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La selección de España confirmó que quiere quedarse con Luka Romero como intentó hacerlo con Messi: la carta ganadora de Argentina

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Un dirigente de la Real Federación Española tomó contacto con el juvenil para seducirlo: desde México, país donde nació el jugador, también advirtieron que buscarán entablar un diálogo

“He hablado un par de veces con él. Sé que su familia quiere que juegue con Argentina, es un tema que se ha de trabajar, aunque nosotros tenemos la ventaja de que está aquí, en Mallorca”. En diálogo con IB3 TelevisiónMiquel Bestard, presidente de la Comisión Gestora de la Real Federación Española, puso en palabras las gestiones que ya había iniciado en silencio: la selección de España busca quedarse con los servicios de Luka Romero.

El fantasista nacido en México, de familia Argentina y presente en España está siendo seducido como ocurrió con Lionel Messi en sus inicios. La Pulga fue contundente: tras el video que llegó a manos de Claudio Vivas (entonces ayudante de campo de Marcelo Bielsa en el combinado mayor albiceleste) y la gestión de Hugo Tocalli (con la anuencia de Julio Grondona) para citarlo a un amistoso frente a Paraguay, el hoy capitán del Barcelona se puso por primera vez la casaca argentina. Y no sucumbió a las tentaciones de la Roja: jugó el Sudamericano Sub 20, ganó el Mundial de la categoría, se quedó con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y ya participó en cuatro Copas del Mundo de mayores.

Pues bien, más allá del juego de seducción de España (desde México también declararon que quieren entablar un diálogo aprovechando que nació en Durango, cuando su papá Diego jugaba en el Norte de América) todo indica que Luka sigue los pasos de Messi. El futbolista más joven en debutar en la Liga de España con 15 años y 229 días (sucedió en el cruce entre Real Madrid y Mallorca de la última temporada), superando la marca que ostentaba Francisco Sansón Bao (Celta) desde hacía 81 años, ya jugó el Sudamericano Sub 15 para la Albiceleste (salió subcampeón, detrás de Brasil).

Pero más allá de sus elecciones recientes, en el predio de Ezeiza aseguran que cuentan con una carta ganadora: el deseo del juvenil. “Toda mi familia es Aregentina, mi sueño es vestir la camiseta de la selección”, dijo en repetidas ocasiones en las últimas entrevistas que brindó. Y refrenda su voluntad con los hechos. Según pudo averiguar Infobae, Romero no faltó a una charla por Zoom de las que organizó Pablo Aimar, entrenador del combinado Sub 17, durante la pandemia. Y forma parte del plantel que el director técnico tiene en mente pensando en el Sudamericano de la categoría a disputarse entre el 31 de marzo y el 25 de abril en Ecuador.

“Tiene al abuelo, a los tíos en Argentina. Siempre mostró ganas de jugar en su Selección, las mismas que mostró siempre Messi. El que lo conoce te lo puede decir”, le indicaron a Infobae desde el equipo de selecciones nacionales.

Llegado el caso, cuando la crisis del COVID-19 permita la vuelta a las prácticas de los seleccionados juveniles argentinos, la AFA tendrá que pedirle formalmente al Mallorca al futbolista, que comenzó a tener mayor continuidad en el elenco balear como titular en los amistosos previos al inicio de la Segunda División de España (descendió en la última temporada. “Me gusta mucho, es joven, creo que tenemos un perla de verdad. Me ha enamorado”, lo ensalzó Luis García Plaza, director técnico del equipo, que lo disfruta en el día a día con el plantel. Pero a la hora de vestir la casaca de una selección… La sensación es que Romero ya eligió con el corazón.

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Conmoción mundial: murió Diego Armando Maradona. Tenía 60 años

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Sufrió un paro cardiorrespiratorio en la casa de Tigre en la que se había instalado tras su operación en la cabeza.

Y un día ocurrió. Un día lo inevitable sucedió. Es un cachetazo emocional y nacional. Un golpe que retumba en todas las latitudes. Un impacto mundial. Una noticia que marca una bisagra en la historia. La sentencia que varias veces se escribió pero había sido gambeteada por el destino ahora es parte de la triste realidad: murió Diego Armando Maradona.

