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Stablecoins, los “dólares digitales” sin cepo ni límites: qué son y cómo se compran en Argentina

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A diferencia del Bitcoin, su valor es previsible. Se usan para ahorrar y para conseguir dólares reales.

 

Guardar dólares sigue siendo la elección mayoritaria de los argentinos para ahorrar. Pero muchos ya no quieren tener los billetes verdes en “el colchón”, en un cofre o en el banco. Prefieren adquirir y atesorar stablecoins: unas criptomonedas distintas al Bitcoin que equivalen a sus dólares.

Algunos llaman a estos valores 100% virtuales “dólares digitales” o “criptodólares“, dado que su cotización siempre replica la de la moneda estadounidense, el euro u otras de las fuertes.

Y su creciente elección como “refugio” de valor, en Argentina y el mundo entero, no obedece sólo a una caprichosa adoración por la tecnología, sino a que ofrecen ventajas concretas.

Entre los mayores atractivos de ahorrar en “dólares digitales”, en comparación con los comunes, sus promotores en el país destacan que:

1) Se pueden comprar fácil y rápido por Internet sin el tope de US$ 200 mensuales del cepo cambiario, y hoy a un costo menor que el del “dólar solidario”.

2) Quedan protegidos bajo contraseña en redes globales, lo que evita los riesgos de robo de guardar plata física en el hogar, así como los altos costos de alquilar cajas de seguridad.

El dólar, la moneda de ahorro por excelencia para los argentinos. Foto Xinhua

El dólar, la moneda de ahorro por excelencia para los argentinos. Foto Xinhua

3) Al no ser controlados por gobiernos o bancos centrales, estos criptoactivos no pueden quedar en “corralitos” ni ser pesificados o confiscados. Nadie más que su dueño puede acceder a ellos.

4) Los “criptodólares” se pueden usar para hacer pagos y transferencias en el país y el mundo muy a bajos costos. Y se los puede vender y convertir en dólares comunes en cualquier momento.

¿Pero cómo funcionan las stablecoins y en qué se basa su equivalencia con otras monedas? ¿Cuáles son las más usadas y cómo se pueden comprar? A continuación, una guía básica y práctica con todo lo que se necesita saber.

¿En qué se diferencian del Bitcoin?

Las stablecoins, al igual que el famoso Bitcoin, son criptomonedas. Es decir, medios para intercambiar valores por Internet basados en registros contables encriptados que se distribuyen entre los usuarios de una determinada red, que pueden ser millones alrededor del mundo.

Estas tecnologías permiten, con total seguridad y exactitud, emitir dinero digital y que luego millones de usuarios puedan ahorrarlo, intercambiarlo o usarlo para pagar.

Ahora bien, hoy existen miles de criptomonedas, muy diferentes entre sí. Algunas, como el Bitcoin (BTC) o el Ethereum​ (ETH), tienen constantes y abruptas fluctuaciones en su cotización, dado que ésta cambia a cada rato según la oferta y la demanda.

Surgido en 2008, el Bitcoin es la criptomoneda más conocida, pero también surgieron muchas otras. Foto Reuters

Surgido en 2008, el Bitcoin es la criptomoneda más conocida, pero también surgieron muchas otras. Foto Reuters

Pero esa cualidad, que complica el uso de Bitcoins para ahorrar y pagar, es justamente lo que no tienen las stablecoins o criptomonedas estables.

Este gran grupo de criptomonedas, entre las que se destacan el USD Coin (USDC) y el DAI, se distingue por mantenerse siempre en paridad 1 a 1 con una moneda fuerte tradicional. Los dos casos mencionados, USDC y DAI, son espejos digitales del dólar.

“Las stablecoins crecen como opción entre los ahorristas dado que brindan un resguardo ante la volatilidad de otros activos tradicionales y hasta del mismo Bitcoin. También crece su uso para realizar transferencias o pagos internacionales rápidos, a bajo costo y sin la intervención de entidades financieras”, explicó a Clarín Guido Quaranta, cofundador y CEO de SeSocio.

