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El horror del enfermero de la ex Casa Cuna preso por pedofilia: lo detuvieron por violar a su hijastra menor de edad y la ley lo benefició

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A., de 31 años, oriundo de Moreno, fue detenido en marzo al comienzo de la pandemia. Un año antes, fue acusado de abusar de una menor de 16 años en un video que fue subido a una página porno. Ahora, una fiscal investiga si abusó de una bebé discapacitada en un hospital

El Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires habló de él en una edición de 2015, anunció su incorporación al sistema como enfermero de la salud porteña luego de haber trabajado algunos años para el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires y varias clínicas privadas como un prestigioso centro de salud de traumatología y ortopedia, un profesional de la salud de carrera. Así, A., hoy de 31 años, oriundo de Trujui, zona de Moreno, comenzó a trabajar para el Gobierno porteño. Incluso entró en la nómina del hospital Garrahan en junio de 2018 según sus registros previsionales.

Luego entró también al Hospital Pedro Elizalde, la ex Casa Cuna.

La Policía de la Ciudad lo arrestó a comienzos de marzo a pocas cuadras del Elizalde, poco antes de que estallara la era del coronavirus en la Argentina. La Sección Ciberdelitos contra la Infancia se encargó de esposarlo tras una orden de la fiscal Daniela Dupuy, a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas -creada durante la gestión del fiscal general Juan Bautista Mahiques- y la mayor experta en investigaciones contra la pornografía infantil del país, quien llevó a la cárcel al ex pediatra del Garrahan Ricardo Russo, condenado a diez años de prisión.

Al enfermero lo acusaron de lo mismo: posesión y producción de pornografía infantil. Su teléfono era el problema. El aparato fue peritado por el Centro de Investigaciones Judiciales porteño, en una carpeta encontraron la pieza de pornografía infantil más aberrante de la historia argentina reciente: una foto de una bebé con síndrome de Down con una sonda adherida a su cuerpo, una evidente situación de hospitalización. La criatura en la foto tiene dos años aproximadamente. Se puede ver un miembro masculino en la foto.

Según la Justicia, ese miembro podría ser el de A.

2019: la primera detención de A. en Moreno, tras ser acusado de violar a su hijastra.

2019: la primera detención de A. en Moreno, tras ser acusado de violar a su hijastra.

Su caso, si las sospechas en su contra son ciertas, es incluso peor que el de Russo. El pediatra tenía un modus operandi para obtener su material: lo hacía con niñas que eran sus pacientes en consultas médicas, con el permiso de sus propias madres, que confiaban en el especialista y en su prestigio, un hombre que viajaba por el mundo y daba discursos en congresos. Russo tomaba las fotos con expreso permiso, con presuntos motivos médicos, estudiar el caso. El material encontrado por el CIJ en el teléfono de A., si es realmente suyo, si realmente lo produjo él, va un paso más allá del pediatra: los investigadores pudieron ver una situación de abuso evidente. Solo queda determinar si ese miembro es suyo.

Hoy, A. se encuentra preso en el pabellón de abusadores del penal de Marcos Paz, procesado con prisión preventiva: pidió salir la semana pasada, la fiscal Dupuy se opuso y el beneficio le fue denegado. Pero la historia de A. va más atrás en el tiempo. A ese celular, que contenía esa foto aberrante, la Justicia lo había encontrado casi un año antes de su captura a la salida del Elizalde, cuando lo habían detenido por primera vez. Su arresto de marzo último no fue el primero. En enero de 2019, la división Delitos Cibernéticos contra la Niñez y la Adolescencia de la PFA detuvo al enfermero pediátrico tras allanar su casa en Moreno por orden de la Ayudantía Fiscal de Delitos Conexos a la Trata de Personas, Pornografía Infantil y Grooming de La Matanza a cargo de la doctora Lorena Natalia Pecorelli. Se lo llevaron por violar a su propia hijastra, una adolescente, filmar el abuso y subirlo a un sitio porno amateur.

El caso comenzó en enero del año pasado, cuando el padre de una ex compañera de colegio de la hijastra de A. se presentó en una comisaría de La Matanza de la Policía Bonaerense. Otra ex compañera le había dicho a su hija “que tuviera cuidado”, que A. “había manoseado” a otras compañeras del colegio y que les enviaba un link con un video. “Mexicanita muy joven”, decía el link. El hombre entró al video, una escena de pocos minutos que mostraba una situación explícita y humillante. Había dos personas en la imagen: A. y su propia hijastra, una adolescente.

