Connect with us

Internacional

Los niños se están enfermando con un misterioso síndrome inflamatorio que se cree que está relacionado con el COVID-19

Publicado

on

Algunos gritaban de dolor de estómago. Otros tenían burbujas, o hinchazón, en las arterias de sus corazones.

Al principio, eran sólo un puñado de casos desconcertantes, recordó Jane Newburger. Otros médicos la habían contactado describiendo niños con COVID-19 que llegaban a las salas de emergencia en mal estado con una especie de síndrome de shock inflamatorio que afectaba a múltiples órganos.

Para el sábado por la noche – cuando Newburger y otros 1.800 preocupados especialistas pediátricos, incluyendo representantes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y los Institutos Nacionales de Salud, se reunieron en una llamada de Zoom para discutir el fenómeno – los hospitales de todo el mundo habían identificado alrededor de 100 casos similares. Alrededor de la mitad están en los Estados Unidos.

“No he visto en mi vida nada remotamente similar a lo que está pasando ahora mismo”, dijo Newburger, directora del programa de desarrollo neurológico cardíaco del Hospital Infantil de Boston.

Los casos parecían tener algunas características de una enfermedad conocida como la enfermedad de Kawasaki. Los cardiólogos, reumatólogos y médicos de cuidados intensivos presentes en la reunión también quedaron sorprendidos por su inusual momento y ubicación. Comenzaron a aparecer tres o cuatro semanas después de la gran ola de la enfermedad en adultos, principalmente en Europa y en toda la costa este de los Estados Unidos, donde el COVID-19 había golpeado con fuerza.

El número de niños afectados sigue siendo muy pequeño, relativamente hablando, mucho menor que el número de niños gravemente enfermos por la gripe durante un período de tiempo similar. Y la mayoría ha respondido bien al tratamiento.

“Estoy pensando en ello como la punta del iceberg”, dijo Jane Burns, profesora de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego. “Afortunadamente, hay un número muy pequeño de pacientes que presentan este síndrome de shock, al mismo tiempo que hay un gran número de pacientes [COVID-19] en la misma comunidad”.

Burns, junto con otros doctores, enfatizó que los padres no deben entrar en pánico. La gran mayoría de los menores de 18 años infectados con el coronavirus sólo tienen síntomas leves o ninguno. Y los investigadores no están seguros de si la condición es causada por el COVID-19 o por otra cosa. Los que tienen el “síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico”, como los médicos llaman a la nueva enfermedad, son “un pequeño subconjunto genético de niños que parecen ser susceptibles a esta locura”, dijo.

Pero la extraña naturaleza de los casos en la mayoría de los niños previamente sanos, y su posible relación con un virus que ha dado sorpresas casi constantes, ha puesto a la comunidad médica en alerta máxima.

Niñas esperan en fila para recoger paquetes de comida gratis durante una operación de rescate de alimentos llevada a cabo por City Harvest durante el brote del COVID-19 en el distrito del Bronx de la ciudad de Nueva York el 22 de abril de 2020. REUTERS/Mike SegarNiñas esperan en fila para recoger paquetes de comida gratis durante una operación de rescate de alimentos llevada a cabo por City Harvest durante el brote del COVID-19 en el distrito del Bronx de la ciudad de Nueva York el 22 de abril de 2020. REUTERS/Mike Segar

El lunes, la ciudad de Nueva York emitió un boletín advirtiendo a los médicos que habían encontrado 15 niños con la afección en sus hospitales y los CDC comenzaron a contactar a los departamentos de salud locales sobre nuevas medidas de vigilancia. La American Heart Association se prepara para emitir su propia alerta pediátrica a finales de esta semana.

El esfuerzo global en torno a la condición inflamatoria es parte de un enfoque más amplio en los niños en las últimas semanas por parte de los investigadores que piensan que comprender su resistencia al virus puede proporcionar pistas que podrían conducir a tratamientos o vacunas.

En el caso de los virus respiratorios más típicos, como la gripe, los niños suelen ser los primeros en enfermar. El COVID-19 es una anomalía, que mata a los ancianos a gran velocidad, mientras que deja a los muy jóvenes casi sin tocar. Sólo un puñado de niños americanos – incluyendo un bebé y un niño de 5 años que fueron hijos de los primeros en responder – han muerto de la enfermedad.

Los científicos se han preguntado si los aparentes superpoderes de los niños contra el virus se deben a que son más resistentes a la infección, o si hay algo protector en la biología de la juventud.