Esa es una de las plataformas a través de las cuales, en la Argentina, hoy se puede abrir una “billetera cripto” para comprar stablecoins con pesos o dólares, tenerlos ahorrados y luego venderlos para volver a tener moneda tradicional.

Otras de las “casas de cambio digitales” que facilitan actualmente esas operaciones son RipioSatoshitangoBitso y Buenbit.

Aunque el Bitcoin es la criptomoneda más conocida, existen miles de ellas y no todas tienen grandes altibajos en su cotización.

Aunque el Bitcoin es la criptomoneda más conocida, existen miles de ellas y no todas tienen grandes altibajos en su cotización.

¿Cuáles son las stablecoins más usadas y qué garantía ofrecen?

Mariano Craiem, cofundador de Satoshitango, explicó a Clarín que hay distintos tipos de stablecoins.

1) Las que se respaldan en dinero común o en bienes

Por un lado, están las que respaldan cada unidad virtual circulante con reservas de dinero tradicional (como dólares o euros) o con productos (como oro, cobre o petróleo). Suelen ser creadas y reguladas por la organización dueña del sistema criptográfico que las emite.

Criptomonedas como Thether (USDT), que sigue al dólar, o Euro Stasis (EURS), atada al euro, son algunos ejemplos. Aunque hoy la más reconocida es el USD Coin (USDC).

Los emisores del USDC -las firmas del sector Coinbase y Circle- garantizan que por cada unidad digital circulante existe un dólar real en una cuenta bancaria, al que representa y por el que se puede canjear.

Esa cuenta es auditada por distintos actores, entre ellos entidades financieras tradicionales. El sistema inspiró tanta confianza que Visa, la tarjeta de crédito más importante del mundo, acaba de anunciar que comenzará a procesar pagos hechos en USDC.

Visa anunció en que comenzará procesar pagos en criptomonedas. Foto EFE

Visa anunció en que comenzará procesar pagos en criptomonedas. Foto EFE

2) Las que se respaldan en otros criptoactivos

Por otro lado, según repasó Craiem, hay stablecoins que se emiten y regulan de modo descentralizado (lo hace su comunidad de usuarios) y que no están respaldadas por dinero tradicional ni por materias primas, sino por otros criptoactivos.

La stablecoin más conocida dentro de esta familia es el DAI, una criptomoneda que opera sobre el sistema blockchain abierto Ethereum y que está programada para que tienda a valer siempre como el dólar.

“Su precio fijo es 1 DAI = 1 US$. Cuando el valor del DAI supera levemente 1 US$, el algoritmo ofrece incentivos económicos a los usuarios del Ethereum para que lo cambien por DAI, lo que hace bajar su precio; y si el valor es inferior a 1 US$, se ofrecen incentivos para cambiar DAI por ETH, lo que hace subir el valor”, explicaron en Satoshitango.

Emiliano Limia, vocero de Buenbit, define así al DAI: “Es una suerte de dólar digital que surgió de un equipo de programadores (la comunidad MakerDAO) que identificó la necesidad de crear una criptomoneda de valor estable, pero que, al mismo tiempo, tuviera lo mejor del Bitcoin y cuyo valor residiera enteramente en la tecnología blockchain, sin garantías atadas al mundo financiero tradicional”.

DAI es una de las criptomonedas más usadas en América Latina, con un destacado papel de la Argentina. Imagen MakerDAO

DAI es una de las criptomonedas más usadas en América Latina, con un destacado papel de la Argentina. Imagen MakerDAO

Paso a paso, ¿cómo comprar stablecoins en la Argentina?

1) Buscar una “casa de cambio digital”

La manera más rápida y sencilla de adquirir USDC, DAI u otras criptomonedas estables es recurrir a una plataformas de compraventa que admita esas operaciones.

