Connect with us

Salud

Desarrollan una app para medir la presión con un clic

Publicado

on

Investigadores de la Universidad de Toronto probaron en más de 1.200 participantes una app que a través de un escaneo facial monitorea la presión, entre otros parámetros.

Medirse la presión arterial podría algún día ser tan fácil como tomarse un video-selfie a través de una aplicación en el celular que, con un simple escaneo facial, brinda resultados de frecuencia cardíaca y respiratoria, índice de estrés, riesgo de ataque cardíaco y de accidente cerebrovascular, entre otros parámetros, según un artículo publicado en una revista de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés).

“La presión arterial alta es un factor de riesgo importante para la enfermedad cardiovascular, una de las principales causas de muerte y discapacidad. Para controlarla y prevenirla, es esencial medirla regularmente”, afirmó el autor principal del estudio, Kang Lee, profesor y director de investigación en neurociencia del desarrollo en la Universidad de Toronto, en Canadá.

 

En Estados Unidos, casi la mitad de los adultos tienen presión arterial alta -en Argentina, la prevalencia es cercana al 35%, pero hay un elevado subdiagnóstico y muchos ni siquiera saben conocen su estado-, por lo que los investigadores consideran importante encontrar una manera accesible y fácil de monitorearla.

Del estudio participaron 1.328 adultos canadienses y chinos a los que Lee y su equipo les tomaron videos de dos minutos usando un iPhone equipado con un software de imágenes ópticas transdérmicas que miden la presión arterial al detectar cambios en el flujo sanguíneo en esos escaneos faciales.

Los investigadores compararon las mediciones de presión sistólica (máxima), diastólica (mínima) y de pulso capturadas a través de las video-selfies con las lecturas realizadas utilizando un dispositivo tradicional y hallaron que, en promedio, las imágenes ópticas transdérmicas predijeron la presión con un 95% de precisión.

Según Lee, ese nivel está dentro de los estándares internacionales para dispositivos utilizados para medir la presión arterial.

Dado que en el marco del estudio los autores del trabajo filmaron rostros en un entorno con iluminación fija, no está claro si la tecnología puede medir con precisión la presión arterial en entornos menos controlados, incluidos los hogares. Además, aunque los participantes del estudio tenían una variedad de tonos de piel, la muestra carecía de personas con tonos de piel extremadamente oscuros o claros.

En esta etapa, el equipo también está buscando reducir la duración de video necesaria de 2 minutos a 30 segundos, para que la tecnología sea más fácil de usar.

Todas las personas en el estudio tenían presión arterial normal. “Si los estudios futuros confirman nuestros resultados y muestran que este método puede usarse para medir las presiones sanguíneas que son clínicamente altas o bajas, tendremos la opción de un método sin contacto y no invasivo para monitorear la presión arterial en cualquier momento y en cualquier lugar”, afirma Lee.

“Si futuros estudios pueden confirmar este resultado en pacientes hipertensos y con mediciones de cámara de video realizadas durante la vida diaria, entonces medir la presión arterial tan sólo con un clic podría hacerse realidad”, manifestó entusiasmado Ramakrishna Mukkamala, autor editorial de Circulation Imaging (la revista en la que fue publicado el artículo) y profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica e Informática de la Universidad Estatal de Michigan (Estados Unidos).

(Visited 14 times, 1 visits today)
Comentá aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Coronavirus

En ocho meses, el COVID-19 se ubicó como la cuarta causa de muerte en la Argentina

Publicado

on

Por

Desde la confirmación del primer caso en el país, en marzo, hasta hoy, la enfermedad ya ocasionó más de 36 mil muertes, lo que la sitúa en las estadísticas de letalidad detrás de las patologías cardiovasculares, respiratorias y el cáncer

Las enfermedades cardiovasculares son en todo el mundo la primera causa de muerte. Y la Argentina no es la excepción.

Según los últimos datos disponibles en el país, del total de 341.688 muertes que ocurrieron en 2017, 97.219 fueron por esa causa, seguidas por 65.488 que fallecieron por todos los tipos de cáncer y 64.869 víctimas de enfermedades respiratorias.