También existe un debate apasionado en la comunidad médica sobre la medida en que los niños son susceptibles de infectarse y pueden transmitir el virus a otros, que fue abordado por el jefe de enfermedades infecciosas de Suiza, quien el 27 de abril afirmó de forma provocativa que los niños menores de 10 años podrían abrazar a sus abuelos y volver a la escuela, ya que “no tienen los receptores para contraer la enfermedad”.

Alkis Togias del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID), que se centra en la biología de las vías respiratorias, dijo que no hay pruebas científicas que sugieran que los niños no pueden contraer o transmitir el virus. Pero hay razones para especular que pueden ser menos infecciosos, aunque eso apenas comienza a estudiarse y advirtió que la comprensión del virus cambia diariamente.

Esta semana, el NIAID anunció un estudio de seis meses de 25 millones de dólares sobre el COVID-19 en 2.000 familias de EEUU que espera que responda a estas preguntas y más. Incluirá cuestionarios sobre prácticas de distanciamiento social, interacciones con personas fuera de sus hogares, síntomas y muestras quincenales para detectar infecciones activas, así como análisis de sangre para observar los anticuerpos que combaten la enfermedad.

Los CDC están financiando por separado la creación de un registro que hará un seguimiento de los casos de COVID-19 entre los niños de más de 35 hospitales infantiles de Estados Unidos para entender por qué algunos niños se enferman mucho, mientras que la mayoría no lo hace.

“Sabemos que la tasa de infección en los niños es mucho más baja que en los adultos”, dijo Togias. “Lo que no sabemos es si, en realidad, son portadores del virus y lo transmiten sin enfermarse, o si tienen síntomas muy leves. Tenemos tan poco conocimiento, que no puedo dar una respuesta sobre casi todo lo relacionado con los niños. Así que tenemos que averiguar esto”.

Un niño juega en un parque durante un permiso de 8 horas para que los menores de 14 años salgan al exterior, mientras continúa la cuarentena nacional debido al brote de coronavirus en Caracas, Venezuela, el 26 de abril de 2020 (REUTERS/Manaure Quintero)Un niño juega en un parque durante un permiso de 8 horas para que los menores de 14 años salgan al exterior, mientras continúa la cuarentena nacional debido al brote de coronavirus en Caracas, Venezuela, el 26 de abril de 2020 (REUTERS/Manaure Quintero)

Dos teorías

En los cuatro meses que el mundo ha conocido el nuevo coronavirus, su impacto en los niños ha sido uno de sus mayores misterios: hasta qué punto se infectan, cómo reaccionan a la infección y su papel en la transmisión del virus a otros.

En un estudio publicado en la revista Science, basado en datos de China, se estimó que los niños hasta los 14 años parecen infectarse a una tasa que es un tercio de las personas de 15 a 64 años (y los mayores de 65 años eran los más susceptibles a la infección).

La cuestión de la transmisibilidad está cada vez más cargada políticamente. Algunos investigadores han señalado que no parece haber un solo caso documentado de un niño que infecte a un adulto en la literatura médica, un titular que ha sido adoptado por algunos que presionan por la reapertura de la economía. La afirmación se basa en una revisión del Colegio Real de Pediatras de 78 estudios que encontró que “el papel de los niños en la transmisión no está claro, pero parece probable que no jueguen un papel significativo”.

Pero otras investigaciones han encontrado que la cantidad de virus en la sangre de los niños puede ser similar – o incluso superior – a la de los adultos, lo que hace probable que sean igual de infecciosos. Un estudio alemán examinó a 3.712 personas, incluyendo niños, y no encontró ninguna diferencia significativa en la carga viral basada en la edad.

“En base a estos resultados, tenemos que advertir contra una reapertura ilimitada de escuelas y jardines de infantes en la situación actual”, escribieron los investigadores. “Los niños pueden ser tan infecciosos como los adultos”.

Larry Kociolek, profesor asistente de pediatría de la Universidad de Northwestern y especialista en enfermedades infecciosas del Hospital Infantil Lurie de Chicago, y sus colegas están llevando a cabo una investigación similar en los Estados Unidos y han encontrado que los niños menores de cinco años que dieron positivo tienen cargas virales mucho más altas que los adultos. Por lo tanto, la diferencia entre los grupos parece ser más sobre la reacción de sus cuerpos al patógeno.