El campeón del mundo con la Selección Argentina​ se descompensó en la mañana de este miércoles en la casa del barrio San Andrés, en el partido bonaerense de Tigre, donde vivía desde hacía algunos días luego de haber sido operado de la cabeza. El 30 de octubre había cumplido 60 años. 

Villa Fiorito fue el punto de partida. Y desde allí, desde ese rincón postergado de la zona sur del Conurbano bonaerense se explican muchos de los condimentos que tuvo el combo con el que convivió Maradona. Una vida televisada desde aquel primer mensaje a cámara en un potrero en el que un nene decía soñar con jugar en la Selección. Un salto al vacío sin paracaídas. Una montaña rusa constante con subidas empinadas y caídas abruptas.

Nadie le dio a Diego las reglas del juego. Nadie le dio a su entorno (un concepto tan naturalizado como abstracto y cambiante a la lo largo de su vida) el manual de instrucciones. Nadie tuvo el joystick para poder manejar los destinos de un hombre que con los mismos pies que pisaba el barro alcanzó a tocar el cielo.

Quizá su mayor coherencia haya sido la de ser auténtico en sus contradicciones. La de no dejar de ser Maradona ni cuando ni siquiera él podía aguantarse. La de abrir su vida de par en par y en esa caja de sorpresas ir desnudando gran parte de la idiosincrasia argentina. Maradona es los dos espejos: aquel en el que resulta placentero mirarnos y el otro, el que nos avergüenza.

A diferencia del común de los mortales, Diego nunca pudo ocultar ninguno de los espejos.

Es el Cebollita que solo tenía un pantalón de corderoy y es el hombre de las camisas brillantes y la colección de relojes lujosos. Es el que le hace cuatro goles a un arquero que intenta desafiarlo y al mismo tiempo el entrenador que intenta chicanear a los alemanes y termina humillado. Es el que se va bañado de gloria del estadio Azteca y el que sale de la mano de una enfermera en Estados Unidos. Es el que arenga, el que agita, el que levanta, el que motiva. El que tomaba un avión desde cualquier punto del mundo para venir a jugar con la camiseta de la Selección. El del mechón rubio y el que estaciona el camión Scania en un country. Es el gordo que pasa el tiempo jugando al golf en Cuba y el flaco de La Noche del Diez. El que vuelve de la muerte en Punta del Este. Es el novio de Claudia y es también el hombre acusado de violencia de género. Es el adicto en constante lucha. El que canta un tango y baila cumbia. El que se planta ante la FIFA o le dice al Papa que venda el oro del Vaticano. El que fue reconociendo hijos como quien trata de emparchar agujeros de su vida.

Un icono del neoliberalismo noventoso y el que se subió a un tren para ponerse cara a cara contra Bush y ser bandera del progresismo latinoamericano. Es cada tatuaje que tiene en su piel, el Che, Dalma, Gianinna, Fidel, Benja… Es el hombre que abraza a la Copa del Mundo, el que putea cuando los italianos insultan nuestro himno y el que le saca una sonrisa a los héroes de Malvinas con un partido digno de una ficción, una pieza de literatura, una obra de arte.

Una imagen icónica de Maradona.

Una imagen icónica de Maradona.

Porque si hubiera que elegir un solo partido sería ese. Porque no existió ni existirá un tramo de la vida más maradoneano que esos cuatro minutos que transcurrieron entre los dos goles que hizo el 22 de junio de 1986 contra los ingleses. El mejor resumen de su vida, de su estilo, de lo que fue capaz de crear. Pintó su obra cumbre en el mejor marco posible. Le dijo al mundo quién es Diego Armando Maradona. El tramposo y el mágico, el que es capaz de engañar a todos y sacar una mano pícara y el que enseguida se supera con la partitura de todos los tiempos.

Barrilete cósmico. Y la pelota no se mancha. Y las piernas cortadas. Y que la sigan chupando. Y la tortuga que se escapa. Y el jarrón en el departamento de Caballito, el rifle de aire comprimido contra la prensa, la Ferrari negra que descartó porque no tenía estéreo, la mafia napolitana y toda una ciudad que elige vivir en pausa, rendida a su Dios. Es el de las canciones, el de los documentales a carne viva y las biografías siempre desactualizadas. El que levanta el teléfono y llama cuando menos lo esperás y más lo necesitás. El que jugó partidos a beneficio sin que nadie se enterara. El que pasa del amor al odio con Cyterszpiler, con Coppola o con Morla. El que siempre vuelve a sus orígenes y le presta más atención a los que menos tienen.