Si se hiciera un viaje en el tiempo a un hospital de principios del siglo XX se vería que la mayor parte de las defunciones se producían por enfermedades infecciosas como la neumonía, tuberculosis o infecciones gastrointestinales.

Los cambios en la forma de morir son un reflejo de cómo evolucionaron las sociedades y a medida que los niveles de vida fueron en aumento, las causas de defunción también cambiaron, aunque eso varía según el país y su nivel de ingresos.

Pero, ¿por qué es importante saber de qué mueren las poblaciones? Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “uno de los indicadores más importantes para evaluar la eficacia de los sistemas de salud de los países es la cifra anual de muertes y su causa”. De este modo, las autoridades sanitarias pueden orientar sus actividades en materia de salud pública.

Las enfermedades cardiovasculares son en todo el mundo la primera causa de muerte (Shutterstock)Las enfermedades cardiovasculares son en todo el mundo la primera causa de muerte (Shutterstock)

Así, si por ejemplo, la mortalidad por cardiopatías y diabetes se dispara en pocos años en una determinada región, es conveniente poner en marcha un programa potente para fomentar modos de vida que ayuden a prevenir estas enfermedades. Asimismo, si en un país se registra una alta mortalidad infantil por neumonías y el presupuesto dedicado a ofrecer tratamientos eficaces es reducido, se puede aumentar el gasto en esta partida.

Desde que el SARS-CoV-2 hizo su aparición en Wuhan, China, a fines de 2019, hasta la actualidad, en la Argentina murieron 36.347 personas y con esa cifra la enfermedad se ubicó -en ocho meses- en el cuarto lugar en las estadísticas de mortalidad en el país, por encima, por ejemplo, de los accidentes de tránsito (19.419 muertes), las enfermedades infecciosas (14.495 muertes) o la diabetes (8.893 muertes).

Para analizarlo por día, por todas las causas mueren en el país 936 personas por día, mientras que por COVID-19 lo hacen entre 200 y 400 según los reportes de los últimos días del Ministerio de Salud. Esto equivale a decir que alrededor de un tercio de las muertes diarias en la Argentina son a causa del nuevo coronavirus.

"La Argentina acumula muchísimas muertes por millón de habitantes, igual que los países más afectados porque no supo cortar la transmisión usando el testeo" (Efe) “La Argentina acumula muchísimas muertes por millón de habitantes, igual que los países más afectados porque no supo cortar la transmisión usando el testeo” (Efe)

“Ayer la mortalidad en la Argentina por COVID-19 llegó a 800 por millón, una de las más altas del mundo. Es tremenda la cantidad de gente que está muriendo por esa causa, sobre todo porque como además no se testea suficiente hay muchas personas que seguramente murieron por COVID-19 y no se contabilizaron, o sea que se transformó en una causa primordial de mortalidad en el país”. Consultado por Infobae, el médico neurólogo Conrado Estol (MN 65.005) analizó que “la primera ola duró nueve meses por no testear y lo que hay que dimensionar es que mientras dura la primera ola, por más que no se sature el sistema de salud, se muere gente”.

Al día de hoy, “la evidencia científica confirmó que la mortalidad del coronavirus es diez veces superior a la de la gripe -señaló Estol-. Si hay una buena noticia es que la mortalidad disminuyó significativamente: un estudio del Reino Unido, que refleja lo que ocurre en la mayoría de los países, mostró que la probabilidad de sobrevivir en terapia intensiva pasó del 40% al 80% en pocos meses”. Esto se atribuye -según él- “a que las consultas son más tempranas, los pacientes más jóvenes y al uso de corticoides y otras medidas terapéuticas”.

Para Estol, “la Argentina acumula muchísimas muertes por millón de habitantes, igual que los países más afectados porque no supo cortar la transmisión usando el testeo”.“Ahora el foco, más que en las vacunas, que van a llegar más tarde o más temprano, es hacer un uso inteligente del testeo para evitar la segunda ola”.