“Hemos observado que los niños generalmente tienen presentaciones más leves que los adultos, a pesar de tener cargas virales iguales o incluso superiores a las de los adultos”, dijo Kociolek.

Una de las primeras teorías sobre por qué los niños pueden ser menos reactivos al COVID-19 se centra en la idea de que sus sistemas inmunológicos son menos maduros y no pueden reaccionar de forma exagerada como lo hacen los adultos. También podrían ser menos susceptibles a un ataque a los vasos sanguíneos u otros efectos cardiovasculares documentados porque no tienen las comorbilidades acumuladas por años de malos hábitos y envejecimiento que dañan los vasos sanguíneos y los órganos.

Otra teoría es que la diferencia entre los adultos y los niños podría ser el resultado de la forma en que el virus se une a las células de nuestro cuerpo. Los estudios han demostrado que el coronavirus se adhiere a algo llamado receptores ACE2, y que esos receptores parecen expresarse de manera diferente en diferentes partes del cuerpo y en diferentes personas.

Algunos científicos tienen la hipótesis de que la concentración de receptores puede ser diferente en las fosas nasales y los pulmones de los niños -donde el virus parece invadir primero-, de manera que les hace menos propensos a infectarse y a tener una enfermedad grave. A finales de abril, un estudio financiado por los Institutos Nacionales de Salud describió en una carta del Journal of Allergy and Clinical Immunology cómo se redujo la expresión del ACE2 en los hisopos de las fosas nasales y la garganta de niños de 11 años con asma. Los investigadores escribieron que este hallazgo inesperado podría resultar en “una menor susceptibilidad a las infecciones”.

“Es una gran teoría y una teoría unificadora”, dijo Steven Kernie, jefe de medicina de cuidados críticos del Hospital Infantil Morgan Stanley del Presbiteriano de Nueva York y profesor de pediatría del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia. Kernie dijo que la investigación también ha mostrado que estos receptores están altamente expresados en los riñones de los adultos, que han sido severamente dañados en un porcentaje significativo de pacientes mayores de coronavirus, pero están menos concentrados en los riñones de los niños.

Niños venezolanos juegan en un tanque no operativo en el bulevar Los Proceres en Caracas durante el permiso de 8 horas para que los menores de 14 años salgan al exterior el 26 de abril de 2020 (REUTERS/Manaure Quintero)Niños venezolanos juegan en un tanque no operativo en el bulevar Los Proceres en Caracas durante el permiso de 8 horas para que los menores de 14 años salgan al exterior el 26 de abril de 2020 (REUTERS/Manaure Quintero)

Casos críticos

La presentación del COVID-19 también difiere entre los adultos y los niños en los casos graves, en los que las personas terminan en cuidados intensivos.

En los adultos, la enfermedad ha cambiado de forma incluso en la forma en que mata, desde inducir cambios celulares que conducen a la insuficiencia respiratoria, hasta coágulos de sangre en las piernas, y todo lo demás. Pero en los niños, parece haber algo menos de variedad en los casos críticos.

Muchos de los menores de 18 años que estuvieron en cuidados intensivos durante las primeras semanas eran bebés o adolescentes que necesitaban ayuda para respirar, como ocurre con los virus respiratorios tradicionales, según los médicos de cuidados críticos.

Los casos similares a los de Kawasaki llegaron más tarde.

El síndrome, descrito por primera vez por un pediatra japonés en 1967, se caracteriza por fiebre persistente, ojos rojos, sarpullido y manos y pies hinchados que son signos de inflamación en los vasos sanguíneos. Se desconoce su causa, pero algunos investigadores creen que es una susceptibilidad genética a un virus u otro factor estresante del medio ambiente. No existe una cura, pero hay tratamientos eficaces, incluyendo anticoagulantes y un suero de inmunoglobulina que puede utilizarse para estabilizar a la mayoría de los niños. Sin embargo, en algunos casos raros, los niños pueden desarrollar problemas cardíacos de por vida.

Newburger, considerada una de las principales expertos mundiales en Kawasaki, dijo que algunos de los niños dieron positivo en una infección activa con el nuevo coronavirus, mientras que otros no. Un tercer grupo no tenía una infección activa pero tenía anticuerpos que mostraban una exposición previa.

Una teoría en desarrollo es que la condición podría ser una especie de síndrome post-viral que ocurre después de la infección.

