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Empleados con coronavirus de una clínica privada siguieron atendiendo a pacientes de PAMI pese a una orden de clausura dispuesta por la Justicia

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Se trata del Centro de Salud Norte, ubicado en Villa Adelina. La Justicia detectó cinco cadáveres que no habían sido informados en una inspección realizada por el gobierno bonaerense. Uno de ellos era COVID positivo

Al menos seis empleados del Centro de Salud Norte de Villa Adelina, en Vicente López, fueron a trabajar estando infectados de coronavirus con posterioridad a que la Justicia dispusiera la clausura preventiva de esa clínica privada hace una semana por considerar que era “un foco infeccioso” para la propagación de la epidemia.

Pese al carácter “urgente” de la orden judicial de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, la medida no se concretó el viernes 17. Los funcionarios del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, del Municipio de Vicente López y de PAMI que se hicieron presentes a pedido a la jueza coincidieron en no derivar ese mismo día a los 29 pacientes en ese momento allí internados por la obra social de los jubilados, pese a ser todos adultos mayores y constituir un grupo de riesgo. Según el acta de la inspección, la clínica estaba cumpliendo el protocolo de COVID-19 y no se habrían observado “irregularidades”. Se acordó que no ingresarían pacientes nuevos y que se buscaría derivar a los que el hisopado diera negativo.

No obstante, por la falta de medidas de prevención adecuadas, a la fecha hay dos pacientes fallecidas con coronavirus y suman más de 20 los integrantes del personal médico y no médico de la clínica infectado, de los cuales tres están internados y el resto aislados en sus domicilios. La Justicia corroboró que seis de ellos -dos enfermeros, una mucama, un empleado de mantenimiento y dos de la farmacia- fueron a trabajar entre el 19 y el 21 de abril, estando infectados. También están contagiados de coronavirus cuatro familiares de una de las víctimas, y tres personas de la cochería M.Menini que intervino en su sepelio. El resto de los jubilados internados dieron negativo hasta ahora, aunque la Justicia tiene dudas sobre algunos análisis de muestras realizados en dos laboratorios privados.

Previo a la orden de clausura preventiva, la magistrada le había requerido el 11 de abril al Ministerio de Salud Bonaerense -en su carácter de máxima autoridad sanitaria- realizar “una inspección, auditoría e investigación epidemiológica”, luego de que el análisis post mortem de la paciente fallecida el 6 de abril hubiera dado positivo.

El pedido fue reiterado dos días después, el 13 de este mes, ante el informe elevado a la Justicia por el director médico de la clínica, Jorge Pinzetta, respecto de la activación del protocolo de COVID-19. Según pudo saber Infobae, habría omitido precisar qué había dispuesto respecto de los pacientes internados. Arroyo Salgado reiteró otro oficio el lunes 20 al ministro Daniel Gollán, ratificando la orden de clausura preventiva y ordenándole la “inmediata intervención en el orden médico”.

Finalmente, al día siguiente, la jueza le advirtió al titular de la cartera sanitaria bonaerense que no había recibido aún ningún informe sobre “las fiscalizaciones realizadas, ni tampoco resultado de inspección, auditoría e investigación epidemiológica dispuesta”, y que no había designado aún un director médico – en reemplazo de Pinzetta, quien cumple aislamiento domiciliario- como le había requerido el lunes pasado. “En su calidad de máxima autoridad sanitaria de la Provincia, resulta responsable de arbitrar las medias preventivas necesarias y urgentes para evitar la diseminación de la pandemia, máxime continúan internados 21 pacientes, todos de grupo de riesgo”, sostuvo Arroyo Salgado en su oficio.

La jueza le requirió asimismo a la titular del PAMI, Luana Volnovich, que articule con el Municipio de Vicente López las medidas necesarias para la “inmediata derivación” de los pacientes a los hospitales provinciales o municipales más próximos para tratar sus patologías, y se evalúe cuáles estaban en condiciones de ser dados de alta, si no presentaban síntomas de coronavirus.