Es el abuelo baboso y el papá inabordable.

Es antes que todo y por sobre todas las cosas el hijo de Doña Tota y de Don Diego.

Maradona es en presente pese a que de los que mueren haya que escribir en pasado. Es el que en Dubai se codeaba con jeques y contratos millonarios y el que en Culiacán y con 40 grados a la sombra pedía un guiso a domicilio. El que internaron en un neuropsiquiátrico. El que pudo dejar la cocaína. El que hizo jueguitos en Harvard. Es el que como entrenador de Gimnasia vivió un postergado homenaje del fútbol argentino. Aquel que había dirigido a Racing y a Mandiyú no era este último Diego de las rodillas chuecas, las palabras estiradas y las emociones brotando sin filtro.

Es también Maradona el hombre que se fue apagando. Se resquebrajó su cuerpo y empezó a sacar a la luz tantos años de castigo físico, de desbordes, de excesos, de patadas, de infiltraciones, de viajes, de adicciones, de subibajas con su peso, de andar por los extremos sin red de contención.

Y el alma se fue apagando al compás del cuerpo. En el último tiempo ya no quería ser Maradona y ya no podía ser un hombre normal. Ya nada lo motivaba. Ya no servía el paliativo de los antidepresivos ni las pastillas para dormir. Y la combinación con alcohol aceleraba la cinta. Cada vez menos cosas encendían su motor: ni el dinero, ni la fama, ni el trabajo, ni los amigos, ni la familia, ni las mujeres, ni el fútbol. Perdió su propio joystick. Y perdió el juego.

Lo llora Fiorito, escenografía inicial de esta historia de película y pieza fundacional para comprender al personaje. Lo lloran los Cebollitas donde se animó a soñar en grande. Lo llora Argentinos Juniors donde no solo es nombre del estadio sino el mejor ejemplar de un molde que genera orgullo. Lo llora Boca y toda la pasión que unió a un vínculo que fue mutando pero conservó el amor genuino. Lo llora Nápoles, su altar maravilloso en el que con una pelota cambió la vida de una ciudad para siempre. Lo lloran también Sevilla, Barcelona y Newell’s, que infla el pecho por haberlo cobijado.

Diego Maradona se convirtió en una leyenda del fútbol mundial.

Diego Maradona se convirtió en una leyenda del fútbol mundial.

Y lo llora la Selección porque nadie defendió los colores celeste y blanco como él. En definitiva, lo llora el país entero y el mundo.

Entre tantas cosas que hizo en su vida, Maradona hizo una particularmente exótica: se entrevistó a sí mismo. El Diego de saco le preguntó al de remera de qué se arrepentía. “De no haber disfrutado del crecimiento de las nenas, de haber faltado a fiestas de las nenas… Me arrepiento de haber hecho sufrir a mi vieja, mi viejo, mis hermanos, a los que me quieren. No haber podido dar el 100 por ciento en el fútbol porque yo con la cocaína daba ventajas. Yo no saqué ventaja, yo di ventaja”, se contestó en una sesión de terapia con 40 puntos de rating.

En ese mismo montaje realizado en 2005 en su programa “La noche del Diez”, el Diego de traje le propuso al de remera que deje unas palabras para cuando a Diego le llegue el día de su muerte. “Uhh, ¿qué le diría?”, piensa. Y define: “Gracias por haber jugado al fútbol, gracias por haber jugado al fútbol, porque es el deporte que me dio más alegría, más libertad, es como tocar el cielo con las manos. Gracias a la pelota. Sí, pondría una lápida que diga: gracias a la pelota”.

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Sin advertir que ya estaba en vivo, Gallardo pasó varios segundos peinándose

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El “Muñeco” protagonizó una perlita en la conferencia de este lunes, en la que también insultó, entre risas, a un asistente. ¿Fue un descuido o una respuesta a algunas críticas?