Esto es similar a los patrones que los investigadores están observando en algunos niños que presentan peculiares erupciones similares a la piel “congelada” en los dedos de los pies y a veces en los dedos de las manos, a pesar de no tener ningún otro síntoma de COVID-19. La hipótesis es que algunos niños infectados pueden no saber nunca que han tenido el virus hasta que tienen una reacción inmunológica varias semanas después – una pequeña como un sarpullido, o una grande que afecta a múltiples órganos internos.

“Es posible que los anticuerpos que los niños desarrollan para combatir la enfermedad lleven a una respuesta persistente que cause fiebre e inflamación”, dijo Jeffrey Burns, jefe de cuidados críticos del Boston Children’s.

Craig Sable, cardiólogo pediátrico del Hospital Nacional de Niños, describió la condición como una “respuesta inflamatoria inmune hiperexagerada”.

En algunos de estos nuevos pacientes, las arterias coronarias, que pueden tener unos 3 milímetros de diámetro en un niño de 3 años, por ejemplo, se han agrandado en un 50 por ciento o incluso se han duplicado. Los médicos también están observando aneurismas, un debilitamiento de la pared de una arteria que provoca un abultamiento o una burbuja en los vasos sanguíneos, una afección que se produce típicamente en los ancianos. Cuando las arterias que llevan al corazón están dilatadas, los niños corren un mayor riesgo de desarrollar coágulos que pueden estallar y potencialmente provocar un ataque al corazón.

Niños en el campamento romaní de la carretera de Salone, Italia, , el 23 de abril de 2020. No se permite a la gente dentro del campamento salir, excepto por razones de salud o de trabajo. La mayoría de ellos perdieron sus trabajos debido a la enfermedad coronavirus (COVID-19), en Roma (REUTERS/Yara Nardi)Niños en el campamento romaní de la carretera de Salone, Italia, , el 23 de abril de 2020. No se permite a la gente dentro del campamento salir, excepto por razones de salud o de trabajo. La mayoría de ellos perdieron sus trabajos debido a la enfermedad coronavirus (COVID-19), en Roma (REUTERS/Yara Nardi)

“Casi no hay otras condiciones que causen el tipo de hallazgos coronarios. Es entonces cuando la comunidad global dijo que tiene que haber una superposición entre esta condición y la enfermedad de Kawasaki”, dijo Sable.

En un caso, un niño de 8 años que fue admitido en el Centro Médico Infantil de Cohen en el condado de Nassau con síntomas parecidos a los de Kawasaki a finales de abril fue puesto en un respirador y finalmente sufrió una insuficiencia cardíaca. Sin embargo, el niño “se ha recuperado esencialmente” y “está muy bien”, dijo James Schneider, médico pediatra de cuidados críticos del hospital.

“Cuando se trata de la enfermedad de Kawasaki, la principal preocupación que tenemos como médicos es que, si no se trata, podría provocar una lesión en las arterias coronarias, las arterias que alimentan el corazón”, dijo Schneider. “A veces el propio músculo cardíaco, el miocardio, puede verse afectado y puede debilitarse o lesionarse”.

Estos nuevos casos similares a los de Kawasaki difieren en aspectos importantes de las presentaciones tradicionales, dicen los médicos – una situación que puede proporcionar pistas sobre el virus, su biología y su movimiento en todo el mundo.

Lo primero que sorprende de los datos que se están recogiendo sobre los niños es que en su mayoría tienen entre 5 y 10 años. En el pasado, los afectados por la enfermedad eran en su mayoría menores de 5 años.

Casi todos los casos de síndrome inflamatorio se han producido en Europa y en los Estados Unidos, alrededor de 50 en total en ciudades como Boston, Nueva York, Filadelfia y Washington, D.C. Unos pocos se produjeron en Asia y nadie parecía saber de más de un caso en la Costa Oeste.

Algunos especulan que las diferentes cepas del virus podrían ser responsables de la diferente incidencia de esos casos. La secuenciación del genoma ha demostrado que la mayoría de las cepas que circulan en la costa occidental parecen haberse originado en Asia, mientras que una cepa diferente en la costa oriental parece haber venido de Europa.

Además, algunos niños con el síndrome inflamatorio relacionado con el COVID-19 presentan baja presión sanguínea y algunos síntomas gastrointestinales, como plan abdominal grave, vómitos y diarrea, que se ven con menos frecuencia en Kawasaki. Y aunque el Kawasaki tiende a afectar a los niños asiáticos de manera desproporcionada, algunos médicos dicen que están viendo el nuevo síndrome en niños de todas las razas, mientras que otros han notado un alto número de niños de ascendencia africana o caribeña.