Son sitios que funcionan como “casas de cambio” digitales: permiten abrir una cuenta con una billetera a través de la cual se pueden comprar, guardar y vender todo tipo de activos digitales.

Ripio, Satoshitango, SeSocio, Bitso y Buenbit son algunas de estas empresas. Cada una tiene sus particularidades, pero en general los pasos son similares.

2) Registrarse

Primero, los sitios piden crear una cuenta dando los principales datos personales. Luego pueden exigir verificar la identidad informada enviando una foto del DNI y tomando una selfie. Terminado esto, la billetera o wallet queda creada.

Venta de la stablecoin USDC en la web de Ripio.

Venta de la stablecoin USDC en la web de Ripio.

3) Ingresar los fondos

Una vez que se tiene la billetera, hay que enviar allí los dólares o los pesos que se pretende invertir o digitalizar.

Eso puede hacerse en general por transferencia desde una cuenta bancaria (por CBU) o desde una billetera virtual como Mercado Pago (por CVU), y en algunos casos en efectivo vía Pago Fácil o Rapipago.

Desde que se hace el depósito la acreditación en la billetera puede demorar 24 o 48 horas.

4) Adquirir las criptomonedas

Una vez que los fondos se ingresan en la billetera, el ahorrista ya está en condiciones de convertirlos en la stablecoin que prefiera, con unos pocos clics.

Para hacerlo debe ir al menú de compra de cada sistema e indicar cuántos de los pesos o dólares depositados quiere pasar a la criptomoneda.

Tras dar la orden, la operación se realiza al tipo de cambio del momento y queda terminada en minutos. En la billetera, así, en vez de los pesos o dólares, aparecen sus equivalentes virtuales.

Venta de la stablecoin DAI en Buenbit, con las cotizaciones del día en pesos argentinos.

Venta de la stablecoin DAI en Buenbit, con las cotizaciones del día en pesos argentinos.

5) Enviar, recibir y pagar con stablecoins

Dentro de las plataformas, los “dólares digitales” comprados se pueden mantener ahorrados, pero también pueden ser enviados a otros usuarios del país o del mundo que tengan una criptobilletera.

Algunos sistemas también permiten usar los criptoactivos depositados para hacer pagos cotidianos, como cargar saldo en el celular. O para comprar en tiendas web del exterior que acepten esa forma de abonar.

6. Volver a tener el dinero tradicional

Así como el ahorrista depositó pesos para adquirir USDC o DAI, en cualquier momento puede liquidar en el mercado esas criptomonedas para volver a tener los dólares equivalentes y retirarlos.

Para esto, las plataformas suelen ofrecer la chance de enviarlos por transferencia a una cuenta bancaria propia en dólares. O, si el rescate es en pesos, también a una billetera virtual (como Mercado PagoUalá Naranja X).

¿Afecta el cepo cambiario a las stablecoins?

No. Valen como dólares, pero no lo son. De ahí que para comprarlas no se aplique el límite de US$ 200 mensuales qué sí rige a la hora de comprar dólares reales en los bancos, por el cepo cambiario.

La cotización que se aplica es la de mercado, actualmente cercana a la del dólar bursátil y el informal.

Este martes 30 de marzo, por ejemplo, un 1 DAI o un USDC se podían comprar en la Argentina por $ 145 o $ 146, precio inferior al del dólar “solidario” ($ 161) y casi igual que el contado con liquidación, aunque algo mayor que el blue ($ 141) o el MEP ($ 141).

Las plataformas muestran la cotización del día de cada criptomoneda frente al peso y su evolución histórica.

Las plataformas muestran la cotización del día de cada criptomoneda frente al peso y su evolución histórica.

¿Se pueden usar stablecoins para conseguir dólares reales?

