La historia la protagonizan los ilustres, y la cuentan los hombres y mujeres que aman al prójimo, tal vez esta sea una de los mayores don de los montañeses que se interesan por quienes marcan un hito en cada momento de su paso por esta vida.
Toda vez que un hombre de montaña escribe como lo hace el Coronel en situación de retiro José Herminio Hernández, es motivo de respeto y admiración por quien hoy es el director de este diario.
HERNÁNDEZ, mucho tiene que ver con el acto que se llevó a cabo en el Grupo de Artillería de Montaña 8 Coronel Pedro Regalado De La Plaza”, con este hecho que de ahora en más será un tesoro que custodiaran los Artilleros de la Patria porque.
La donación del sable del Teniente Primero “Pos Mortem” Francisco Gerónimo Ibáñez, significa mucho para quienes aman al glorioso Ejército Argentino.
En un sencillo pero emotivo acto, el Jefe del Grupo de Artillería de Montaña 8 recibió la donación del sable del Teniente Primero Ibáñez, un valioso símbolo de la historia militar, donado por su hijo. Ante la mirada atenta de sus cuadros y soldados y la bendición de la Imagen de Santa Bárbara, la Patrona del Arma de Artillería, la plaza armas de la unidad, una vez más sintió la fortaleza que llega de nuestra historia, esa que nos alimenta día a día.
El sable junto a la imagen que muestra al Teniente Primero será exhibido en el Museo Histórico de la Unidad y se convertirá en una fuente de inspiración para las futuras generaciones.
El teniente primero Francisco Gerónimo Ibáñez nació en San Juan y comenzó su carrera militar en el Colegio Militar de la Nación, donde eligió el Arma de Artillería, y se destacó por su desempeño y compromiso. Tras graduarse, decidió especializarse en operaciones de montaña, por lo que cursó en la Escuela Militar de Montaña, en Bariloche.
Esta formación le permitió dominar las técnicas necesarias para actuar en escenarios de condiciones complejas.
En 1952, Ibáñez fue designado oficial de enlace de la expedición francesa que, por primera vez, logró escalar el cerro Fitz Roy. Tras el éxito de esta misión, invitó a los montañistas franceses a realizar otra hazaña: la ascensión del Aconcagua, un reto que también cumplieron con éxito y por el cual el teniente fue condecorado con el “Cóndor de Oro Honoris Causa”.
Más tarde, en 1954, participó como jefe en la primera expedición argentina al Himalaya, específicamente en el Dhaulagiri, la séptima montaña más alta del mundo. Aunque no lograron alcanzar la cima, Ibáñez y su equipo enfrentaron condiciones extremas, lo que le costó la vida debido a congelaciones graves.
Agradecimientos.
Al Coronel en situación de Retiro José Herminio Hernández
Al Coronel en Situación de Retiro Guillermo Vergara, (presidente del Consejo de Administración Fundación “Artilleros de Los Andes.
Gracias por el compromiso con nuestra historia