Así, se libró una orden de allanamiento: A. fue aprehendido, sus aparatos secuestrados. El video fue borrado poco después del sitio, especializado en contenido amateur. Sin embargo, otras páginas porno lo habían replicado. Quedaba todavía una captura de pantalla, una pequeña foto, donde se podía a ver a A. y su víctima. A ese video, por otra parte, alguien más lo filmó.

Su hijastra declaró en tres ocasiones, bajo la supervisión de un gabinete psicológico. Contó que conocía a A. desde que ella tenía 9 años, cuando había formado una pareja con su madre. Habló del abuso filmado: dijo que ocurrió en el verano de 2018, mientras cuidaba a la hija de I., el hermano de A., también un profesional de la salud, en la cama matrimonial del hermano de su padrastro, en un departamento de Montserrat. I. entró al lugar y los sorprendió. La hijastra del enfermero afirmó en una de sus declaraciones que A. le pidió a su hermano que le cumpla “una fantasía”, que los filme, a él y a su hijastra. La menor afirmó que el hermano de su padrastro también abusó de ella. Ella llevaba una corbata en el video: su padrastro se pidió que se la ponga. No hubo dudas en la identificación de A. en el video, un tatuaje en el antebrazo izquierdo lo delató.

Su hermano también fue detenido, pasó dos meses preso en Marcos Paz, acusado de lo mismo que su hermano sería acusado meses después: ser un productor de pornografía infantil y un abusador. La declaración de la menor motivó un cambio en la jurisdicción: al descubrirse que el video había sido filmado en territorio porteño el caso fue remitido al Juzgado N°37 en la Capital Federal, en ese momento a cargo de la doctora Silvia Ramond, que procesó con prisión preventiva a I., el hermano del enfermero, una decisión que fue revocada por la Sala IV de la Cámara, que lo liberó con una prohibición de acercamiento a su víctima.

Lo que dijo la hijastra cambió todo. Aseguró, según documentos judiciales a los que accedió Infobae, que las relaciones con su padrastro y su hermano fueron consentidas. Tenía 16 años en ese entonces. El 22 de agosto de 2019, la jueza Ramond resolvió decretar el procesamiento sin prisión preventiva del enfermero A. por considerarlo coautor penalmente responsable del delito de producción de representaciones de una menor de 18 años dedicado a actividades sexuales explícitas.

No lo imputó por abuso con acceso carnal. El artículo 120 del Código Penal que habla de un libre consentimiento en personas de 16 años de edad o mayores: los análisis psicológicos convalidaron que existió un consentimiento, el mismo criterio que tuvo la fiscalía original del caso en La Matanza. Ramond, por otra parte, entendió que la causa debía continuar por otro frente, que se investigue la producción de pornografía infantil, con un cambio de fuero.

Mientras tanto, A. continuó trabajando en el sistema de salud porteño, procesado, acusado de un delito aberrante, investigado por otro delito gravísimo: sus últimos aportes pagos según registros previsionales datan de enero de 2020.

Entonces, el caso llegó a la fiscal Dupuy en el fuero contravencional porteño, que ordenó una serie de medidas sobre los dispositivos que le habían secuestrado. El CIJ ingresó a uno de sus aparatos, un Motorola: tenía 68 fotos de abuso infantil explícito. Su hijastra aparecía mucho más: la cara de la menor pudo verse en 353 imágenes. En algunas tiene sexo con ella, en la ducha. También se ve a la bebé. Las fotos son dos.

También descubrieron que enviaba y recibía material por Telegram y WhatsApp, más de 100 videos y otras 300 fotos de contenido erótico o abuso infantil explícito. La pericia encontró cosas peores: grupos de chats con otros usuarios para intercambiar material y links, al menos siete. Uno tenía un nombre perturbador: “Pequeñas Personitas”. Envió por WhatsApp un video de un niño a otros dos hombres, uno de ellos estaba agendado en su teléfono con las palabras “Casa Cuna” junto a su nombre.

Tras la pericia, la fiscal Dupuy pidió la detención del enfermero. La investigación en su contra continúa. Su nombre se mantuvo en reserva en este artículo por un simple motivo: nombrarlo implica exponer a su víctima.