Sí. El procedimiento consiste en depositar pesos en una criptobilletera, comprar con ellos una stablecoin, vender luego la criptomoneda en el mercado pidiendo dólares a cambio, y finalmente enviar los dólares obtenidos a una cuenta bancaria.

“Es una operatoria bastante común de algunos usuarios. Se le llama dólar cripto y a veces resulta más barato que el dólar blue”, explicaron a Clarín en Buenbit. Y afirmaron que así resulta legal conseguir más de US$ 200 al mes.

“En realidad no estás comprando dólares directamente. Por lo tanto, no hay límite. Comprás criptomonedas en pesos y luego las vendés en dólares. Es una operatoria muy similar a la del dólar bolsa, en donde uno compra y vende bonos”, compararon.

¿Hay costos al invertir en stablecoins?

Desde ya que las “casas de cambio digitales” que mantienen las billeteras y dan acceso a la inversión no brindan sus servicios a cambio de nada. La mayoría fija comisiones y cargos para las distintas operaciones o movimientos.

En general, al ingresar pesos en una billetera pueden descontar entre el 0,5% y el 6% del monto, dependiendo del método elegido (los depósitos por transferencia suelen tener las menores comisiones y los que son en efectivo, las más elevadas).

Por cada compra o venta de criptomonedas, la comisión puede ser del 1%. Y retirar la plata de la criptobilletera no suele tener costos, salvo que sea en efectivo.

En el caso de Buenbit, su esquema es diferente: no cobra comisiones al ingresar o retirar pesos y dólares, ni tampoco al comprar o vender criptomonedas. Su ganancia surge, en cambio, de las diferencias entre los precios de compra y de venta.

“Entre las ventajas de las stablecoins está que no hay mínimos para invertir. Es decir, que si una persona tiene 2, 5 o 10 dólares de ahorro ya puede adquirir una parte de un criptodólar”, destacaron en SeSocio.

Guardar dólares reales conlleva muchas veces la necesidad de alquilar cajas de seguridad, si no se los quiere tener en una cuenta bancaria. Los dólares digitales ahorran ese costo. Foto Ingot

Guardar dólares reales conlleva muchas veces la necesidad de alquilar cajas de seguridad, si no se los quiere tener en una cuenta bancaria. Los dólares digitales ahorran ese costo. Foto Ingot

¿Además de atesorar las stablecoins, se pueden invertir para obtener ganancias en dólares?

Sí. Al volverse digitales, los dólares pueden ser invertidos fácilmente para conseguir ganancias atractivas.

“Frente a la opción de tener los dólares en una caja de seguridad, donde quedan estáticos, los ‘dólares digitales’ pueden ser reinvertidos fácilmente para obtener rentabilidad en dólares”, destacaron en SeSocio.

Por otra parte, algunas de las “casas de cambio” cripto hoy le pagan un interés al ahorrista por el mero hecho de tener criptomonedas depositadas en la billetera. Como si estuvieran en un plazo fijo, pero disponibles en cualquier momento.

La fintech Lemon Cash, por ejemplo, anunció que lanzará un servicio por el cual todas las criptomonedas que los usuarios ahorren en su app rendirán intereses, que se liquidarán semanalmente. Para quien tenga USDT, prometen, la ganancia será del 7% anual.

En Buenbit, por su parte, tener DAI actualmente en la billetera produce intereses que se acreditan cada día y que equivalen, afirman, a un retorno del 8% anual en DAI.

Como comparación, por depositar dólares a plazo fijo los bancos pagan tasas del 0,5% anual, y el dinero no se puede utilizar hasta el vencimiento.

“Como consejo para los principiantes, antes de invertir, es indispensable investigar, informarse y entender los conceptos básicos de las criptomonedas, recordando la importancia de diversificar nuestras inversiones para así reducir el riesgo que implica apostar a un sólo activo”, indicaron en Buenbit.

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Economia

Los aumentos de tarifas en la luz y el gas llegan en las facturas de mayo y se pagarán en junio

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Las audiencias públicas y los desacuerdos en el Gobierno postergan el plazo previsto originalmente, que era abril.