Parte del despliegue sanitario el viernes pasado cuando la jueza dispuso el cierre preventivo de la clínica, que finalmente no se concretó (Franco Fafasuli)

Parte del despliegue sanitario el viernes pasado cuando la jueza dispuso el cierre preventivo de la clínica, que finalmente no se concretó (Franco Fafasuli)

La intervención de la Justicia en esta clínica proveedora de PAMI donde se propagó el coronavirus se generó a partir de la denuncia de Carlos Cellini, quien tuvo dudas sobre las causas de la muerte de su hermana. Pese a que la jubilada había ingresado por una infección urinaria el 8 de marzo, en el transcurso de su internación -y tras haber mejorado de su patología inicial-, desarrolló síntomas compatibles con coronavirus. Sin embargo en la clínica no le practicaron el test para detectarlo, ni la trataron por esa enfermedad. En su certificado de defunción, se consignó “paro cardíaco, shock refractario e insuficiencia respiratoria”. El análisis post mortem recién se le realizó a la mujer de 65 años por disposición de Arroyo Salgada y dio positivo.

Cuerpos en la morgue no informados

En la inspección que personal de Ministerio de Salud Bonaerense realizó el viernes pasado por la tarde cuando la jueza dispuso la clausura, de la que participó un epidemiólogo, no se revisó sin embargo la morgue de la clínica. Recién fue inspeccionada este martes último, luego de que un efectivo de la Policía Federal que está de consigna en la puerta alertara al Juzagdo de la existencia de cadáveres en la morgue. Fue así que se encontraron cinco cuerpos que no habían sido informados por las autoridades de la clínica cuando fue el operativo de las autoridades sanitarias por orden de la Justicia, ni tampoco con posterioridad al Juzgado. Tres de esos pacientes habían fallecido el mismo viernes de la inspección por la mañana y el mediodía, uno el día anterior, y otro el 11 de abril. Recién fueron encontrados el martes 21, luego de que Arroyo Salgado le enviara el nuevo oficio al ministro Gollán.

Se supo luego que uno de esos cinco cuerpos, el de una mujer de 70 años fallecida esa mañana del 17 de abril, resultó tener COVID 19. El test se conoció post mortem. Si bien cuando fue encontrada en la bolsa mortuoria roja correspondiente a una enfermedad infectocontagiosa, no habría sido esa la forma en que estaba conservado el cuerpo el día de la auditoría sanitaria. La Justicia sospecha que se alteró la forma en que estaba conservado con posterioridad a la inspección del viernes 17 por la tarde, y que originalmente no se habrían tomado medidas de bioseguridad y profilaxis para prevenir un posible contagio.

Desde mediados de marzo a la fecha, murieron 9 pacientes en el Centro de Salud Norte, de los cuales dos se habían contagiado de coronavirus: la mujer cuyo fallecimiento dio origen a la causa judicial, y esta última. Hay otros tres casos en los que el test dio negativo, y un cuarto sobre el que hay dudas por el tiempo transcurrido hasta la toma de la muestra. Del resto de los pacientes fallecidos, pese a haber ingresado por patologías como fractura de fémur o insuficiencia renal, murieron por “neumonía intrahospitalaria”, según consignó la clínica.

A la fecha, aún quedan 15 pacientes en la clínica. Desde la inspección sanitaria el viernes pasado, 7 pacientes fueron dados de alta y otros tantos derivados a otras instituciones médicas o geriátricos. Por ser todos pacientes de PAMI, este organismo tenía la responsabilidad de relocalizarlos según las cápitas disponibles.

La clínica sigue funcionando, aunque no ingresan nuevos pacientes. Se les dio el alta a 7 y permanecen aún otros 21. (Franco Fafasuli)

La clínica sigue funcionando, aunque no ingresan nuevos pacientes. Se les dio el alta a 7 y permanecen aún otros 21. (Franco Fafasuli)

Pedido del fiscal

En base a esta cuadro de situación, el fiscal interviniente en la causa, Fernando Domínguez, le pidió a la magistrada que “le ordene a la autoridad Ministerial de Salud (Municipal, Provincial y Nacional) que bajo apercibimiento de iniciárseles actuaciones por desobediencia (art.239 del CP) y/o por incumplimiento de deberes de funcionario público (art.248 y 249 del CP), evalúe la situación del Centro de Salud Norte en cuanto posible fuente de contagio para los pacientes allí atendidos y para el personal de morgue, médico y administrativo con funciones en el lugar”, a fin de “garantizar que la autoridad Ministerial de Salud realice las inspecciones que resulten menester (aplicando sanciones administrativas de corresponder), para que los responsables del Centro investigado, apliquen la totalidad de los protocolos dictados ante la pandemia de COVID-19”. La clínica es manejada por ROPHE SA, uno de cuyos dueños es Benjamín Teitelbaum, también propietario del Sanatorio Mariano Pelliza, en Olivos.