(Visited 6 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Coronavirus

Oxford publicó el informe final de la Fase 2 de su vacuna contra el coronavirus: es segura en adultos mayores y genera respuesta inmune

Publicado

on

Por

Los investigadores probaron el preparado en 560 adultos sanos, entre ellos 240 de más de 70 años. Ahora está en curso la Fase 3, cuyos resultados se conocerán en las próximas semanas

La segunda fase de pruebas clínicas de la vacuna contra la covid-19 desarrollada por la universidad inglesa de Oxford demuestra que es segura en personas mayores sanas y provoca una respuesta inmune, informa este jueves la revista médica The Lancet.

En colaboración con la farmacéutica AstraZeneca y otros organismos, los investigadores probaron el preparado, llamado ChAdOx1 nCoV-19, en un experimento con 560 adultos sanos, entre ellos 240 de más de 70 años, con el objetivo de observar su impacto en el sistema inmune y posibles efectos secundarios.

Los “prometedores resultados preliminares” indican que esta vacuna contra el virus SARS-CoV-2 ofrece “similares resultados de seguridad e inmunogenicidad en los adultos sanos de más edad que en aquellos de entre 18 y 55 años”.

Según The Lancetla Fase 2 permite concluir que el antídoto provoca “pocos efectos secundarios” “induce una respuesta inmune en ambas partes del sistema inmune en todos los grupos de edad tanto con una dosis baja como estándar”.

De acuerdo con el estudio, la vacuna británica genera una respuesta de las células T (capaces de encontrar y atacar células infectadas por el virus) a los catorce días de la primera dosis, y una respuesta de anticuerpos a los 28 días de la dosis de refuerzo (que atacarían al virus cuando circulase por la sangre o sistema linfático).

Los autores apuntan que la Fase 3 de las pruebas clínicas, que está en marcha, debe confirmar estos resultados y determinar “hasta qué punto la vacuna es efectiva para proteger de la infección por SARS-CoV-2” en un grupo más amplio y heterogéneo de personas, que incluya gente de edad avanzada con patologías previas.

En el estudio difundido hoy, que no mide la eficacia de la vacuna para proteger del virus, 560 adultos (160 de entre 18 y 55 años; 160 de 56 a 59 años y 240 de más de 70) con buena salud recibieron bien la vacuna de Oxford bien un antídoto de control.

Los voluntarios de más de 55 años fueron divididos en dos grupos y recibieron una sola dosis de la vacuna o dos en un periodo de 28 días.

Todos fueron observados desde el principio para detectar efectos adversos así como la respuesta inmune.

Los autores señalan que los efectos secundarios de la ChAdOx1 nCoV-19 fueron “leves” (como dolor por la inyección, fatiga, dolor de cabeza, fiebre o dolor muscular) si bien más comunes que con la vacuna de control.

Argentina acordó junto a México que producirá la vacuna de la Universidad de Oxford con AstraZeneca para su distribución en América Latina, en caso de que supere la fase 3. (REUTERS/Dado Ruvic/archivo)Argentina acordó junto a México que producirá la vacuna de la Universidad de Oxford con AstraZeneca para su distribución en América Latina, en caso de que supere la fase 3. (REUTERS/Dado Ruvic/archivo)

Se detectaron trece casos de gravedad en los seis meses desde la primera dosis pero que no se consideran relacionados con las vacunas.

Los investigadores explican que los efectos secundarios fueron incluso menos comunes en los adultos mayores que en los más jóvenes, y la respuesta inmune fue “similar” en todos los grupos de edad tras la dosis de refuerzo.

La vacuna indujo anticuerpos contra la proteína de punta del coronavirus 28 días después de una primera dosis baja o estándar en todos los grupos de edad. Después de la vacuna de refuerzo, el nivel de anticuerpos aumentó a los 56 días del inicio del experimento, y lo mismo sucedió con los anticuerpos neutralizadores 42 días después.

Por su parte, la respuesta de las células T contra la proteína de punta del coronavirus culminó catorce días después de la primera inoculación, al margen de la edad o la dosis.