Los aumentos en las tarifas de servicios públicos estaban previstos para abril. Sin embargo, no llegarán hasta mayo, según explicaron fuentes oficiales a Clarín. Una de las razones es que las audiencias públicas se hicieron a mediados de marzo y fines de ese mes, y los reguladores necesitan un tiempo para procesar lo allí volcado. La otra es que subsisten desacuerdos internos sobre el nivel de incremento de tarifas.

La secretaría de Energía realizó una audiencia pública para el precio del gas que pagará a los productores el 15 de marzo. Al día siguiente, Enargas hizo lo propio, donde escuchó los pedidos de recomposiciones tarifarias de las distribuidoras. Eso fue a mediados de marzo. Federico Bernal, titular del Enargas, ya había anticipado que creía que no llegaría a tener nuevos cuadros tarifarios para el primer día de abril. Ahora, desde esa dependencia apuntan a fines de abril o comienzos de mayo.

En el caso de distribución eléctrica, la competencia del Enre es sobre las tarifas de Edesur y Edenor, que operan en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano. Sus audiencias se hicieron el 29 y 30 de marzo. Las empresas también solicitaron recomponer sus márgenes de distribución. El cuadro tarifario recién estará en mayo, según fuentes oficiales.

Si los cuadros tarifarios llegan en mayo, se estima que los hogares y los comercios recién comenzarán a pagarlo en junio. De esa forma, el Gobierno lograría escalonar el impacto de los aumentos energéticos, a uno por mes. Entre marzo y mayo, habrá tres subas en los precios de combustibles (ya la hubo en marzo y el fin de semana llegaría la de abril). En mayo llegaría el último retoque en surtidores. Para esa fecha, quizás ya estén los nuevos cuadros tarifarios, pero los usuarios recién tendrán que pagarlo en octubre.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, apuntó a dos subas de los servicios, una por cada semestre. Soledad Manin, interventora del Enre (distribución eléctrica) también mencionó esa posibilidad. Pero Bernal (Enargas) se opone, ya que es partidario de un único aumento.

Además, el ministro ve un rango de aumentos de entre 30% y 40%, mientras que los interventores se vuelcan a una franja del 7% al 9%.

Ese desacuerdo entre funcionarios también se traslada al nivel de subsidios energéticos, para mantener las tarifas bajas. Guzmán lo definió en un 1,7%. Los interventores de los entes reguladores creen que puede haber “reasignación de partidas” y modificar ese número.

El congelamiento de tarifas está en un limbo legal, según ex funcionarios y abogados especialistas en Energía. La primera ley que frenó todo aumento de tarifas (de diciembre de 2019) duró 6 meses y luego fue prorrogada vía decreto por otros seis meses. Después, hubo otro decreto de necesidad y urgencia (número 1020/20) que concedió 90 días más. Pero eso también venció.

“Sería deseable que quien vino a cumplir la Constitución Nacional y la ley del gas (como lo dijo en la audiencia pública de la semana pasada) cumpla con la ley 24.076 [de regulación de las concesiones de gas]. Lo mismo aplica para la interventora del ENRE (Soledad Manín) y la ley 24.065 [regulación de las concesiones eléctricas]. En ambos casos se trata de un incumplimiento de los deberes de funcionario público”, explicó Juan José Aranguren, ex ministro de Energía.

“El mantenimiento sigue de facto, hasta que entre a regir la tarifa de transición. Hubiera sido mejor que se hubiera extendido, por supuesto”, razona un funcionario de la actual administración.

Al nuevo régimen tarifario “deberían haberlo tenido listo -con audiencias previstas anticipadamente-, para que entrara en vigor a la finalización del plazo de 90 días del decreto que congeló tarifas. Tendrían que haberlo tenido listo el día 91”, según Aranguren.