Lo que es preocupante, dijo Newburger, “es que algunos de estos niños están más enfermos que en un síndrome de shock de Kawasaki promedio”.

La buena noticia, dijo, es que muchos pacientes han sido tratados con éxito y se han recuperado totalmente. “Aunque todavía es pronto, hasta ahora, creo que podemos ser optimistas para la mayoría de los pacientes”.

(Visited 24 times, 1 visits today)

Internacional

Alerta de tsunami en Chile y Perú por los sismos en Nueva Zelanda

Publicado

on

Por

La onda expansiva llegaría a la costa a la 1 del viernes. Recomiendan evacuar las zonas cercanas al mar.

Luego de conocida la noticia sobre dos terremotos que azotaron Nueva Zelanda durante la madrugada, las autoridades de Chile y Perú lanzaron una alerta de posible tsunami en sus costas y pidieron a los ciudadanos que evacúen de manera preventiva las zonas cercanas al mar.

El primer episodio en las dos islas de Oceanía fue de magnitud 7,3 en la escala de Richter y se localizó a 180 km al noreste de la ciudad de Gisborne, en la Isla Norte y tuvo una profundidad de 10 km y tras éste comenzaron una serie de sismos de magnitudes entre 4 a 6.

Horas más tarde ocurrió un segundo sismo de magnitud 8, que tuvo su epicentro en las islas Kermandec.

Es por eso que el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (Shoa) estableció Estado de Precaución tras el último terremoto. Según detalla la Onemi, esto significa que hay una “posibilidad de tsunami menor” y llamó a la población a “mantenerse informada a través de los canales oficiales en espera de instrucciones”.

En ese sentido precisaron que, “al tratarse de un evento generado en campo lejano, este tsunami de 30 centímetros a 1 metro aproximadamente se podría percibir a partir de la 1 en Isla de Pascua y las 4 en territorio continental”.

De todas maneras​ el gobierno chileno pidió a los ciudadanos que viven en zonas cercanas al mar que se alejen de la costa. De hecho muchas familias ya dejaron sus casas y emprendieron viaje hacia terrenos más altos.

“En Coquimbo, donde los cerros están pegados a la ciudad, ya se ven muchas personas que subieron con carpas y bolsas de dormir para pasar la noche allí“, relató el periodista chileno José María del Pino.

En tanto el jefe de Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de la Marina de Guerra del Perú, capitán de corbeta Moacid Feraldo, indicó que realizarán un monitoreo constante.

Sin embargo remarcó que en caso de que llegara una onda a las costas peruanas, esta sería “muy pequeña”, ya que sería de 30 centímetros y arribaría recién el viernes en la madrugada.

“En el caso de que pueda haber algo, nosotros vamos a hacer el monitoreo, como son a miles de kilómetros de nuestras costas, si llegara una onda sería muy pequeña, de menos de 30 centímetros, hasta menos de 10 centímetros, eso lo vamos a ir monitoreando, y llegaría a partir de las 3 o 4 de la mañana (del viernes)”, explicó.

Desde el Servicio Geológico de Estados Unidos emitieron un aviso de “amenaza” de maremoto para Nueva Zelanda, las islas Salomón, Nueva Caledonia, Fiji, las islas Cook, las islas de la Polinesia y las de Samoa estadounidense por la posibilidad de una subida de las aguas de hasta un metro en zonas costeras.

Además, emitió un boletín para mantener la alerta por posible oleaje en todo el archipiélago de Hawái.

Las autoridades neozelandesas insistieron a los ciudadanos de varias islas que se desplacen lo más lejos del mar posible de “manera inmediata” y que busquen los “terrenos elevados más cercanos”, ya sea caminando, corriendo o en bicicleta para evitar atascos.

(Visited 3 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Internacional

Viajaban 20 personas en un gomón, se pinchó y hay un muerto y 4 desaparecidos en el río Bermejo: el video antes del desastre

Publicado

on

Por

Ocurrió esta mañana en la frontera con Bolivia, a la altura de la ciudad Aguas Blancas

Momentos de tensión y desesperación se viven por estas horas en el norte salteño, luego de que un gomón se pinchara cuando intentaba cruzar el río Bermejo, a la altura de la ciudad Aguas Blancas, en el límite con Bolivia, con al menos 20 personas, entre ellas mujeres y niños. Según confirmaron fuentes de la investigación a Infobae, se encontró un cadáver a poco más de un kilómetro de donde naufragó la barcaza. Además, las autoridades buscan al menos a 4 personas que se encuentran desaparecidas, entre los que hay un bebé de un año. El resto de los tripulantes se cree que estarían a salvo en suelo boliviano.

