Connect with us

Internacional

El coronavirus podría complicar los pronósticos meteorológicos

Publicado

on

La cantidad de datos atmosféricos habitualmente obtenidos por los aviones comerciales disminuyó drásticamente. Las consecuencias.

La disminución de los viajes aéreos provocada por la pandemia del coronavirus ha reducido drásticamente la cantidad de datos atmosféricos que habitualmente recogen los aviones comerciales, de acuerdo con lo informado el jueves por la Organización Meteorológica Mundial, institución que añadió su “preocupación por el creciente impacto” en los pronósticos meteorológicos de todo el mundo.

El organismo señaló que los datos de temperatura, viento y humedad generados por los vuelos, captados por sensores de los aviones y transmitidos en tiempo real a las organizaciones de predicción meteorológica de todo el mundo, se han reducido casi un 90 % en algunas regiones.

En Estados Unidos​ los datos disminuyeron un 75 % durante la pandemia, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de ese país (NOAA, por su sigla en inglés). En vigencia del programa de observación, establecido en los años 60, los datos de 3.500 aeronaves operadas por las aerolíneas Delta, United, American, Southwest y por las transportistas de carga United Parcel Service y FedEx se transmiten directamente a las unidades de pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional.

Christopher Vaccaro, portavoz de la NOAA, afirmó que la caída “no se traduce necesariamente en una merma de la precisión de los pronósticos, ya que los expertos del Servicio Meteorológico Nacional utilizan un conjunto integral de observaciones y guías para elaborar un pronóstico efectivo”. Esto incluye datos de satélites, radares y otros instrumentos terrestres y marítimos y radiosondas, pequeños instrumentos que se lanzan a la atmósfera superior con regularidad cotidiana y proporcionan datos a medida que descienden.

Pero por día se lanzan menos de 200 radiosondas. Las observaciones realizadas desde aviones eran mucho más abundantes, dijo William R. Moninger, físico retirado de la NOAA que ahora trabaja en el Instituto Cooperativo de Investigación en Ciencias Ambientales de la Universidad de Colorado. No todos los aviones suministran datos, pero los que lo hacen transmiten lecturas con intervalos de pocos segundos, dependiendo de la altitud, explicó.

En esta época del año pasado, comentó el doctor Moninger, en Estados Unidos los aviones proporcionaban casi 600.000 observaciones cada día. Ahora, con muchos menos vuelos, un día cercano de abril hubo solo 180.000, según afirmó.

Los datos de las observaciones se introducen en modelos informáticos del servicio meteorológico que pronostican las condiciones con varias horas o días de antelación. Actualmente el doctor Moninger y algunos colegas suyos están estudiando si se han visto afectados los pronósticos a corto plazo. “La respuesta rápida es que no hemos visto un impacto inequívoco todavía”, declaró, indicando que aún tienen que completar su análisis.

La Organización Meteorológica Mundial, dependencia de Naciones Unidas que coordina un sistema internacional de observación para 193 naciones miembros, informó que además de los datos de las aeronaves, las observaciones meteorológicas terrestres se han visto afectadas en algunas partes del mundo, entre ellas África y América Central y del Sur, donde muchos instrumentos meteorológicos no están automatizados y deben ser visitados regularmente para obtener las lecturas.

El organismo señaló también que los instrumentos automatizados deberían seguir funcionando bien durante algún tiempo, pero que si la pandemia se prolonga, la falta de mantenimiento y reparación puede convertirse en un problema.

Dijo la agencia además que algunos países, especialmente en Europa, estaban lanzando más radiosondas para compensar en parte la pérdida de datos de las aeronaves.

Los organismos meteorológicos nacionales “se enfrentan a dificultades cada vez más graves como resultado de la pandemia del coronavirus, especialmente en los países en desarrollo”, declaró en un comunicado Petteri Taalas, director general de la institución.

“A medida que nos acercamos a la temporada de huracanes en el Atlántico, la pandemia del Covid-19 plantea una complicación adicional y puede exacerbar los riesgos de múltiples peligros a nivel de un solo país”, agregó.