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Le robaron la camioneta con cuatro perritas y su búsqueda desesperada estalló en las redes: al otro día las recuperó

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Ocurrió en La Matanza. Los usuarios viralizaron su pedido de ayuda y se las terminaron llevando a la casa.

Javier Ottaviani se dedica a bañar perros y cortarles el pelo en La Matanza desde hace 12 años. Y nunca vivió algo como lo que le sucedió entre el miércoles a la mañana y la tarde de este jueves: una búsqueda desesperada de cuatro mascotas que le robaron con su auto, y que gracias a la solidaridad de la gente en las redes, tuvo el mejor final.

El miércoles empezó su día de normalmente, pasando a buscar en auto a los perros de sus clientes de González Catán, para darles sus servicios. Pero un día que parecía rutinario tuvo un giro estremecedor.

A las 10 de la mañana, cuando tuvo que disminuir la velocidad por un pozo de la calle Scarlatti al 4800, frente al predio de la CEAMSE de la localidad matancera, un hombre lo abordó a punta de pistola, lo hizo bajar del vehículo y se lo llevó. No fue lo más grave: el ladrón se marchó con cuatro perros de los clientes de Javier a bordo.

El post de Javier, con los datos para que lo ayudaran en la búsqueda: la caniche Luly apareció unas horas después.

El post de Javier, con los datos para que lo ayudaran en la búsqueda: la caniche Luly apareció unas horas después.

En medio de la angustia, el peluquero canino acudió a las redes sociales para contar su situación y pedir ayuda. El desesperado pedido se viralizó y gracias a la respuesta inmediata de muchos usuarios, logró recuperar el vehículo. Pero faltaba lo que más le preocupaba: las cuatro perritas.

Se trata de Luli y Luz, dos caniches, Peppa, una golden retriever y una yorkshire terrier. El peluquero canino se encontró con mucha empatía y ayuda de los usuarios, y tanto vecinos del barrio como agrupaciones de rescate de animales empezaron a difundir su desesperada búsqueda.

Javier Ottaviani, el peluquero canino  de González Catán al que le robaron el auto con cuatro mascotas arriba.

Javier Ottaviani, el peluquero canino de González Catán al que le robaron el auto con cuatro mascotas arriba.

Fue tal la repercusión, que pronto el caso llamó la atención de distintos medios, y diversos canales de televisión fueron con cámaras hasta su domicilio para ayudarlo a difundir la situación.​

En la mañana del jueves, gracias a la viralización en las redes y la difusión del caso, se logró recuperar a Luli, una de las caniches, pero la búsqueda continúaba.

La yorkshire terrier que trasladaba Javier cuando le robaron la camioneta utilitaria, y que pide ayuda para recuperar.

La yorkshire terrier que trasladaba Javier cuando le robaron la camioneta utilitaria, y que pide ayuda para recuperar.

Según contó Javier en Facebook, la perrita que apareció primero había sido vendida a $500 “por un delincuente” a una vecina, que cuando se dio cuenta que había comprado un perro robado se contactó con el peluquero para devolverla.

Hacia la noche del mismo día, finalmente, la pesadilla llegó a su fin. Enterada de lo que había pasado, una persona apareció en su casa y le entregó las tres perritas que faltaban.

Primero apareció el auto

Lo primero que Javier recuperó había sido el vehículo robado. “Había gente que me iba contando por dónde circulaba la camioneta (de color rojo) y hasta un amigo me avisó que la vio en Rafael Castillo y la siguió hasta el lugar en el que varios tipos se bajaron. Ahí llamó al 911 y la Policía la recuperó”, contó al medio local Primer Plano. Sin embargo, el auto estaba vació, y no había rastro de los perros.

La camioneta en la que Javier trasladaba a las mascotas cuando fue asaltado en González Catán.

La camioneta en la que Javier trasladaba a las mascotas cuando fue asaltado en González Catán.

Javier decidió hacerse cargo de la situación, y aunque, como muchos, afronta dificultades económicas por la pandemia y las restricciones, optó por no trabajar el día siguiente del robo para dedicarse exclusivamente a encontrar a los perros robados.

Peppa, la golden retreiver que se llevaron con la camioneta de Javier y que ahora buscan.