Marcelo Gallardo brindó una conferencia de prensa este lunes antes de viajar a Curitiba para la ida de los octavos de final la Copa Libertadores ante Athletico Paranaense, que tuvo dos perlitas en la previa: sin advertir que ya estaba en vivo, el entrenador de River estuvo varios segundos acomodándose el pelo e insultó a un asistente.

Mientras se ultimaban detalles para que comience la rueda de prensa, las cámaras de televisión tomaron imágenes de un coqueto Gallardo que pasó unos momentos acomodándose el peinado y hasta usó su celular para chequear su apariencia.

La curiosa situación se da luego que el DT recibiera algunas críticas por parte de medios deportivos, sobre su supuesta apariencia y vestimenta en la Copa de la Liga Profesional, y las diferencias respecto a los looks que luce en los partidos internacionales.

Luego, entre risas, el “Muñeco” se la agarró con un asistente. “Qué pelotu…este ‘Chifer’. Qué pelotu…. de molesto”, lanzó, en relación a uno de los coordinadores del plantel profesional.

El destinatario del exabrupto fue Facundo Greco, quien se ocupa de los viajes, la logística, los pasaportes. Se encarga de las cuestiones administrativas y de realizar los trámites que los futbolistas no hacen.

Todo esto ocurrió antes de la rueda de prensa previa al choque con Paranaense. El entrenador y todo el plantel de River ya emprendieron el viaje a Curitiba, donde este martes iniciarán la lleva de octavos de final de la Copa Libertadores.

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Los 30 elegidos en el Draft de la NBA: el argentino Leandro Bolmaro jugará en Minnesota Timberwolves

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El actual jugador del Barcelona de España era el único latinoamericano presente y fue seleccionado en el puesto 23, mejor ubicación de la historia para el baloncesto argentino. A su vez, la misma franquicia tuvo el primer pick y optó por Anthony Edwards

Después de que Los Ángeles Lakers de LeBron James se consagraron en la burbuja sanitaria que la NBA organizó en el complejo de Disney en Orlando, la maquinaria de la mejor liga del mundo del básquet volvió a entrar en acción. Con la confirmación de que la próxima temporada iniciará el 22 de diciembre, una nueva edición de la lotería de jugadores jóvenes fue el primer paso que dieron los equipos para conformar sus planteles para la 2020-2021.

El Draft de la NBA, que tenía fecha fijada para el pasado 25 de junio en el Barclays Center, la arena donde juegan de local los Brooklyn Nets, tuvo que ser aplazado por motivo de la pandemia y finalmente se realizó este miércoles 18 de noviembre en las oficinas central de la cadena televisiva ESPN en Bristol y de manera virtual.

En el sorteo, las 30 franquicias de la liga tuvieron la posibilidad de elegir a los mejores prospectos juveniles del baloncesto universitario de los Estados Unidos y de algunas figuras jovenes internacionales. Entre esos nombres estaba el del argentino Leandro Bolmaro, el único latinoamericano presente en la selección, que fue seleccionado por los New York Knicks en el puesto 23 y jugará en Minnesota Timberwolves, por un acuerdo entre las franquicias.

1) Minnesota Timberwolves – Anthony Edwards (escolta)

2) Golden State Warriors – James Wiseman (pívot)

3) Charlotte Hornets – LaMelo Ball (base)

4) Chicago Bulls – Patrick Williams (alero)

5) Cleveland Cavaliers – Isaac Okoro (alero)

6) Atlanta Hawks – Onyeka Okongwu (ala pívot)

7) Detroit Pistons – Killian Hayes (base)

8) New York Knicks – Obi Toppin (ala pívot)

9) Washington Wizards – Deni Avdija (alero)

10) Phoenix Suns – Jalen Smith (ala pívot)

11) San Antonio Spurs – Devin Vassell (escolta)

12) Sacramento King – Tyrese Haliburton (base)

13) New Orleans Pelicans – Kira Lewis Jr. (base)

14) Boston Celtics – Aaron Nesmith (alero)

15) Orlando Magic – Cole Anthony (base)

16) Portland Trail Blazers – Isaiah Stewart (pívot)