Vista desde la cabina de un avión utilizado por investigadores meteorológicos para investigar sistemas de tormentas. Foto The New York Times

Vista desde la cabina de un avión utilizado por investigadores meteorológicos para investigar sistemas de tormentas. Foto The New York Times

Las aerolíneas también utilizan los datos de los aviones para manejar sus operaciones de vuelo diarias tanto en el aire como en los aeropuertos. La observación de las velocidades del viento a altitudes de crucero de 10.000 metros o más, por ejemplo, puede ayudar a planificar las necesidades de reabastecimiento de combustible. Y si las observaciones durante el ascenso o el descenso muestran que es probable que en breve se produzcan condiciones de congelamiento en un aeropuerto, una aerolínea puede ahorrar dinero trasladando algunos aviones a otro lugar.

A veces los datos pueden ser un salvavidas. En un artículo de 2003, el doctor Moninger y otros escribieron sobre un incidente de 1998 en el que un avión que se acercaba a Miami en un vuelo procedente de Europa comunicó por radio que estaba casi sin combustible porque se había encontrado con fuertes vientos en contra. Una rápida consulta de los datos de otros tres aviones mostró una pista alternativa, no muy lejos, con viento más moderado.

Para los pronósticos de un servicio meteorológico, las observaciones durante el despegue y el aterrizaje son especialmente útiles, comentó el doctor Moninger. Los datos se recogen con una frecuencia mayor que a la altitud de crucero: instrumentos de avanzada toman lecturas cada 100 metros entre el suelo y los 10.000 pies (3.300 metros). La recopilación resultante de las lecturas se llama perfil y por lo general hay alrededor de 12.000 perfiles por día. El 23 de marzo de este año hubo 3.500.

Los datos pueden ayudar a los pronosticadores a comprender mejor la estructura vertical de la atmósfera inferior y cómo puede cambiar a corto plazo. “Si se buscan cosas como la probabilidad de tormentas eléctricas, la estructura vertical de la atmósfera es importante”, aseguró el doctor Moninger.

“Supongo que la disminución de datos meteorológicos también puede tener un gran impacto en cuestiones como la predicción de cuándo se va a despejar la niebla”, dijo.

Los expertos en calidad del aire también usan los datos para hacer pronósticos porque pueden ayudarlos a predecir la ocurrencia de reversiones cerca de la superficie, cuando las temperaturas del aire, que normalmente son más cálidas en el suelo, se invierten y se vuelven más elevadas en altitudes mayores. Las inversiones retienen los contaminantes, empeorando así, enormemente, la calidad del aire durante hasta un día o más.

Por Henry Fountain, The New York Times

El autor de esta nota se especializa en ciencia del cambio climático y sus impactos. Lleva más de 20 años escribiendo sobre ciencias para The New York Times y ha viajado al Ártico y a la Antártida.

(Visited 24 times, 1 visits today)
Comentá aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Coronavirus

Rusia autorizó la vacuna Sputnik Light: cuánto dura la inmunidad con una sola dosis

Publicado

on

Por

Aunque por ahora en Argentina se aplicará la segunda dosis para quienes recibieron la primera, surgen las dudas ante la falta de estudios concluyentes.

Si bien su administración aún no está prevista en Argentina, la versión “light” de la vacuna Sputnik V, autorizada por Rusia, fue recibida como una noticia positiva por gran parte de la comunidad científica; dado el contexto de emergencia epidemiológica, sumido en un escenario de escasez global de vacunas.

Sin embargo, persisten dudas e interrogantes ante la falta de publicaciones y estudios científicos que refieran cuánto tiempo dura la respuesta inmunológica con el correr de lo meses y por qué lapso se mantienen los anticuerpos neutralizantes. ¿Es necesario aplicar un refuerzo? En el campo de investigación, los datos se desconocen.

La nueva estrategia desarrollada por el Instituto Gamaleya de un solo componente (Adenovirus 26, el mismo adenovirus humano no replicativo que contiene la primera aplicación de la Sputnik V) y una sola dosis, es idéntica a la primera mitad de la vacuna “tradicional” cuya efectividad frente al COVID-19 es del 91,6% (cada 100 personas vacunadas solo entre 9 y 3 se pueden contagiar). Además, resulta eficaz contra todas las nuevas cepas de coronavirus, según los resultados de los estudios de laboratorio del Centro NITsEM N. F. Gamaleya”.

En fase 1 y 2 se vio que la vacuna es inmunogénica y segura. Actualmente, atraviesa la fase 3 de investigación. El Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) determina que la versión light protege en un 79,4% (20 de cada 100 se pueden infectar), después de 28 días desde su administración. ¿Cómo calcularon este nivel de eficacia? Aplicaron la siguiente fórmula: la incidencia del Covid entre la población no vacunada (1,349%) menos la incidencia entre la población vacunada con una dosis (0,277%), todo dividido, luego, por la incidencia entre la población no vacunada (otra vez, 1,349%).