Para Domínguez, “el desmanejo del centro médico traducido en la negligencia que posibilitó la propagación de la pandemia a niveles que aún resultan difíciles de establecer, conductas que tuvieron lugar en medio de la situación de emergencia sanitaria por todos ampliamente conocidas, ameritan la adopción de las medidas compulsivas que infra se requieren”.

Desde el Ministerio de Salud de la Provincia le dijeron a Infobae que la cartera “no tiene injerencia” sobre la gestión médica de la clínica. “Abrimos una investigación epidemiológica a pedido de la Justicia y pautamos los procedimientos a seguir y las normas de funcionamiento. Tenemos un rol rector, pero no auditor. No tenemos autoridad sobre la práctica médica del efector privado”, señalaron.

“Fuimos e hicimos la inspección junto con PAMI y evaluamos que la clínica estaba en condiciones de seguir funcionando, en la medida que se cumplan los protocolos. Hasta donde vimos, se estaban cumpliendo. Elaboramos un informe técnico que se elevó a la jueza y se resolvió que siga abierta por el momento, con un reacomadamiento de equipos, ya que gran parte de su personal está con aislamiento. Luego el seguimiento de los pacientes es de PAMI, ya que la clínica es prestadora de este organismo”, informaron.

Desde la Municipalidad de Vicente López aclararon a Infobae que “la autoridad sanitaria es el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires a través de la Región Sanitaria” y que “el Municipio no tiene autoridad para clausurar ni decidir los traslados”.

Qué dijo la clínica

En un comunicado difundido la semana pasada, el Centro de Salud Norte sostuvo que “la institución cuenta con protocolos de trabajo para el manejo de casos sospechosos de COVID-19 implementados desde febrero del corriente año, contando con sectores de Triage al ingreso a la clínica y áreas de aislamiento de pacientes sospechosos manejados por personal entrenado adecuadamente, utilizando todos los elementos de protección personal normatizados por el Ministerio de Salud de la Nación y el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires”.

Según media docena de testimonios recabados por Infobae de trabajadores de la clínica, no había medidas de prevención básicas -como barbijos, guantes y camisolines descartables, ni toma de la temperatura al ingresar al establecimiento- antes de la intervención de la Justicia que permitió conocer que la mujer fallecida tenía coronavirus. Recién se comenzaron a implementar una vez que el caso tuvo trascendencia pública.

El Centro de Salud Norte también descartó la posibilidad de contagios cruzados entre pacientes y sugirió que el contagio de la mujer fallecida que dio origen a una denuncia judicial provino de la propia familia que la visitó en la clínica. Su hermano Carlos dio negativo y su sobrina, quien había cuidado a la mujer algunos días, su marido y sus dos hijos dieron positivo al test ordenado por la Justicia. También resultados contagiados los dueños de la cochería M. Menini que tuvieron el cuerpo de la mujer fallecida en la casa de sepelios y estuvieron en contacto con su documentación.

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Descubren una nueva cepa en Nueva York que preocupa a los científicos

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Se trata de la variante B.1526, identificada por primera vez en muestras recolectadas en noviembre. Para mediados de este mes, ya representaba alrededor del 12% de los casos

Una nueva cepa de coronavirus preocupa a la comunidad científica en Nueva York. Se trata de la variante B.1.526, que si bien fue identificada por primera vez en noviembre, a mediados de febrero ya representaba cerca del 12% de los casos.

La secuenciación del genoma del SARS-CoV-2 a gran escala es fundamental para monitorear y comprender la evolución de la pandemia en curso. En los últimos meses distintas variantes detectadas por primera vez en Reino Unido, Sudáfrica y Brasil se fueron expandiendo a diversos países, causando preocupación en la comunidad científica por las implicancias que puede tener respecto a su mayor grado de contagio y mortalidad.