17) Minnesota Timberwolves – Aleksej Pokusevski (ala pívot) (irá a Oklahoma City Thunder por un acuerdo entre las franquicias)

18) Dallas Mavericks – Josh Green (escolta)

19) New York Nets – Saddiq Bey (alero) (irá a Detroit Pistons por un acuerdo entre franquicias)

20) Miami Heat – Precious Achiuwa (ala pívot)

21) Philadelphia 76ers – Tyrese Maxey (base)

22) Denver Nuggets – Zeke Nnaji (pívot)

23) New York Knicks – Leandro Bolmaro (escolta) (irá a Minnesota Timberwolves por un acuerdo entre franquicias)

24) Milwaukee Bucks – RJ Hampton (alero) (irá a New Orleans Pelicans por un acuerdo entre franquicias)

25) Oklahoma City Thunder – Immanuel Quickley (base) (irá a Denver Nuggets por un acuerdo previo entre franquicias)

26) Boston Celtics – Payton Pritchard (base)

27) Utah Jazz – Udoka Azubuike (pívot)

28) Los Ángeles Lakers – Jaden McDaniels (pívot) (irá a Minnesota Timberwolves por un acuerdo entre franquicias)

29) Toronto Raptors – Malachi Flynn (escolta)

30) Boston Celtics – Desmond Bane (base) (irá a Memphis Grizzlies por un acuerdo entre franquicias)

Anthony Edwards, de la Universidad de Georgia, fue elegido en el puesto 1 del Draft de la NBA (Dale Zanine-USA TODAY Sports)Anthony Edwards, de la Universidad de Georgia, fue elegido en el puesto 1 del Draft de la NBA (Dale Zanine-USA TODAY Sports)

Por qué Bolmaro hizo historia para el baloncesto argentino

Leandro Bolmaro, que hace dos años participó del evento Básquetbol Sin Fronteras -un evento que organiza la NBA para proyectos con posible futuro en la liga- y fue elegido entre los 12 mejores del torneo, comenzó su carrera en Bahía Basket, el equipo de la Liga Nacional argentina que tiene como director a Pepe Sánchez. Después de su experiencia en el club de Bahía Blanca, el Barcelona de España adquirió los derechos de Bolmaro y, después de pasar de la filial al primer equipo, la institución catalana le mejoró y renovó su contrato hasta 2023.

El cordobés de 20 años es uno de los grandes talentos latinoamericanos de los últimos tiempos. En los últimos 10 años, son 27 los jugadores internacionales que fueron elegidos en el top 10 del Draft, incluyendo 16 entre los primeros cinco. Es importante recordar que el último argentino seleccionado había sido Juan Pablo Vaulet en el sorteo del 2015 cuando los Charlotte Hornets lo eligieron en el puesto 39 y luego lo canjearon a los Brooklyn Nets por dos picks de segunda ronda.

Según los principales especialistas que se encargan de predecir posibles selecciones de los equipos en el sorteo de la NBA, el nombre de Bolmaro podía aparecer entre los puestos del número 20 al 35 en la selección y así fue. El joven fue elegido en el pick 23, algo inédito para el baloncesto argentino ya que el récord lo tenía Carlos Delfino, 25 en 2003 por Detroit Pistons.

En la guía oficial del Draft, la NBA incluyó al joven jugador al que compararon con Manu Ginóbili por su capacidad atlética y su envergadura física. “Atleta completo con un ‘rápido motor’”, dice una de las características que eligió la liga para describir al cordobés. ¿Cuáles fueron las otras cualidades que destacaron en la reseña? “Tiene buen tamaño y creatividad, puede jugar con o sin la pelota en ataque y es atento en ambos costados de la cancha”.

Leandro Bolmaro jugará en la NBA (NBA Academies)Leandro Bolmaro jugará en la NBA (NBA Academies)

Todos los argentinos elegidos en el NBA Draft:

1988: Jorge González (54°) y Hernán Montenegro (57°)

1993: Marcelo Nicola (50°)

1999: Manu Ginóbili (57°)

2002: Federico Kammerichs (51°) y Luis Scola (56°)

2003: Carlos Delfino (25°)

2015: Juan Pablo Vaulet (39°)

2020: Leandro Bolmaro (23°)

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