La investigadora Sarah Gilbert afirma que este estudio “responde a algunas de las cuestiones” planteadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la necesidad de que las vacunas contra la covid protejan a las personas adultas de más edad.

Sin embargo, apunta, quedan por responder otras “preguntas sobre la eficacia y duración de la protección” y además se debe probar la vacuna en gente mayor con patologías para asegurar que protege a quienes tienen más riesgo de enfermar de gravedad.

 Sarah Gilbert, la investigadora que lidera el desarrollo de la vacuna de OxfordSarah Gilbert, la investigadora que lidera el desarrollo de la vacuna de Oxford

Los autores reconocen que su experimento “tiene limitaciones”, por ejemplo que las personas más mayores tenían una media de edad de 73 o 74 años y estaban sanas, lo que no refleja la situación en las residencias de ancianos.

Además, añaden, la mayoría de voluntarios de cualquier edad eran blancos y no fumadores, por lo que en la tercera fase de los ensayos clínicos se extenderán las pruebas a gente de diferentes procedencias.

Argentina acordó junto a México que producirá la vacuna de la Universidad de Oxford con AstraZeneca para su distribución en América Latina, en caso de que supere la fase 3.

Los ensayos de fase III de la vacuna ChAdOx1 nCov-2019 están en curso, con la posible llegada de los primeros resultados de eficacia en las próximas semanas, según un comunicado de la Universidad.

El informe completo:

(Visited 5 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Salud

Otra consecuencia del coronavirus: esperan un gran brote de sarampión en el mundo el año que viene

Publicado

on

Por

Es por la merma en la vacunación generada por las cuarentenas. La situación en la Argentina.

El sarampión viene creciendo en el mundo. Un artículo publicado en la prestigiosa revista científica The Lancet advierte que el año que viene puede haber un rebrote y que esa podría ser una de las graves consecuencias de la actual pandemia del coronavirus.

El artículo pide una acción internacional urgente para prevenir epidemias de sarampión “potencialmente devastadoras” en los próximos años.

Uno de los factores que influyen y que preocupan a los expertos del mundo —incluidos los de la Argentina— es la merma en la vacunación durante la cuarentena.

“Muchos niños han perdido la vacuna contra el sarampión este año, lo que hace inevitables futuros brotes”, dijo el autor del estudio, Kim Mulholland, presidente del Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización (SAGE) de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La OMS estima que en 2020, para fines de octubre, 94 millones de niños habían perdido dosis programadas de la vacuna contra el sarampión. Foto Xinhua.

La OMS estima que en 2020, para fines de octubre, 94 millones de niños habían perdido dosis programadas de la vacuna contra el sarampión. Foto Xinhua.

Según el experto, la pandemia tuvo un “efecto profundo” en el control de las enfermedades prevenibles, con las campañas de vacunación detenidas en los primeros meses de 2020 y los servicios de inmunización de rutina interrumpidos en muchos países.

La OMS estima que para fines de octubre, las campañas de vacunación retrasadas en 26 países provocaron que 94 millones de niños perdieran las dosis programadas de la vacuna contra el sarampión.

En 2019, antes del inicio de la pandemia, el mundo experimentó un regreso dramático del sarampión, mayor que ninguno en los últimos veinte años. Los datos de la OMS indican que hubo 9,8 millones de casos y 207 mil muertes, un 50% más que en 2016.

La mayoría de estas muertes fueron en África.

El informe destaca también que el sarampión resurgió en América del Sur, especialmente entre las comunidades indígenas.

Campaña Nacional de Vacunación contra el Sarampión en 2018. Foto David Fernández.

Campaña Nacional de Vacunación contra el Sarampión en 2018. Foto David Fernández.

Respecto de 2020, fue un año más tranquilo para esta enfermedad. Los datos de vigilancia de los primeros seis meses de 2020 sugieren que el número de casos disminuyó en la mayoría de los países.

Esta reducción es típica del ciclo epidémico del sarampión. Además, es probable que refleje la baja de la transmisión de virus respiratorios debido a las medidas contra la covid-19 y la limitación de los viajes nacionales e internacionales.