Tras conocerse el hecho, se desplegó un gran operativo para encontrar a las personas desaparecidas. Desde esta tarde, trabajaban en el lugar efectivos de Defensa Civil de Salta, Gendarmería Nacional, Bomberos de la Policía de Salta y Bomberos voluntarios de Orán y Aguas Blancas.

Así, según las primeras informaciones, cerca de 20 personas que intentaban cruzar el río en un gomón fueron arrastradas por la corriente, luego de que la embarcación sufriera una pinchadura debido a la palizada. Una mujer que se encontraba a bordo y que logró llegar a territorio boliviano relató que tuvieron que saltar de la barcaza para salvar su vida. “Estábamos cruzando, iba mucha gente dentro y el botero no podía dirigir bien el gomón. Le pedimos que nos retorne, pero se pinchó y no había más que saltar”, relató a Radio Fides Bermejo Laura A., una joven que había llegado desde Tucumán.

El gomero pinchado en medio del cauce del ríoEl gomero pinchado en medio del cauce del río

El personal a cargo de la búsqueda, comandado por el fiscal Juan Luis Bruno, titular de la fiscalía de Orán, pocas horas atrás halló el cadáver de un hombre de mediana a poco más de un kilómetro de donde ocurrió el accidente y es el primer fallecido confirmado en la tragedia. El cuerpo, aún sin identificar, fue trasladado a la morgue de la zona para que le realicen la autopsia pertinente.

Además, según confirmaron a este medio, encontraron a un sobreviviente, que se hallaba en un islote en medio del cauce del río. El hombre, oriundo de Mendoza, detalló que llegó a Aguas Blancas para realizar un “tour de compras”. Según su relato, el hombre viajaba junto a su esposa y su madre, que se encuentran a salvo en el país vecino. Sin embargo, contó que en la barcaza viajaba también su hijo de un año que aún se encuentra desaparecido.

Los efectivos continúan los rastrillajes mientras con la ayuda de personal de seguridad de la Policía de Bolivia intentan identificar al resto de los tripulantes que llegaron a salvo a suelo boliviano. Por otro lado, en el marco de la investigación, se está rastreando a los cuatro “gomeros” que iban a bordo de la barcaza para tomarles declaración y cuenten que fue lo que ocurrió debido al marco irregular en el que transucurrió el cruce a Bolivia. Se sospecha que se encuentran en el país vecino.

Imagen aérea del gomón Imagen aérea del gomón

Mientras tanto efectivos del área naval y una avioneta de la Gendarmería argentina realizan la búsqueda por distintas zonas. Según informaron los medios locales, las lluvias que se registraron provocaron el incremento del caudal; sin embargo, algunas personas se arriesgan a cruzar la frontera en estas condiciones. Con este caudal se volvió imposible cruzar el río Bermejo en esa zona.

Según informó la Gendarmería, la unidad de Aviación de Orán sobrevoló la zona con un Helicóptero GN919 y constató restos del gomón río abajo. Además, desde el helicóptero se divisaron seis ciudadanos trasladándose a pie del lado boliviano, pero se desconoce si eran ocupantes del gomón.

En esa zona, se realiza el cruce de mercadería ilegal entre los dos países: Argentina y Bolivia. Esa frontera está dividida por el estrecho río Bermejo. El agua color mate separa las ciudades de Aguas Blancas, lado argentino, y de Bermejo, en Bolivia.

Personal de Gendarmería trabajando en el lugar Personal de Gendarmería trabajando en el lugar

Ese borde entre los países está envuelto en un entramado de gran porosidad. Los bagayeros, como se conoce a las personas que llevan mercancías sobre sus espaldas, van y vienen todo el día. Es su fuente laboral. Algunos de ellos ingresan de manera legal y otros de manera ilegal, ya que son tantas las veces que cruzan que hay poco control. Por esa razón el cruce de personas en barcazas sobre el Bermejo es constante.