El artículo 11 del último decreto presidencial al respecto (del que se aferran los actuales responsables) hablaba de mantener las tarifas actuales por 90 días corridos o hasta que entren en vigencia “los nuevos cuadros tarifarios transitorios resultantes del Régimen Tarifario de Transición para los Servicios Públicos (…) lo que ocurra primero”.

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FMI mejora la expectativa de crecimiento para la Argentina pero alerta sobre la inflación

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En enero estimaba que el país iba a mejorar 4,5% y ahora calcula una suba de 5,8% para este año.

Washington (corresponsal).- El Fondo Monetario Internacional mejoró este martes las expectativas económicas para la Argentina y pronosticó que este año el país crecerá un 5,8% en lugar del 4,5% que estimaba en enero. También presentó un panorama más optimista para el empleo: la desocupación rondaría 10,6%. Sin embargo, el Fondo advirtió sobre la inflación y dijo que falta “mucho por hacer” en materia de estabilización macroeconómica.

El organismo presentó el tradicional Informe de Perspectivas Económicas Globales (World Economic Outlook o WEO) en el marco de la Asamblea de Primavera del Fondo y el Banco Mundial, que habitualmente nuclea a centenares de funcionarios de todo el mundo en Washington, pero que esta vez se lleva a cabo en forma virtual por la pandemia.

En el reporte, revelado en una conferencia por la economista jefa del organismo, Gita Gopinath, el FMI proyectó un crecimiento de la economía global de un 6% este año, (medio punto porcentual más de lo previsto hace tres meses), luego de una contracción histórica de -3,3% en 2020.

Si bien el Fondo señala que el panorama continúa incierto por la propagación de distintas cepas del virus y la instalación de nuevas restricciones en varios países, el organismo ve como alentador el avance de la vacunación en varias naciones, aunque advierte que la inmunización no sucede al mismo ritmo en todos los rincones del planeta.

Gita Gopinath, economista jefa del Fondo Monetario Internacional, fue la encargada de difundir las cifras de crecimiento esperado del organismo para el mundo. Foto AFP

Gita Gopinath, economista jefa del Fondo Monetario Internacional, fue la encargada de difundir las cifras de crecimiento esperado del organismo para el mundo. Foto AFP

En las estimaciones país por país, el Fondo calculó un crecimiento del PBI argentino de 5,8% para 2021 y de un 2,5% para el 2022. El pronóstico es bastante más optimista que el calculado en la última actualización, en enero pasado, cuando estimaba que la Argentina crecería 4,5% este año.

“Como muchos otros países de la región, la Argentina ha tenido que lidiar con varias olas de esta pandemia y hay que decir que, con las medidas de contención en las olas más recientes, el virus tuvo un efecto menos negativo en la actividad económica que lo que se había previsto previamente”, dijo Gopinath cuando en la conferencia de prensa se le preguntó sobre los motivos de las mejoras de expectativas en nuestro país.

La economista añadió otra razón: “La Argentina también se beneficia ahora de un aumento de los precios de los alimentos a nivel mundial, ya que los alimentos son una de las principales exportaciones de la Argentina y eso también está ayudando”.

Sin embargo, Gopinath advirtió que “sigue habiendo desafíos importantes” en nuestro pais. Y señaló: “La inflación es muy elevada, las expectativas de inflación no están bien ancladas aún y por lo tanto hay mucho que resta por hacer en términos de la estabilización macroeconómica. El Gobierno viene trabajando arduamente en ello, estamos en estrecha colaboración con Argentina para ayudar a forjar lo que sería un marco socioeconómico más sólido”.

El crecimiento pronosticado por el Fondo es un poco más conservador que el estimado por el Banco Mundial la semana pasada, de un 6,4% para este año.