Sin embargo —según el informe— esta reducción “presagia brotes futuros”. Los impactos económicos de la pandemia podrían llevar a muchos casos de desnutrición infantil, lo que empeora la gravedad del sarampión y provoca más muertes, especialmente en los países de ingresos bajos y medios.

“Estos factores crean el ambiente para brotes severos de sarampión en 2021, acompañados de un aumento de las tasas de mortalidad y las graves consecuencias del sarampión que eran comunes hace décadas”, indicó Mulholland.

El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa. Foto The New York Times.

El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa. Foto The New York Times.

Esto es a pesar de que existe una forma de prevenir esta enfermedad: la vacunación, cerró el especialista.

La situación en la Argentina

En la Argentina, en 2018 hubo 14 casos confirmados de sarampión y durante el período que va de agosto 2019 a marzo 2020 se notificaron 179 casos. Este fue el brote más grande de los últimos años y fue “por goteo”, a consecuencia de las bajas coberturas de vacunación acumuladas en el tiempo.

“Argentina viene incrementando año tras año el descenso de las coberturas de vacunación. Ya en 2019 presentaba coberturas nacionales cercanas al 80%, lo cual es bajísimo”, dice Analía Urueña, directora del Centro de Estudios para la Prevención y Control de Enfermedades Transmisibles de la Universidad Isalud.

Durante 2019 se trabajó intensamente para controlar ese brote con acciones de vacunación. Y a partir de julio de 2020, luego de doce semanas sin casos nuevos, se interrumpió la circulación viral. Por lo tanto, el país volvió a ser considerado libre de sarampión.

“Esta ha sido sin duda una gran noticia para celebrar. Sin embargo, no debemos relajarnos”, alerta Urueña.

Según los expertos, la vacuna contra el sarampión es la única herramienta para frenar posibles brotes. Foto AFP.

Según los expertos, la vacuna contra el sarampión es la única herramienta para frenar posibles brotes. Foto AFP.

La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) difundió en septiembre estadísticas del Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la UCA, que muestran que un 22% de los hogares argentinos demoró la vacunación de sus niños durante la pandemia (en general, incluida la de sarampión).

“Existe especial preocupación entre los pediatras argentinos por la disminución de los controles y del cumplimiento de los esquemas gratuitos y obligatorios de vacunación”, indicó entonces la SAP.

Según Urueña, las coberturas de vacunación han caído este año en todo el mundo. “Argentina no ha sido la excepción, con estimaciones que rondan entre 8 y 10%, como mínimo, según las jurisdicciones”, indica.

La experta pronostica que el estado actual de eliminación del sarampión puede perderse y podríamos presentar nuevos brotes, si no recuperamos las coberturas rápidamente.

Para la infectóloga Ana Victoria Sánchez, del Servicio de Infectología del Hospital Alemán, el riesgo potencial de un nuevo brote en la Argentina existe en la medida en que nuevamente tengamos circulación desde otros países, en especial en época de apertura turística, y que haya personas susceptibles (no vacunadas) en la población local.

Según Sánchez, la pandemia nos enfrentó a una situación compleja en la que muchos niños pueden haber retrasado su esquema de vacunación con motivo de la restricción de circulación. “Esto puede haber contribuido a que la cobertura sea menor que en otros años”, señala.

Campaña Nacional de Seguimiento contra el Sarampión y la Rubéola en 2018.

Campaña Nacional de Seguimiento contra el Sarampión y la Rubéola en 2018.

“La historia nos ha demostrado que luego de grandes catástrofes y guerras suelen emerger brotes de diferentes enfermedades infecciosas, por causas multifactoriales. Sin embargo, en este caso concreto, la vacunación juega un rol protagónico”, continúa la infectóloga.

El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, que puede cursar de forma severa y ocasiona brotes que rápidamente alcanzan a un número importante de personas.

Por eso, Sánchez considera “imprescindible” tomar conciencia de que vacunarse es una acción colectiva. “La vacuna contra el sarampión es la única herramienta con la que contamos para frenar posibles brotes”, cierra la especialista.

(Visited 9 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Más Visitadas