En ese lugar hay dos cruces: el legal, sobre unas balsas en que el tránsito entre orillas cuesta $100 pesos, y el ilegal, con botes que amarran a pocos metros del paso habilitado, llamado “Los gomones”, uno de estas barcazas fue la que protagonizó la tragedia. Algunos, según contaron los investigadores, se atan bolsas con hojas de coca al lomo y cruzan nadando.

Una de las personas encontradas Una de las personas encontradas

Las mercaderías, según informaron las fuentes consultadas, desde que entran al país ingresan en un frondoso sistema de repartición que hasta parte de lo que cruza termina en la famosa feria La Salada, en Ingeniero Budge, en la zona sur del conurbano bonaerense.

Miguel Velardez, vocero de la Policía de Salta, en diálogo con el canal de noticias TN relató: “Tomamos conocimiento del hecho a las 9 de la mañana y el personal policial que trabaja en la ciudad de Aguas Blancas, límite con la ciudad de Bermejo en Bolivia, tomó conocimiento de que uno de los gomones, que realiza el paso ilegal de un costado a otro del río, se había pinchado y terminó con alrededor de 20 personas sumergidas. También se informó que el cauce del río Bermejo se encuentra crecido”.

Y siguió: “Por el momento, se encontró únicamente a una de las personas del lado argentino y se está tratando de entrar en comunicación con las autoridades en Bolivia para saber la nómina de personas que llegaron a ese lado. También se está investigando si los dueños del barco eran argentinos. Aunque en estos momentos la prioridad es encontrar a las personas desaparecidas. Según lo que sabemos, serían unas cuatro personas más las que estamos buscando, entre ellos a dos menores de edad, de muy corta edad. Por otro lado, es una zona donde no hay señal telefónica. No podemos entablar comunicación con el personal de búsqueda, por lo que no tenemos una actualización rápida de los avances”.

Según el diario El Tribuno de Salta, en la Asociación de Boteros Artesanales de Bolivia señalaron que el gomón que transportaba al grupo de personas que fueron arrastrados por el río Bermejo sería de propietarios argentinos. El dirigente boliviano Emilio Contreras aseguró que los boteros que trabajan en territorio boliviano decidieron replegarse, tras observar el incremento de niveles en el Bermejo. “El bote que ha tenido el accidente trabaja en la parte argentina, son muchachos que no están dentro de la asociación, es gente que no tiene experiencia”, dijo a la radio Fides Bermejo.

(Visited 4 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Coronavirus

Estudios alertan que la variante brasileña infecta a quienes ya tuvieron COVID-19 o recibieron la vacuna Coronavac

Publicado

on

Por

Los científicos creen que la cepa conocida como P.1 podría tener una carga viral hasta diez veces más elevada. El antídoto de la compañía china es aplicado masivamente en Brasil

Un estudio preliminar realizado por investigadores brasileños alertó que la variante amazónica del coronavirus puede sortear los anticuerpos producidos por la vacuna china Coronavac, fabricada por el Instituto Butantan y principal antídoto utilizado en la campaña de vacunación contra el COVID-19 en el gigante sudamericano.

Los científicos que llevaron a cabo la investigación aclararon que los datos son preliminares, dado que se recolectaron a partir de una muestra de tan solo ocho voluntarios, ahora deberán ser confirmados por una investigación más amplia.

Según informó el periódico brasileño Estadao, el estudio fue realizado por científicos de la Universidad de San Pablo y de la Universidad Estatal de Campinas, conocida como UNICAMP. Fue publicado este lunes en la sección de “preimpresiones” (artículos aún no revisados por otros científicos) de la revista científica The Lancet.

Una trabajadora de salud vacuna a un adulto mayor en Brasil (Reuters/ Ricardo Moraes)Una trabajadora de salud vacuna a un adulto mayor en Brasil (Reuters/ Ricardo Moraes)

La investigación

Los científicos recolectaron plasma de ocho participantes que habían recibido las dos dosis de la vacuna Coronavac hace unos cinco meses y probaron la actividad neutralizante de los anticuerpos presentes en el plasma contra la variante brasileña P.1 y contra la cepa más común en Brasil (la B) antes de que apareciera la nueva.

Fue allí cuando observaron que el nivel de anticuerpos capaces de detener el virus fue menor para la variante P.1 que para la cepa B, estando por debajo del límite de detección en la prueba.

Los científicos señalaron, sin embargo, que esta diferencia no puede considerarse estadísticamente significativa porque la muestra de voluntarios fue pequeña y el nivel de neutralización en ambos casos fue “bastante bajo”.