Los investigadores que la hallaron observaron que una de las mutaciones en esta variante es la misma que apareció en Sudáfrica y se conoce como B.1,351. Lo preocupante, es que también parece evadir, en cierto modo, la respuesta del cuerpo a las vacunas. “Observamos un aumento constante en la tasa de detección desde finales de diciembre hasta mediados de febrero, con un aumento alarmante al 12,7% en las últimas dos semanas”, explicó el equipo del Centro Médico de la Universidad de Columbia en un informe que aún no se publica, aunque está previsto que aparezca en versión preimpresa esta semana.

Lo preocupante de esta variante es que también parece evadir, en cierto modo, la respuesta del cuerpo a las vacunasLo preocupante de esta variante es que también parece evadir, en cierto modo, la respuesta del cuerpo a las vacunas

La mutación en esta variante encontrada que más preocupa a los investigadores se llama E484K y es la que le da al virus la capacidad de superar parte de la respuesta inmunitaria del cuerpo, así como los tratamientos autorizados con anticuerpos monoclonales. Los médicos afirman que esta mutación está apareciendo de forma independiente en muchos casos diferentes, pero también aparece en una variante en particular: la llamada B.1.526 o variante de Nueva York.

Dos equipos de investigadores diferentes se atribuyen el descubrimiento de la nueva variante. Un estudio es dirigido por un grupo de la Universidad de Tecnología de California (Caltech) y se publicó el martes. El otro, realizado por investigadores de la Universidad de Columbia, aún no es público. Ninguno de los estudios ha sido examinado por expertos ni publicado en una revista científica. Pero los resultados consistentes sugieren que la propagación de la variante es real, dijeron los expertos.

“No es una noticia especialmente feliz. Pero saberlo es bueno porque entonces quizás podamos hacer algo al respecto”, dijo al diario The New York Times, el doctor Michel Nussenzweig, inmunólogo de la Universidad Rockefeller que no participó en la nueva investigación.

Dos equipos de investigadores diferentes se atribuyen el descubrimiento de la nueva variante REUTERS/Stringer  Dos equipos de investigadores diferentes se atribuyen el descubrimiento de la nueva variante REUTERS/Stringer

Los investigadores han comenzado a analizar el material genético del virus para ver cómo podría estar cambiando. Examinan secuencias genéticas de virus tomadas de una pequeña proporción de personas infectadas para trazar la aparición de nuevas versiones. Así, Caltech desarrolló una herramienta de software, llamada Base de Datos de Variantes (VDB, por sus siglas en inglés), para examinar rápidamente el panorama cambiante de las mutaciones. El objetivo del diseño del programa de consultas VDB es proporcionar un medio rápido, ligero y natural para examinar el panorama de las mutaciones de pico de SARS-CoV-2.

A través de este software, especialistas de esta casa de estudios detectaron un linaje emergente de aislamientos virales en la región de Nueva York que comparte mutaciones con variantes previamente informadas. Los conjuntos más comunes de mutaciones de esta cepa (ahora, conocida como B.1.526) son L5F, T95I, D253G, E484K o S477N, D614G y A701V. Esta variante fue detectada por primera mes en noviembre de 2020. Después de los primeros meses de declarada la pandemia de SARS-CoV-2, una gran mayoría de los aislados secuenciados contenía la mutación de pico D614G (junto con tres cambios de nucleótidos separados).

Tras un período de cambio más lento, el cuarto trimestre de 2020 fue testigo de la aparición de otras variantes que contienen múltiples mutaciones, aparentemente centradas en el pico proteína. “Varias líneas de evidencia apoyan el escape de la presión selectiva de anticuerpos como fuerza impulsora para el desarrollo de estas variantes”, indicaron los científicos, y agregaron que las consideraciones sobre los efectos potenciales de estas mutaciones en la eficacia de las terapias con anticuerpos pasivos y la capacidad de las vacunas para prevenir lesiones leves o COVID-19 moderado han impulsado recientemente los programas de vigilancia genómica para monitorear la evolución del SARS-CoV-2.

