El plan del Gobierno de otorgarle al sector privado hasta U$S 10.000 millones en bonos para que distribuyan entre sus accionistas como dividendos va tomando cada vez más fuerza.
De acuerdo con los trascendidos, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional incluiría el “permiso” para que el Banco Central emita deuda en dólares para entregar a las empresas que quieren repartir dividendos. El titular del BCRA, Santiago Bausili, estaría de acuerdo con la operación.
De esta forma, el gobierno daría satisfacción a una demanda del conjunto de la clase empresaria con sede en Argentina que, si bien puede obtener ingresos por dividendos en pesos para los accionistas radicados en el país, no logra enviar al exterior todos los dólares que reclaman los radicados fuera de la Argentina. Esto se aplica en particular a las empresas con casa matriz en el exterior.
El mecanismo que se habría elegido para el pago de dividendos no es casual. Se trataría del Bopreal, un bono que emite el BCRA en dólares pero que se adquiere en pesos. Funciona así: las empresas compran el Bopreal al Banco Central con los pesos de sus ganancias acumuladas. Luego venden esos Bopreal en el mercado secundario, operación en la que pierden entre un 5% y un 10% dependiendo del momento de esta venta. A cambio del Bopreal, obtienen los dólares que buscan y los transfieren a las cuentas del exterior.

Se estima que el stock de dividendos no distribuidos podría alcanzar hasta los U$S 10.000 millones. De acuerdo con las versiones que circulan, ese monto sería evacuado en tandas cuyos montos y plazos aun no estarían determinados.
Este esquema ya se empleó a lo largo de 2024 con los importadores que debían dólares a sus proveedores del exterior desde 2023. En aquel momento el tema despertó una fuerte polémica ya que, para un sector de los analistas, la operación conllevaba una estatización de la deuda de los importadores con sus proveedores ya que el Banco Central es el que terminará pagando los dólares a medida que vencieran el capital o los intereses de los Bopreal. Ese debate se repetirá ahora con los dividendos.
Además, aumentará la deuda del Banco Central en momentos que el gobierno justifica el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario en el hecho de que el dinero que reciba lo usará para mejorar el balance de la autoridad monetaria. Este movimiento va en el sentido contrario.