Rusia aprobó la vacuna Sputnik Light, pero aún no hay información concluyente sobre la duranción de la inmunidad con una sola dosis.

Rusia aprobó la vacuna Sputnik Light, pero aún no hay información concluyente sobre la duranción de la inmunidad con una sola dosis.

“La vacuna está testeada en dos dosis de componentes distintos con 21 días de diferencia. Se sabe que al día 21, la protección brindada por el primer componente contra la enfermedad clínica fue del 72%. Habría que explorar el efecto de la vacunación en este grupo de personas que recibieron una sola dosis, más allá del día 21 luego de la vacunación.

“Fuera de ese lapso, solo ha sido reportado por el Instituto Gamaleya que la efectividad ronda el 80%, pero hay aún publicaciones científicas que lo avalen. Los pacientes que tuvieron COVID y luego se vacunan con una dosis de Sputnik desarrollan una alta respuesta de anticuerpos. Tal vez, en este grupo el esquema light tenga más fundamentos hasta contar con mayor información”, analiza Martín Stryjewski, jefe de Internación del CEMIC y Master de Ciencias de la Salud de la Universidad de Duke (NC, USA).

En principio, los datos de eficacia resultan superiores a muchas otras vacunas que requieren dos dosis. Pero habrá que estudiar si pierde efectividad o no con el paso del tiempo. Para un amplio sector de la biblioteca podría ser una excelente alternativa para alcanzar a un mayor número de población en corto tiempo.

Aunque en Rusia se aprobó la vacuna Sputnik LIght, que consiste en la aplicación de una sola dosis, en Argentina quienes ya recibieron el primer componente del inmunizante, también recibirían el segundo.

Aunque en Rusia se aprobó la vacuna Sputnik LIght, que consiste en la aplicación de una sola dosis, en Argentina quienes ya recibieron el primer componente del inmunizante, también recibirían el segundo.

“Es cierto que la eficacia es ligeramente inferior, igualmente muy superior al 50% requerido por la OMS. Hay experiencias en el mundo, fundamentalmente en el Reino Unido, de cómo la incidencia de casos, de hospitalizaciones y de fallecimientos por covid se vio drásticamente reducida con la vacunación masiva de personas con una única dosis. Creo que el número de personas que se pueda vacunar en menor tiempo es más importante que el porcentaje de eficacia clínica”, sostiene Leda Guzzi, médica infectóloga y miembro de SADI.

Dudas sobre la inmunidad

Según el Instituto de Gamaleya, la inmunización con la versión light permite desarrollar anticuerpos IgG específicos de antígeno en el 96,9% de las personas vacunadas, tras 28 días desde la aplicación. También aseguraron que, desde ese momento, se producen anticuerpos neutralizantes en el 91,67% de las personas que recibieron esa unidosis.

“La duración de la inmunidad se va a conocer con el tiempo. Es probable que requiera boosters o refuerzos, pero lo más importante ahora es controlar rápidamente la propagación viral”, enfatiza Guzzi. Es que, a priori, el esquema de monodosis planteado por la versión light no requiere de una segunda aplicación para completar la inmunidad. Pero, si con el tiempo se observa que los anticuerpos neutralizantes empiezan a caer, se podría establecer un refuerzo.

Guillermo Docena, bioquímico, inmunólogo e investigador principal del Conicet, señala la probabilidad de que los anticuerpos duren poco tiempo. “En general, a los dos meses bajan los niveles. Lo que queda y te da la inmunidad duradera son las células que los generan (linfocitos b de memoria). La capacidad de producción de anticuerpos neutralizantes es duradera y es lo que te da la memoria en el tiempo para que cuando haya una reinfección vuelvan a producirse anticuerpos”, explica.

Otra información sobre la que no hay certezas es si la inmunidad conferida por la vacuna dura menos ante la falta del segundo componente que refuerza la respuesta inmune evocada por el primero. “Por ejemplo, casi un tercio de los pacientes que tienen anticuerpos anti COVID luego de la infección natural, los pierden dentro de los 6 meses. Las preguntas de si pasaría lo mismo con los inoculados con Sputnik, y/o si la eventual pérdida de anticuerpos se asociaría con pérdida de la inmunidad, aún no están respondidas”, argumenta Stryjewski.

