturado. Lo habían asesinado a puñaladas.

El dinero de la jubilación todavía estaba en los bolsillos de la víctima por lo que los investigadores, en principio, descartan la hipótesis del robo como móvil del homicidio. Mientras tanto, todo es tristeza y conmoción por el crimen brutal de José Antonio Fernández (66), un pionero en esa zona.

“Impotencia, bronca y tristeza, es lo que más siento en estos momentos. Sé que mi hermano no era perfecto, tenía sus defectos como cualquiera de nosotros pero no se merecía lo que le pasó”, le dijo Carlos Fernández al diario El Territorio de Misiones este martes.

Fue Carlos el que encontró a su hermano asesinado luego de ir hasta su casa, que queda enfrente de un destacamento de guardaparques de San Pedro, porque no le respondía los mensajes.

El cuerpo de Fernández fue hallado el lunes por la tarde en la misma casa donde tenía un kiosco que él mismo atendía, a la vera de la ruta nacional 14 y con el vecino más cercano a unos 200 metros.

Separado y con dos hijos grandes, algunos vecinos hay llegado a contar que escucharon gritos el domingo por la noche. Todo es materia de investigación por el momento.

Los forenses que trabajaron en el lugar determinaron que Fernández presentaba heridas punzo cortantes en el tórax y el cuello que, para los expertos, fueron realizadas cuando aún estaba con vida como probable método de tortura.

Además, los médicos explicaron que, de acuerdo a lo que pudieron establecer en el lugar, Fernández fue asesinado en horas del mediodía del lunes. Se aguarda el resultado de la autopsia.

El caso es investigador como un “homicidio” por el Juzgado de Instrucción N°3 de San Vicente.

(Visited 7 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Policiales

Corriendo una picada, alcoholizado y bajo efectos de estupefacientes

Publicado

on

Por

¿Como Estado hacemos todo lo posible para que la segunda causa de muertes en la Argentina siga en el podio nacional de la gran cantidad de vidas que se pierden?

Los hechos hablan por sí solos según las imágenes difundidas. Dos autos a toda velocidad embisten contra una Traffic en la cual viajaban cinco integrantes de una familia en la Avenida General Paz. Entre los conductores, al menos uno iba alcoholizado, bajo los efectos de estupefacientes, además de que ambos autos estaban corriendo una picada.

Fue un verdadero milagro no tener que lamentar víctimas fatales.

La cita de Paulo Coelho nos interpela, una vez más, a la reflexión. ¿Como Estado hacemos todo lo posible para que la segunda causa de muertes en la Argentina (la primera es en manos de armas de fuego) siga en el podio nacional de la gran cantidad de vidas que se pierden?

Dos de los valores fundamentales para la sociedad Argentina son la vida humana y la seguridad vial. Dichos intereses fundamentales forman parte del digesto catalogado la “ley de las leyes”, que es el nuevo Código Penal Argentino.

La preocupación respecto de los siniestros viales no sólo es nacional sino también mundial.

Resulta evidente que el actual esquema sancionatorio de las infracciones de tránsito no llega a dar una respuesta adecuada a la problemática. Por eso nos encontramos ante una dramática situación que nos obliga a todos a trabajar fuertemente a fin de reducir los índices de siniestros viales en nuestro territorio nacional.

En línea con los países de legislación más avanzada en la materia (como en el caso de España) el proyecto de reforma del Código Penal con 540 artículos, que fuera redactado por la comisión creada por decreto del PEN nro. 103/17, que me honraron con la Presidencia, enviado por vez primera en los últimos 100 años por el Poder Ejecutivo de la Nación al Congreso Nacional el 25 de marzo de 2019 y que fuera presentado el pasado 4 de junio de 2019 ante la Comisión de Asuntos Penales y Justicia del Honorable Senado de la Nación (se recuerda que los Proyectos de Reforma de los Códigos no tienen plazos de caducidad parlamentaria), de manera específica busca encontrar una solución a la segunda causa de muerte en la República Argentina después del uso de armas.

En el artículo 84 del Proyecto se contempla la conducta culposa básica, con pena de uno (1) a cinco (5) años de prisión, respecto de quien por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o los deberes a su cargo, causare a otro un resultado, como lo es la muerte. Es decir, determina una penalidad para el desarrollo de conductas que si bien están prohibidas, son llevadas adelante de manera “imprudente”.