Igualmente, indicaron que “los resultados sugieren que P.1 (la variante brasileña) puede escapar de los anticuerpos neutralizantes inducidos por una vacuna de virus inactivado” contra Sars-CoV-2 (como es el caso de Coronavac).

Por otro lado, afirmaron que la protección de Coronavac contra casos severos de COVID-19 (visto en estudios clínicos) indica que los anticuerpos neutralizantes no son el único factor protector contra la enfermedad y que las respuestas de otras células de nuestro sistema inmunológico, como los linfocitos T o B de memoria, pueden reducir la gravedad de la enfermedad incluso si hay tal reducción en la actividad de los anticuerpos.

Sugieren que, para prevenir la transmisión de la nueva cepa, puede ser necesario aplicar una dosis de refuerzo de la vacuna, actualizada para esta u otras variantes que se presenten.

Gente con mascarillas en el Mercado de Madureira en Rio de Janeiro (Reuters/ Pilar Olivares/ archivo)Gente con mascarillas en el Mercado de Madureira en Rio de Janeiro (Reuters/ Pilar Olivares/ archivo)

Las conclusiones de otros dos estudios

La variante brasileña del COVID-19, bautizada como P.1, podría tener una carga viral hasta diez veces más elevada y es capaz de evadir el sistema inmune de aquellas personas que ya tenían anticuerpos contra el coronavirus, revelaron otros dos estudios preliminares realizados por investigadores brasileños e ingleses.

“Probablemente hace las tres cosas al mismo tiempo: es más transmisible, invade más el sistema inmune y probablemente debe ser más patogénica”, dijo este lunes en declaraciones a la agencia de noticias EFE Ester Sabino, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de San Pablo (USP) y coordinadora del grupo de la USP que participó en la investigación desarrollada por el Centro Brasil-Reino Unido para el Descubrimiento y Diagnóstico de Abrovirus (CADDE).

Este estudio preliminar, publicado el pasado viernes, sugiere que la nueva variante originaria del estado de Amazonas es entre 1,4 y 2,2 veces más transmisible que los linajes que la preceden y “probablemente” es uno de los factores que están detrás de la segunda ola del coronavirus en Brasil.

Los científicos concluyeron, además, que la nueva cepa es capaz de evadir el sistema inmune y causar una nueva infección en parte de los individuos ya infectados por el coronavirus, concretamente entre el 25 y el 61%.

No se pueden explicar tantos casos a no ser por la pérdida de la inmunidad”, resaltó Sabino, quien coordinó el estudio junto con el investigador Nuno Faria, de la Universidad de Oxford.

Vista de una vacuna Coronavac (EFE/ Fernando Bizerra Jr/Archivo)Vista de una vacuna Coronavac (EFE/ Fernando Bizerra Jr/Archivo)

El estudio preliminar, basado en un modelo matemático realizado por el Imperial College London, está basado en el análisis de genomas de 184 muestras de secreción nasofaríngea de pacientes diagnosticados con COVID-19 en un laboratorio de Manaos entre noviembre de 2020 y enero de 2021.

La capital del estado de Amazonas ha sido el epicentro de la pandemia en Brasil tanto en la primera como en la segunda ola del coronavirus y vive un colapso sanitario desde finales del año pasado debido a la explosión de casos y de ingresos por coronavirus.

La investigación, que contó con el apoyo de la Fundación de Amparo a las Investigaciones del Estado de San Pablo (Fapesp), todavía no ha sido revisada por otros científicos ni publicada en revistas científicas.

Asimismo, otro estudio divulgado también el pasado viernes por investigadores de la Fundación Oswaldo Cruz de la región amazónica indica que la carga vírica en el organismo de los individuos infectados con la P.1 puede ser hasta diez veces mayor.

Brasil, uno de los países más castigados del mundo por la pandemia, acumula 10.587.001 contagios desde que registró el primer caso de la enfermedad, el 26 de febrero del año pasado, y 255.720 muertes desde que contabilizó la primera víctima, el 12 de marzo de 2020.

Tales cifras confirman al gigante latinoamericano, con sus 210 millones de habitantes, como uno de los epicentros globales del COVID-19 y como el segundo país con más muertes por la enfermedad en el mundo, superado tan sólo por Estados Unidos, y como el tercer con más contagios, por detrás del país norteamericano e India.

(Visited 5 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Más Visitadas