“Probablemente, con la estrategia de transformar la vacuna en una sola dosis, la duración de los anticuerpos sea menor porque, en términos generales, todas las vacunas están previstas con primeras dosis y refuerzos. En un contexto de escasez e inequidad de vacunas puede ser vista como alternativa, pero no podemos asumir que la protección vaya a ser igual que con la vacunación completa”, sintetiza Waldo Belloso, médico infectólogo.

(Visited 3 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Coronavirus

Pfizer rechaza suspender las patentes de las vacunas contra el coronavirus: ¿Guerra contra Joe Biden?

Publicado

on

Por

El presidente de Estados Unidos anunció que apoyaría esa iniciativa. El gobierno de la alemana Angela Merkel también se opone.

El presidente de Pfizer, Albert Bourla, dijo el jueves que rechaza la propuesta apoyada por Estados Unidos para suspender temporalmente las patentes de las vacunas contra el covid-19, y más bien sugirió acelerar su producción en las plantas existentes.

En tanto, el gobierno de Angela Merkel, en Alemania, también expresó su rechazo a la liberación de las licencias.

“La sugerencia de Estados Unidos para liberar la protección de las patentes de vacunas anti Covid-19 tiene importantes implicaciones para la producción de vacunas como un todo”, afirmó el portavoz del gobierno alemán, y agregó que “la protección de la propiedad intelectual es una fuente de innovación y debe seguir así en el futuro”.

En una entrevista con AFP, el titular de Pfizer afirmó que su empresa, que desarrolló una vacuna junto con la alemana BioNTech, no está “para nada” a favor del llamado estadounidense de levantar las patentes que protegen el medicamento contra el covid-19.

La respuesta, aunque no sorprende, provocará sin dudas un choque con el gobierno de Joe Biden, que el miércoles anunció que respaldará el levantamiento de los derechos de propiedad intelectual de las vacunas contra el coronavirus.

Estados Unidos era uno de los países que se oponían en la Organización Mundial de Comercio (OMC) a suspender la propiedad intelectual para alentar la producción.

El presidente de Pfizer, Albert Bourla, en una conferencia de prensa frente a la Comisión Europea, a fines de abril. Foto: AFP

El presidente de Pfizer, Albert Bourla, en una conferencia de prensa frente a la Comisión Europea, a fines de abril. Foto: AFP

Pero finalmente Biden cedió a la presión para que apoyara la propuesta,impulsada por India y Sudafrica en la OMC y avalada por decena de naciones, entre ellos la Argentina, porque abre la puerta para que los países puedan producir sus propios genéricos de vacunas, sin tener que esperar meses o años para el envío de dosis.

“Esta es una crisis de salud global, y las circunstancias extraordinarias de la pandemia de Covid-19 demandan medidas extraordinarias”, argumentó Katherine Tai, la Representante de Comercio de Estados Unidos en un comunicado, el miércoles.

Este mismo jueves, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que la UE estaba “lista para discutir” formas de garantizar que las vacunas lleguen rápidamente a todos los rincones del mundo.

“La UE está lista para conversar sobre cualquier propuesta que responda a la crisis de forma efectiva y pragmática. Y por eso estamos listos para hablar sobre cómo el levantamiento de la propiedad intelectual puede ayudar en alcanzar ese objetivo”, afirmó.

Hasta ahora, la UE se había mantenido firmemente contraria a los pedidos de suspensión temporaria de las patentes de las vacunas para acelerar las campañas de inmunización contra el covid-19.

La postura de BioNtech

Por su parte la farmacéutica alemana BioNTech afirmó que la protección de las patentes de vacunas anti covid-19 no limita la producción ni explica los percances en el suministro en todo el mundo.

“Las patentes no son el factor limitante para la producción o el suministro de nuestra vacuna. No incrementarán la producción global ni el suministro de las dosis a corto y medio plazo”, señaló el laboratorio a la AFP.

Dosis de las vacunas  Sinopharm, Sputnik V y Pfizer-BionTech en un centro de vacunación contra el Covid-19 en Belgrado, Serbia. Foto: EFE

Dosis de las vacunas Sinopharm, Sputnik V y Pfizer-BionTech en un centro de vacunación contra el Covid-19 en Belgrado, Serbia. Foto: EFE

La declaración supone un tácito rechazo al giro que dio Estados Unidos.