Peppa, la golden retreiver que se llevaron con la camioneta de Javier y que ahora buscan.

“Hoy me golpearon y me robaron la camioneta de la peluquería canina con 4 clientes arriba”, contó en su cuenta de Facebook. “Gracias a ustedes que me fueron indicando pude encontrar la camioneta en Castillo, vacía”, continúa.

Luego hace su llamado a la solidaridad: “Ayúdenme, si alguien ve algo, escucha algo avísenme, somos cinco familia(s) que estamos muy preocupados, más toda la gente alrededor”.

La caniche Luli, la primera que apareció: la habían vendiod a 500 pesos.

La caniche Luli, la primera que apareció: la habían vendiod a 500 pesos.

“Hoy no voy a trabajar, me voy a ocupar del tema de los perritos robados, pero a partir de mañana tengo que trabajar sí o sí, la situación económica no me permite estar muchos días sin trabajar lamentablemente, buscaré los perritos y trabajaré”, escribió.

“Hace 12 años que hago peluquería canina, muchos de ustedes me conocen, mi manera de trabajar, mi manera de cuidar a sus mascotas, mi manera de ayudar al perro que puedo. Esta vez necesito que me ayuden ustedes”, continuó Javier, angustiado por no poder dar con los animales que estaban bajo su cuidado en el momento del asalto.

La gente no le falló. Y a menos de 48 horas del robo, sus cuatro “clientas” estaban sanas y salva de regreso en sus casas, con sus dueños. 

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Cayó una ex gremialista buscada desde 2018: se contagió Covid y quiso internarse con el nombre de su hermana

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Myriam Juárez está acusada de integrar la banda que falsificaba títulos para nombrar auxiliares de escuelas en Moreno.

Una exsecretaria de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) de Moreno, que estaba prófuga desde 2018, acusada de integrar una banda que falsificaba títulos para nombrar auxiliares de escuelas truchos, fue detenida cuando, bajo una falsa identidad, se internó en un hospital de General Rodríguez por padecer coronavirus.

Se trata de Myriam Juárez, quien fue detenida cuando se encontraba internada en el pabellón para enfermos de covid-19 del hospital Baldomero Sommer. La sindicalista ahora detenida había sido suspendida en su cargo en enero de 2019 por una resolución de la conducción del gremio.

Este jueves, al ingresar al centro médico, la mujer se hizo pasar por su hermana y aportó esa falsa identidad. Pero fue localizada y detenida tras una investigación realizada por la DDI de General Rodríguez-Moreno y la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 de Moreno, a cargo del fiscal Federico Soñora.

La mujer tenía un pedido de captura desde el 25 de octubre de 2018 en una causa por “asociación ilícita en concurso real con defraudación en perjuicio del Estado reiterado y uso de documento público falso reiterado”. Fue luego de una auditoría que realizó la Dirección General de Escuelas provincial y que derivó las actuaciones a la Justicia penal.

La ahora detenida se desempeñaba como secretaria general de la UPCN de Moreno cuando fue denunciada. “Desde ese momento estaba prófuga. Está señalada como la jefa de una asociación ilícita que vendía títulos truchos desde el Consejo Escolar y tenía gente que cobraba sin trabajar”, expresó a la agencia de noticias Télam un vocero con acceso al expediente.

Tres meses después, una resolución firmada por el secretario General del gremio, Carlos Quintana, determinó el reemplazo de Juarez por la dirigente María Estela Moyano, según dijeron fuentes gremiales a Clarín.

Juárez se encuentra detenida y aislada en el centro asistencial y se espera que mejore su salud para tomarle declaración indagatoria.

La mujer formaba parte de una banda integrada por delegados gremiales, funcionarios del Consejo Escolar de Moreno y agentes de la dirección de Escuelas provincial. Tenía un aceitado mecanismo de fraude para conseguir el ingreso de auxiliares truchos en escuelas de esa ciudad.

Eran personas que no cumplían los requisitos o que estaban inhabilitados para trabajar como porteros. Se estima que la estafa sería por más de un millón de pesos en haberes cobrados de manera irregular.

Por ahora, no podrá ser indagada por la fiscalía. “Aunque está sin respirador, como esta aislada no puede declarar ni está en condiciones de hacerlo”, explicaron voceros judiciales, quienes dijeron que Juárez es custodiada por una consigna policial dentro del hospital.