El inciso 2º del Proyecto aumenta la escala penal de dos (2) años a cinco (5) de prisión cuando la muerte es el resultado de la conducción imprudente, negligente o antirreglamentaria de un vehículo con motor.

Se establecen especiales circunstancias de hecho que agravan la penalidad y que elevan el mínimo de la escala penal a tres (3) años de prisión con un máximo de siete (7) años de prisión.

Se llega a una sanción penal para los delitos imprudentes cuya escala penal se encuentra en su máximo de pena justo por debajo del delito doloso de resultado muerte previsto en el art. 79 del Código Penal.

A modo de referencia, la escala penal de los delitos imprudentes se agrava hasta un máximo de siete (7) años de prisión e inhabilitación de hasta 10 años para conducir cuando:

1) El imputado se diere a la fuga, o no intentare socorrer a la víctima, siempre que no incurriera en el delito de abandono de persona.

2) Cuando el autor estuviere bajo los efectos de estupefacientes o con un nivel de alcoholemia igual o superior a los 500 miligramos por litro de sangre en el caso de conductores de transporte público o 1 gramo por litro de sangre en los demás casos.

3) Cuando estuviere conduciendo en exceso de velocidad de más de 30 kilómetros por encima de la máxima permitida en el lugar del hecho o participando de una prueba de velocidad o de destreza sin la debida autorización de autoridad competente.

4) Lo mismo, para quien hubiese organizado o promocionado la prueba de velocidad o destreza.

5) Incluso si condujere estando inhabilitado o violare la señalización del semáforo o las señales de tránsito, entendiendo la responsabilidad (por entenderla también como conducta imprudente) la conducta respecto de quien entrega un vehículo de su propiedad o confiado a su custodia, a sabiendas que será utilizado a tal fin.

Otra de las conductas que se prevé como imprudentes con una penalidad mayor es la “culpa temeraria” (brindando respuesta a los reclamos de las asociaciones civiles de víctimas y ONG, así como las modificaciones introducidas al Código Penal por la Ley 27.347), que se enrola dentro de lo legislado en el Código Penal español, que contempla la temeridad manifiesta en el Título XVII “De los delitos contra la seguridad colectiva”.

Por otro lado, el Proyecto de reforma prevé que determinadas conductas peligrosas que no llegan a producir un resultado muerte, también serán consideradas delitos. Se sigue así la línea del Código Penal Español, que a través de la tipificación de este tipo de conductas de peligro, se evidencia con información empírica y estudios de campo que se redujo de un año a otro, en 500 las muertes producidas en tragedias viales.

El nuevo artículo 194 del Proyecto del Código Penal prevé, dentro de los “Delitos contra la Seguridad Pública”, sin llegar al extremo de la fatalidad, que la pena de prisión de seis (6) meses a tres (3) años e inhabilitación especial para conducir por el doble de tiempo de la condena, al que creare una situación de peligro para la vida o la integridad física de las personas mediante la participación de una prueba de velocidad o destreza con un vehículo con motor, sin autorización. La misma pena para quien organiza esta clase de eventos de peligro concreto.

Por otra parte, prevé como delito de peligro abstracto con pena de multa actualizable, la conducta de quien condujere un vehículo con motor bajo los efectos de sustancias estupefacientes o con un nivel de alcoholemia igual o superior a 500 miligramos por litro de sangre en el caso de conductores de transporte público 1 gramo por litro de sangre en los demás casos. Casos antes contemplados como contravenciones.

Prevé la aplicación de la misma pena al conductor que, requerido por un agente de la autoridad, se negare a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y la presencia de las drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas.

Contempla también una pena de multa actualizable respecto de quien condujere un vehículo con motor a velocidad superior en 60 kilómetros por hora a la máxima permitida reglamentariamente.

En suma, se establecen, de una parte, nuevas circunstancias de hecho con penas que alcanzan los siete (7) años de prisión en el caso de resultado muerte, inhabilitación de hasta 10 años para conducir, para los delitos que sean llevados adelante de manera imprudente y, de la otra, se adelanta la intervención del Estado, sin tener que esperar un resultado trágico respecto de aquellas personas que conducen vehículos en determinadas circunstancias (bajo los efectos de alcohol, estupefacientes, corriendo picadas), hoy prohibidas por normas contravencionales.