“Si ninguno de los requisitos se cumple, la calidad, seguridad y eficacia de la vacuna no pueden ser garantizados por el fabricante o el inventor. Y eso puede puede poner en riesgo la salud de los vacunados”, advierte BioNtech.

Subrayando los diversos detalles que pueden poner en peligro la producción, la empresa alemana señaló que si algunas de las “importantes y escasas materias primas” no son utilizadas de la mejor manera, se producirán menos vacunas.

“Los expertos ya señalaron que la instalación y la validación de los nuevos sitios de producción toman por lo general un año”, indicó.

Además, la producción de la vacuna de ARN mensajero, como la implementada por BioNTech y el estadounidense Pfizer, “es un proceso complejo desarrollado durante más de una década. Todas las etapas deben ser definidas y ejecutadas de manera precisa”, por un “personal experimentado”, indicó.

BioNTech, que calculaba para 2021 la fabricación de hasta 2.500 millones de dosis de su vacuna, dice tener ahora “la capacidad” de producir hasta 3.000 millones de dosis este año y más de 3.000 millones el año próximo.

En la UE, dos fábricas, en Bélgica y en Alemania, son las plataformas centrales de la fabricación de las dosis de ARN mensajero.

El laboratorio privilegia las transferencias de tecnología y el suministro de licencias específicas para aumentar la producción de su vacuna, reiteró.

Y subrayó que tiene estrecha colaboración con más de 15 socios, entre ellos Merck, Novartis Sanofi y Baxter.

(Visited 4 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Coronavirus

Estados Unidos anunció su apoyo a la liberación de patentes de las vacunas contra el coronavirus

Publicado

on

Por

“Tiempos extraordinarios exigen medidas extraordinarias”, afirmaron desde el gobierno de Joe Biden.

El gobierno de Joe Biden cedió este miércoles a las crecientes presiones internacionales y anunció que respaldará el levantamiento de los derechos de propiedad intelectual de las vacunas contra el Covid 19, una decisión que, si bien “llevará tiempo”, podría dar un fuerte impulso a la fabricación de vacunas en otros países.

Estados Unidos era uno de los países que se oponían en la Organización Mundial de Comercio (OMC) a suspender la propiedad intelectual para alentar la producción, en momentos en que hay graves picos de contagios en India y Sudamérica. Por eso el presidente Biden estaba bajo fuerte presión para que apoyara la propuesta, incluso dentro de su propio partido demócrata.

La iniciativa había sido impulsada por India y Sudafrica en la OMC y avalada por decena de naciones, entre ellos la Argentina, porque abre la puerta para que los países puedan producir sus propios genéricos de vacunas, sin tener que esperar meses o años para el envío de dosis.

Katherine Tai, la Representante de Comercio de Estados Unidos, anunció este giro en un comunicado: “Esta es una crisis de salud global, y las circunstancias extraordinarias de la pandemia de Covid-19 demandan medidas extraordinarias”, dijo.

Las vacunas contra el coronavirus, un bien escaso y cuya producción afronta fuertes dificultades. Foto Reuters

Las vacunas contra el coronavirus, un bien escaso y cuya producción afronta fuertes dificultades. Foto Reuters

“La administración apunta a conseguir la mayor cantidad de vacunas seguras y efectivas para la mayor cantidad de personas lo más rápido posible”, agregó.

La funcionaria dijo que EE.UU. va a participar en las discusiones en la OMC sobre las patentes y que eso “llevará tiempo, dado que se debe llegar a un consenso y que el tema es complejo”.

Según expertos consultados por Clarín, la medida, cuando realmente se concrete, será un avance innovador que acelerará la producción de vacunas en todo el mundo y reducirá su costo para que muchos otros países puedan fabricar y distribuir vacunas a sus poblaciones.

Ngozi Okonjo Iewala, directora general de la OMC, urgió a los países integrantes de la organización a proceder rápidamente con las negociaciones. “Los miembros deben compartir sus vacunas, aquellos que han pedido más de lo que realmente necesitan deben compartir con otros, ya sea a través de la instalación de Covax u otros mecanismos”, remarcó Okonjo.

Tai anunció además que el gobierno de Biden trabajará para incrementar la oferta de insumos para la producción de vacunas.