El exintendente Walter Festa (derecha) posa junto a Carlos Quintana y Myriam Juárez, secretarios provincial y local, respectivamente, de UPCN.

El exintendente Walter Festa (derecha) posa junto a Carlos Quintana y Myriam Juárez, secretarios provincial y local, respectivamente, de UPCN.

Corrupción en Moreno

La banda de la que formaba parte Juárez y que fue desbaratada en octubre de 2018, estaba integrada por delegados gremiales, funcionarios del Consejo Escolar de Moreno y agentes de la Dirección de Escuelas provincial.

Ellos tenía un aceitado mecanismo de fraude para conseguir que en escuelas de Moreno ingresaran de auxiliares truchos, personas que no cumplían los requisitos o que estaban inhabilitadas para el trabajo. Se estima que la estafa sería por más de un millón de pesos en haberes cobrados de manera irregular.

En su momento, la Policía realizó nueve allanamientos en la Municipalidad de Moreno, en dependencias oficiales de La Plata y en domicilios particulares, y logró detener a cuatro de los seis integrantes de la organización: una funcionaria de la Municipalidad de Moreno, su hija y dos empleados del área de contralor del Ministerio de Educación provincial.

El 9 de febrero de 2017, se denunció en la Fiscalía 4 la falsificación de planillas remitidas a la Dirección de Educación con el objetivo de hacer que un grupo de personas que no trabajaban en escuelas públicas de Moreno cobraran haberes como auxiliares.

Se constataron casos de agentes que figuraban en los registros, pero que no trabajaban. Y también se descubrió que la documentación para habilitar esos puestos habría sido llevada a La Plata por delegadas del gremio UPCN.

El expediente sumó denuncias de varios directores de escuelas que constataron irregularidades.

Elvio Nievas era auxiliar del jardín de Infantes de Cuartel V hasta 2015, pero fue detenido y estuvo preso dos años. Le ofrecieron “hacer gestiones” para que pudiera cobrar esos 24 meses a cambio de 10 mil pesos. Según denunció Nievas, fue Lilian Juarez, exdirectora de Seguridad de Moreno, quien le ofreció la maniobra.

Pero cuando tuvo que pagar el “trámite”, a Nievas le exigieron más dinero. Y como no pudo pagar, Lilian Juárez lo habría amenazado de muerte. Eso determinó la apertura de uno de los expedientes judiciales. Allí se pudo constatar, además, que la funcionaria municipal; su hermana, la ahora detenida Myriam Juarez (titular de UPCN Moreno) y su sobrina Bettiana Arazco ingresaban licencias falsas a cambio de dinero. En la municipalidad de Moreno aclararon que “Juarez fue incluida en la función pública por presión de UPCN”.

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Golpeó a su pareja en Nordelta y huyó con una fortuna en su Porsche: “Me pateó como a un animal”

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Diego Tibessio, con antecedentes por integrar una asociación ilícita, fue detenido con 137 mil dólares y 580 mil pesos.

La escena fue brutal. Diego Iván Tibessio (49) golpeó a su pareja hasta que cayó al suelo, donde continuó con la paliza. “Me pateó como a un animal“, pudo describir la mujer cuando tuvo la oportunidad de declarar.

Todo ocurrió en la casa familiar del barrio los Castores, en Nordelta, cuando un empresario de Martínez agredió a su esposa y a sus dos hijos, quienes atinaron a defenderla. Después escapó en su Porsche e intentó robar todos los ahorros de la pareja.

Ahora Tibessio está preso y acusado de “amenazas y lesiones leves agravadas por violencia de género y por el vínculo“. Se negó a declarar y ya pidieron formalmente su detención.

El auto de alta gama, lanchas en el Delta y viajes a Estados Unidos eran la pantalla de este hombre, dueño de un cuestionado negocio de venta de neumáticos.

El auto del atacante, en el que intentó escapar.

El auto del atacante, en el que intentó escapar.

No es la primera vez que Tibessio termina en la cárcel: el año pasado lo arrestaron en el marco de una investigación por “asociación ilícita“. Su comercio habría sido parte de una red que comercializaba ruedas y llantas robadas.