Se intenta receptar, proteger y sobre todo resguardar, por intermedio del nuevo Código Penal, los intereses fundamentales que reclama la sociedad por medio de una política de Estado que tutele la vida humana y la seguridad vial.

* El autor es Presidente Comisión de Reforma del Código Penal, Juez Cámara Federal Casación Penal, Doctor en Derecho Penal UBA, Profesor Adjunto Regular Universitario UBA, UTDT y UA.

(Visited 12 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Policiales

Crimen de Blas Correas: se quebró una de las policías y contó cómo plantaron el arma para “justificar un tiroteo”

Publicado

on

Por

Una de las agentes detalló que un compañero le pidió que tirara una pistola en la escena del crimen. Hay 13 policías y tres empleados de un sanatorio imputados.

Una de los 13 policías imputados en el caso del crimen de Valentino Blas Correas (17) confirmó en su indagatoria que se “plantó” un arma con la intención de justificar un “tiroteo” cuando los agentes policiales dispararon contra el automóvil, ocupado por la víctima y cinco amigos, porque presuntamente había evadido un control en la capital de Córdoba en la madrugada del 6 de agosto.

La policía Wanda Micaela Esquivel (32) declaró ante el fiscal José Mana que cuando se trasladaban en un móvil policial, el oficial Javier Alarcón sacó un arma de su chaleco y le pidió que la tirara por la ventanilla, en una zona cercana donde presuntamente los chicos evadieron un control policial.

El abogado Hugo Luna, defensor de Alarcón, confirmó que ese relato de Esquivel consta en el expediente, no obstante dijo que “no se ajusta a la realidad” y que va a “ofrecer elementos de pruebas para demostrarlo”.

Al respecto añadió que Esquivel, con lo que relata en la indagatoria, “busca atenuar su situación procesal y evitar la prisión preventiva, pero no le resultó”, consideró Luna al restarle importancia a las declaraciones de la mujer policía que participó en los operativos de control cuando ocurrió el crimen.

El Fiat Argo blanco en el que viajaba el joven asesinado en Córdoba.

El Fiat Argo blanco en el que viajaba el joven asesinado en Córdoba.

En el proceso de investigación ya fueron indagados los 13 agentes policiales imputados y los tres empleados de un sanatorio que se negaron a atender a Blas cuando llegó, presuntamente con vida, luego de recibir el balazo que ingresó por la luneta e impactó en su omóplato.

Los policías Alarcón (31) y Lucas Gómez (35) son los dos principales imputados como los autores de los disparos que mataron al adolescente, a quienes se les adjudica el delito de “homicidio calificado agravado por el uso de arma de fuego y por la condición de policías” y también en grado de “tentativa” por el riesgo de vida que significaron esos disparos para el resto de los ocupantes del automóvil.​ Según trascendió, las imágenes de las cámaras de seguridad mostraban a Gómez disparando contra el vehículo en línea recta y a Alarcón con dirección a las ruedas.

Gómez, de cuya arma salió el disparo mortal que asesinó a Correas, tiene un juicio pendiente en una causa por encubrimiento. Lo acusaron de participar de una red policial que buscó proteger al violador serial de La Calera, Leandro Raúl Castañares, condenado en 2018 por reconocer de seis abusos sexuales. Ese juicio no se llevó adelante pero Gómez estaba señalado como parte del encubrimiento policial pero el tribunal de conducta le permitió continuar en funciones y con portación de arma. Por su parte, Alarcón también aparece involucrado en una causa de 2013 en la que lo acusaron por “privación ilegítima de la libertad” y “lesiones leves” que no avanzó.

El hecho ocurrió el 6 de agosto pasado cuando Correas se movía en un auto con cinco amigos y habrían evadido un control policial en la zona sur de la ciudad de Córdoba, por lo que los policías dispararon varios tiros, uno de los cuales ingresó por la luneta y dio en el omóplato de Valentino Blas Correas. El joven iba en la parte de atrás y murió a causa de la herida, mientras que otro joven recibió heridas menores por el impacto de otro proyectil.

(Visited 65 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Más Visitadas