Puntos suspensivos y asteriscos

También este lunes se anunció una mejora en la proyección de la tasa de desempleo en la Argentina ya que el FMI calculó ahora que en 2021 será de un 10,6% en lugar del 11,4% previsto en enero. Para el año que viene estiman que rondará un 9,3%.

Aunque Gopinath advirtió que la inflación era “muy elevada”, no hubo perspectivas de inflación para Argentina en el informe. En el apartado destinado al efecto, para el país solo aparecen unos puntos suspensivos y un asterisco que aclara que las variables fiscales y de inflación no están incluidas porque se encuentran “ampliamente ligadas a un programa de negociación que está aún pendiente”.

Este año, el encuentro de Primavera (boreal) del Fondo Monetario se hará de manera virtual. Foto AFP

Este año, el encuentro de Primavera (boreal) del Fondo Monetario se hará de manera virtual. Foto AFP

El organismo está en pleno proceso de refinanciación de la deuda argentina de unos 44.000 millones de dólares y se estima que el Gobierno busca estirar la negociación más allá de las elecciones legislativas de octubre para no tener que implementar estos meses ciertas medidas de ajuste fiscal que exigiría un nuevo programa.

Si bien una mejora de las perspectivas económicas podría en teoría estimular mejores condiciones para una pronta firma de un acuerdo, también le daría al Gobierno más aire para afrontar los vencimientos de los próximos meses sin tanto apremio por pactar un programa.

Qué pasará en el mundo

Sobre el panorama global, Gopinath señaló que las perspectivas de crecimiento más alentadoras se dieron principalmente por “mejoras en las economías avanzadas, sobre todo en Estados Unidos” (1,3 puntos porcentuales), que se espera que crezca un 6,4% este año.

Otras economías poderosas, incluida la zona del euro, también repuntarán este año, pero a un ritmo más lento. Entre los mercados emergentes y las economías en desarrollo, el Fondo prevé que China crezca este año un 8,4%.

Entre los países de América latina, el organismo pronostica que Perú será el que más crecerá este año (8,5%), mientras que Chile lo hará un 6,2%, Colombia un 5,1%, Brasil un 3,7% y Uruguay un 3%. Venezuela continuará con números alarmantes: una caída del PBI de -10%, aunque en ascenso desde el -30% del 2020.

Pese a los pronósticos más optimistas, el Fondo advierte, sin embargo, que el ritmo de recuperación global no será uniforme y que “estas vías de recuperación divergentes creen brechas más amplias en el nivel de vida de los países en comparación con las expectativas previas a la pandemia”, dijo Gopinath.

Se prevé que la pérdida anual promedio del PBI per cápita durante 2020-24, en relación con las previsiones previas a la pandemia, será del 5,7% en los países de bajos ingresos y del 4,7% en los mercados emergentes, mientras que en las economías avanzadas se proyecta que las pérdidas serán menores al 2,3%.

“Se están revirtiendo los avances en la reducción de la pobreza y se espera que unos 95 millones de personas más caigan en la pobreza extrema en 2020, en comparación con las proyecciones prepandemia”, dijo Gopinath.

El Fondo resaltó también que debe haber equidad en el acceso a las vacunas. “Los países deben trabajar juntos para garantizar la vacunación universal. Si bien algunos países llegarán a inmunización generalizada este verano (boreal), la mayoría, especialmente los países de bajos ingresos, probablemente tendrán que esperar hasta finales de 2022”.

“Acelerar las vacunas requerirá aumentar la producción y distribución, y también agilizar la exportación, financiar plenamente al COVAX, ya que muchos países de bajos ingresos dependen de esas dosis y de que se garanticen transferencias mundiales equitativas del exceso de vacunas”, dijo la economista.

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Economia

Mercado Libre aumentará 40% su plantel en Argentina y lo duplicará en toda la región

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La empresa con mayor facturación del país sumará este año 16.000 nuevos puestos en cuatro países.