El patrón general de mutaciones en este linaje sugiere que la misma surgió en parte en respuesta a la presión selectiva de los anticuerpos. Según las fechas de recolección de estos aislamientos, parece que la frecuencia del linaje B.1.526 ha aumentado rápidamente en Nueva York en las últimas semanas”, concluyeron los científicos de Caltech.

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“No vacunamos lo que prometimos y va a llegar el invierno con una nueva ola”, advirtió un infectólogo que asesora al Gobierno

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Lo dijo Eduardo López. quien admitió un “déficit” de dosis. Y sostuvo que es fundamental inmunizar a más de 7 millones de adultos mayores. Crítica a Axel Kicillof.

El infectólogo Eduardo López, uno de los miembros del comité de expertos que asesora al Gobierno desde el inicio de la pandemia, admitió que no se llegó al número de vacunados prometido para febrero y que, a raíz de ello, advirtió que, de no avanzar con premura en la vacunación, se podría repetir una nueva ola de contagios, como la del invierno pasado.

Lo que más me preocupa es que no llegamos a vacunar lo que habíamos prometido: 4 millones de dosis en enero de la vacuna Sputnik V y 14 millones en febrero. No han llegado y esto sí que no es bueno”, sostuvo López, en declaraciones a Radio Rivadavia.

“Si usted no vacuna, va a ser lo mismo que el año pasado. Va a llegar el invierno y a empezar a aumentar y una nueva ola. Creo que esto es muy importante”, agregó.

Para el infectólogo es crucial que antes de la llegada del frío se cubra “el target” principal en el que debería focalizarse el plan de vacunación: los mayores de 60 años. “Nuestro objetivo es de 7.400.000 adultos mayores para vacunar, como ideal. antes de que llegue el invierno”, detalló para luego advertir: “Estamos con un déficit de vacunas que tenemos que subsanarlo lo más rápidamente posible“.

La vacunación contra el Covid-19 en la Argentina. Foto: Andrés D’Elia.

La vacunación contra el Covid-19 en la Argentina. Foto: Andrés D’Elia.

López consideró que para evitar una nueva ola de contagios de la magnitud que hubo durante 2020 “tenemos tres meses o cuatro por delante” en los que “si trabajamos fuerte, creo que se puede evitar o por lo menos minimizar”.

“La vacuna, aún con la primera dosis, tiene una eficacia del 71%, tanto la de Astrazeneca como la Sputnik V y además previene la enfermedad grave”. explicó el especialista, pero volvió a enfatizar en su preocupación: “Ahora, si nosotros seguimos corriendo la fecha de arrancar con una vacunación masiva en el adulto mayor, entonces estamos en problemas para ver qué pasa en el mes de mayo o junio”.

Según Lopez, en la actualidad, la pandemia en Argentina muestra cifras de “casos amesetados”. “Ha caído de los 14 mil (contagios) de fin de diciembre, estamos entre los 7 y 8 mil, que es una meseta alta. Y tenemos una mortalidad que tampoco es baja“, remarcó.

En la entrevista radial, el asesor epidemiológico del Gobierno no esquivó referirse a la polémica del Vacunatorio VIP montado en el Ministerio de Salud. “Es un episodio desafortunado y triste”, sostuvo pero estimó que los ciudadanos “lo vieron como un hecho pésimo, pero igual la gente se quiere ir a vacunar, especialmente el adulto mayor, que está muy cansado del distanciamiento social y el aislamiento“.

Una dura crítica a Axel Kicillof

Pero fue cuando a López le consultaron sobre las declaraciones de Axel Kicillof, que sus críticas se encendieron. El gobernador bonaerense había dicho no tener manera de corroborar si los que se dieron la vacuna son o no personal de la salud si mienten en una declaración jurada. “Eso es incorrecto”, cruzó el infectólogo a la pregunta en el programa de Nelson Castro.

El infectólogo Eduardo López

El infectólogo Eduardo López

Hay que tratar de pedirle a los políticos, en general, que no se metan con la ciencia porque siempre pierde la ciencia. Hay una matrícula nacional, tanto para las enfermeras como para los médicos (para chequear los datos). A mí me sorprende que digan eso, es fácil de verificar”, se quejó el experto.