El gobierno de Biden debatía internamente si cedía o no a este reclamo internacional y respaldaba una propuesta para abrir la fórmula de sus vacunas para permitir que puedan fabricarse en el resto del mundo, o si optaba por preservar la propiedad intelectual y ampliar la producción en Estados Unidos para abastecer a otros países, que era otra corriente de pensamiento interna.

La directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, pidió un compromiso para suspender las patentes de las vacunas conra el Covid. Foto Reuters

La directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, pidió un compromiso para suspender las patentes de las vacunas conra el Covid. Foto Reuters

Algunos funcionarios de la Casa Blanca habían advertido que renunciar a las protecciones sobre las vacunas podría desencadenar una nueva competencia por los ingredientes que podrían alterar la producción mundial. Las compañías farmacéuticas también se han opuesto vehementemente a la liberación, advirtiendo que podría tener impacto drástico en su capacidad para producir vacunas y podría afectar al empleo estadounidense.

Incluso Anthony Fauci, uno de los asesores más destacados del presidente en temas de coronavirus, había dicho al Financial Times el lunes que tenía dudas sobre la medida: “Ir y venir, consumir tiempo y abogados en argumentos legales sobre exenciones, no es el final. La gente está muriendo en el mundo y tenemos que ponerle vacunas en los brazos de la manera más rápida y eficiente posible”.

De hecho, una vez anunciada la medida, las acciones de las compañías y laboratorios vinculados a la producción de las vacunas cayeron drásticamente en Wall Street.

La ofensiva, llevada adelante por India y Sudáfrica en la OMC, había contado con el apoyo de activistas, organizaciones de derechos humanos, y figuras como el papa Francisco. Más de 170 ex mandatarios, como Gordon Brown, del Reino Unido, Juan Manuel Santos, de Colombia, o François Hollande, de Francia, y premios Nobel, como Joseph Stiglitz, firmaron y enviaron una carta a la Casa Blanca pidiendo por la suspensión.

Pero enfrentaba la resistencia de muchos países con industrias farmacéuticas y biotecnológicas influyentes, como Estados Unidos, Suiza, Reino Unido y la Unión Europea.

William Schaffner, profesor de Enfermedades Infecciosas de la Vanderbilt University, dijo a Clarín que la decisión de liberar las patentes “es un avance innovador que tiene implicancias tanto inmediatas como a largo plazo. Inmediatamente, acelerará la producción de vacunas en todo el mundo y reducirá su costo para que muchos otros países puedan fabricar y distribuir vacunas a sus poblaciones. Se trata verdaderamente de una respuesta a una pandemia mundial que beneficia a todos los habitantes del mundo”.

Agregó que para Estados Unidos también tiene su beneficio: “Esta respuesta humanitaria también nos beneficia porque al ayudar a reducir la pandemia en otros lugares, estamos reduciendo la oportunidad de que se desarrollen nuevas variantes del virus. Se podrían importar nuevas variantes a los Estados Unidos y causar más enfermedades. Entonces, al reducir “lo que hay”, podemos reducir el riesgo de que se exporten variantes aquí”.

El experto señala que, a más largo plazo, “sienta un precedente tal que, cuando surja la próxima pandemia, se espera que se comparta tecnología y la respuesta mundial sea mucho más rápida”. También, la medida “ayudará a las compañías en otros países en desarrollo a producir vacunas, aumentando así el suministro mundial y asegurando que la vacuna COVID estará disponible más rápidamente para las personas en el mundo en desarrollo”.

“Es una gran noticia para el mundo”, dijo a Clarín Paulo H. Verardi, profesor de Virología y Vacunación de la Universidad de Connecticut. “Esta pandemia es una carrera contra el tiempo. Todo lo que se pueda hacer para acelerar la producción y distribución de vacunas es una buena noticia y es lo correcto en este momento. Imagínense el beneficio potencial para lugares que necesitan vacunas tan desesperadamente hoy como Brasil e India, y países pobres que no pueden pagar las vacunas y podrían terminar convirtiéndose en el próximo Brasil o India”.

“Sin embargo –advirtió el experto–, flexibilizar las protecciones de la propiedad intelectual es solo una parte de la ecuación necesaria para resolver el problema. Lo que necesitamos es la producción a gran escala y la distribución dirigida a países pobres y de recursos limitados, y esa parte de la ecuación aún necesita mucha corrección. Entonces, este sería un gran primer paso, con muchos más por venir”.

(Visited 4 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Más Visitadas