Mercado Libre planea contratar este año 16.000 nuevos empleados en toda la región. Con el impulso que la pandemia le dio a las ventas on line, la compañía duplicará este año su personal y en Argentina pasará de 7.000 puestos de trabajo a 10.000.

Mercado Libre se anota dentro de las empresas ganadoras de la pandemia. En enero de este año la compañía de Marcos Galperín tocó una cotización bursátil de US$ 100.000 millones en Wall Street y se consolidó como la empresa más valiosa de Argentina.

Sin embargo, en lo que va del año la acción viene retrocediendo y ya bajó 6%.

Este martes, Sebastián Fernández Silva, Chief People Officer, presentó el plan de crecimiento de empleo de la compañía. “Vamos a duplicar el empleo directo. Vamos a contratar a 16.000 personas en toda la región”, dijo. “En un año vamos a contratar a más gente que en los 20 años anteriores”.

Con las nuevas contrataciones se buscará ampliar la red logística en la región y reforzar las área de IT y producto que generan las soluciones tecnológicas para todo el ecosistema.

En diciembre de 2020 Mercado Libre (MELI) tenía 15.500 empleados y la proyección es que serán 31.500 al cierre de este año. La compañía tiene operaciones en ocho países de la región y plantas en la CABA, la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe, San Luis y Entre Ríos.

Fernández Silva contó que el grueso de los nuevos empleos se crearán en Brasil (7200) y México (4700). “Planeamos incrementar la dotación en 11.000 personas para Mercado Envíos y para las plataformas de almacenamiento y distribución. Son posiciones de primer empleo”.

Junto con este segmento, el segundo foco es Tecnología, área en la que planean sumar 4.000 personas.

“En Argentina cerramos el 2020 con 7.000 empleos y este año habrá 2.800 más, un crecimiento del 40%, muy en línea al crecimiento del año pasado”, detalló.

“Para fin de año tendremos 10.000 puestos de trabajo en Argentina, 4.500 van a ser en tecnología. Y el 40% de los nuevos puestos de este año -1100- serán también en ese área”, detalla Fernández Silva. Otros 800 empleos serán para el área de Envíos.

El impacto del costo argentino

La tasa de crecimiento del empleo es más alta en Brasil y México que en Argentina. ¿Cómo impacta el costo argentino a la hora de elegir dónde crear empleos?, se le preguntó al ejecutivo.

“Nuestra decisión considera costos, pero ante todo considera talento. Argentina siempre ha sido lugar de excelente capital humano, sigue siendo un lugar muy relevante para nosotros. No hay una desinversión. Son niveles de crecimientos diferentes, Brasil siempre fue nuestro mercado principal, seguido por México, a medida que vamos avanzando con la red de envíos”.

En 2020 el sindicato de Camioneros bloqueó durante varios días el ingreso a una de las plantas de MELI para exigir que los empleados del sector Envíos se afiliaran a ese gremio.

¿Cuál es el efecto Moyano sobre el plan de contratación? “Nosotros tomamos decisiones de negocio no pensando tanto en la coyuntura ya que buscamos construir una organización para los próximos 100 años”, respondió Fernández Silva con elegancia.

Respecto del impacto del Covid y la cuarentena, en MELI reconocen que “la pandemia impulsó un crecimiento que se hubiera dado de acá a tres o cinco años”. Y detallan que en la pandemia 8000 nuevas pymes se sumaron a vender en la plataforma en Argentina y más de 75.000 empezaron a usar los servicios de cobro de Mercado Pago.

“Ya hay más de 600.000 familias que generan su ingreso principal en MELI”, señaló Fernández Silva.

De cara a lo que viene y al posible regreso al confinamiento, la empresa sigue trabajando de manera remota, salvo el área de Envíos que es 100% presencial. “Damos la opción de ir a la oficina una semana cada tres. Hacia adelante, cuando la pandemia pase, vamos a ir migrando a un formato flexible con mayor elasticidad para optar entre trabajar presencial o remoto”.

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