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Un nuevo estudio a gran escala sobre la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer confirmó que tiene una efectividad superior al 90% para prevenir casos graves

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La información se desprende de los resultados observados en más de medio millón de personas inoculadas en Israel. La cifra fue del 62% para los que habían recibido la primera dosis

Un nuevo estudio a gran escala de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer confirmó que tiene una efectividad superior al 90 por ciento a la hora de prevenir casos graves de la enfermedad.

En concreto, la cifra fue del 92 por ciento en este tipo de casos luego de recibir dos dosis, y del 62 después de una. También mostró que el riesgo de muerte se redujo en un 72 por ciento en las primeras dos o tres semanas después de recibir la primera vacuna. Y la cifra podría subir a medida que la inmunidad colectiva continúe creciendo.

En cuanto a la capacidad de prevenir hospitalizaciones, las cifras fueron: 74 por ciento luego de una dosis y 87 después de la segunda y de 46 y 92 por ciento respectivamente a la hora de evitar la infección por completo. También reportaron un 94 por ciento para prevenir el desarrollo de síntomas.

La información fue recabada a partir de los resultados observados en más de medio millón de personas que fueron inoculadas en Israel, el país que ha vacunado al mayor porcentaje de su población a nivel global y ha usado exclusivamente el inmunizante desarrollado por ese laboratorio.

La información fue igual de alentadora para las personas mayores de 70 que para los demográficos menores. En Israel, más de la mitad de la población ha recibido la primera dosis de la vacuna y el 34,7 por ciento ya tiene ambas en su organismo, según la agencia Bloomberg, que compila información de las campañas de inmunización a nivel global.

Una mujer recibe una vacuna contra el COVID-19 en Israel. (AP Photo/Sebastian Scheiner)Una mujer recibe una vacuna contra el COVID-19 en Israel. (AP Photo/Sebastian Scheiner)

“Se trata de la primera prueba validada por pares de la eficacia de una vacuna en las condiciones del mundo real”, declaró a la agencia AFP Ben Reis, uno de los coautores del estudio, publicado este miércoles el el New England Journal of Medicine.

En paralelo, el doctor Gregory Poland, de la Clínica Mayo en Estados Unidos, le dijo a The Associated Press que los resultados son “inmensamente tranquilizadores”. “Más de lo que esperaba”, expresó.

El informe podría alentar a las autoridades a demorar la aplicación de la segunda dosis de la vacuna para aumentar la cantidad de personas que reciban al menos una. “Preferiría que 100 millones de personas reciban una a que 50 millones reciban dos”, dijo a AP el doctor Buddy Creech, de la univerisdad de Vanderbilt. “Creo que es una estrategia muy aceptable a considerar”, expresó por su parte Poland.

El estudio, llevado a cabo por científicos del instituto Clalit y la Universidad Ben-Gurion, comparó las estadísticas de más de medio millón de personas que habían sido inoculadas durante diciembre o enero con una cantidad equivalente de otras que no lo habían sido. Ninguna de ellas había contraído la enfermedad. 41 personas murieron en total, y 32 de ellas pertenecían al grupo que no había recibido la vacuna.

Adultos mayores vacunados muestran sus "pases verdes", que los habilitan a realizar distintas actividades en el país. Foto: REUTERS/Amir CohenAdultos mayores vacunados muestran sus “pases verdes”, que los habilitan a realizar distintas actividades en el país. Foto: REUTERS/Amir Cohen

Las cifras son consistentes con el 95 por ciento de efectividad que el laboratorio había reportado en sus estudios de fase tres, y que llevaron a distintas autoridades regulatorias a lo largo del mundo a aprobar y comenzar a aplicar la vacuna.

Otro estudio del ministerio de Salud del país de Medio Oriente fue aún más alentador: informó que la vacuna posee una efectividad del 98,9% para prevenir la muerte, un 99,2% de protección contra enfermedades graves, reduce la morbilidad en un 95,8% y disminuye la posibilidad de hospitalización en un 98,9%.

Dado el éxito de la campaña, Israel ha reabierto gran parte de sus actividades. Gimnasios, teatros, hoteles, conciertos y sinagogas registrados en su programa de “pasaportes verdes” ya pueden operar. El pasaporte verde se concede a quienes lleven una semana vacunados contra el coronavirus, o a las cerca de 740.000 personas recuperadas del virus que actualmente no tienen derecho a la vacuna.

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