No está claro cuándo empezaron las agresiones a su pareja, con la que lleva una relación de 26 años. Lo cierto es que este martes a las 23 una discusión terminó en una brutal golpiza.

Todo empezó en el comedor de la planta baja porque “Tibessio le pidió el número de teléfono de un inquilino y ella no lo tenía“, según trascendió.

Así comenzaron los gritos y los insultos en el caserón de Nordelta. La violencia verbal pasó rápidamente a la física: el hombre le pegó trompadas en la cara a su pareja hasta tirarla al suelo.

Después la pateó hasta que, por los gritos desesperados, intervino la hija menor del matrimonio, de 21 años. Cuando la joven intentó defender a su mamá, también fue agredida por Tibessio.

Diego Iván Tibessio, detenido por violencia de género contra su mujer. El ataque ocurrió en Nordelta.

Diego Iván Tibessio, detenido por violencia de género contra su mujer. El ataque ocurrió en Nordelta.

Las mujeres se escondieron en una habitación de la planta alta para pedir ayuda al 911 y la seguridad del barrio. Pero el hombre estaba fuera de sí: las corrió para evitar que lo denunciaran y hasta agredió a su hija. Cuando su mamá se interpuso, volvió a pegarle.

Las dos mujeres de la casa no pudieron frenar el violento ataque. Solo se detuvo cuando intervino el hijo varón, un abogado de 25 años que tuvo que romper un vidrio para acceder al cuarto y defender a su hermana y a su mamá.

Pero Tibessio no se conformó con la violencia que ejerció contra su mujer y contra sus hijos: recorrió la propiedad y se robó los ahorros de la familia, también relojes de su esposa y de su hija, además de collares, pulseras y anillos de oro. Quiso dejarlos sin nada.

El acusado se fugó de su casa de Nordelta y se llevó 137 mil dólares, 580 mil pesos y joyas.

El acusado se fugó de su casa de Nordelta y se llevó 137 mil dólares, 580 mil pesos y joyas.

Juntó todo lo que pudo y subió a su Porsche gris -que debe alrededor de 90 mil pesos de patente– con 137 mil dólares, 580 mil pesos y un bolso con las cosas de su familia.

Lograron interceptarlo policías que realizaban adicionales para el Centro de Operaciones de Tigre (COT).  “El sospechoso fue detenido cuando circulaba por la ruta 202 y El Cano, en la zona de Bancalari”, indicaron fuentes policiales.

La investigación por el hecho quedó en manos del fiscal Diego Callegari, de la fiscalía especializada en Violencia de Género de Tigre.

El acusado se negó a declarar y Callegari pidió que su aprehensión sea formalizada como detención mientras continúa recolectando información y testimonios.

La víctima del ataque, que está asustada pero fuera de peligro, pidió reserva de su identidad y pudo relatar lo que ocurrió esa noche.

Además del contexto de violencia de género, el fiscal Callegari investigará el origen del dinero secuestrado. Es que en aquella causa del 2020 la fiscal Carolina Asprella ya lo había señalado como integrante de una banda que comercializaba autopartes robadas.

Comunicado de Nordelta

Tras la difusión del episodio, la Asociación Vecinal Nordelta condenó “enfáticamente” la violencia ejercida por Tibessio y destacó que “colaboró con las fuerzas policiales cuando ingresaron a la ciudad para atender la denuncia”, además de entregar registros de las cámaras de video que verifican ingresos y egresos.

“La Asociación Vecinal, además, se puso a total disposición de las fuerzas de seguridad y los funcionarios judiciales para facilitar la investigación y llegar a un total esclarecimiento del hecho”, añadió.

Por último, señaló que “la Justicia será la que finalmente se expida sobre este caso. Pero como comunidad, lamentamos y condenamos todo acto de violencia. Son situaciones en las que tenemos que colocarnos siempre al lado de la víctima, colaborando en todo lo que esté a nuestro alcance”.

En los últimos diez años en Argentina hay un promedio de un femicidio cada 30 horas. Según estadísticas de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema, sólo en 2018 fueron 278. La mayoría de los asesinatos ocurren en las casas de las víctimas y son cometidos por parejas o ex.

DÓNDE LLAMAR

Línea 144Atención para mujeres en situación de violencia.

Línea 137Atención a Víctimas de Violencia Familiar.

911 Emergencias

LGP – GL – EMJ

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