Connect with us

Salud

Advierten que 6 de cada 10 hipertensos no está bien controlado

Publicado

on

En Argentina, por los menos uno de cada tres adultos es hipertenso, según arrojan estudios epidemiológicos y la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR 2018). Si bien ese dato por sí solo es preocupante, lo es aún más que alrededor de la mitad de ellos desconoce que tiene sus valores de presión arterial por encima de lo normal y que, entre quienes sí conocen su condición, un porcentaje importante no está tratado y otro tanto pese a estarlo no se encuentra bien controlado. Una realidad que volvió a ponerse de manifiesto en los resultados de la campaña “Conoce y controla”, de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA), que estableció a partir de este año el 14/9 como Día Nacional del Hipertenso, ya que la fecha se asocia con la cifra límite (140/90 mmHg) a partir de la cual se considera que una persona tiene la presión elevada.

Se trata de la tercera edición de la campaña que cuenta con el auspicio del Ministerio de Salud y Desarrollo Social y en cuyo marco durante el mes de mayo se realizaron mediciones de presión a 85.296 adultos de todo el país (casi el triple de los 30.000 de 2017), con un promedio de edad de 61 años. Más de la mitad (53%), tras dos mediciones de presión espaciadas, tuvieron cifras de hipertensión. Entre ellas, el 26,8% desconocía su condición, mientras que entre las que conocían su diagnóstico, casi todas (97%) estaban bajo tratamiento: la mitad con su presión arterial controlada y la otra mitad no. En síntesis: casi el 65% de los hipertensos no tiene bajo control sus valores.

A diferencia de los años anteriores, el nivel de conocimiento y de personas bajo tratamiento fue más alto, algo que está vinculado a que el promedio de edad también fue mayor (en 2018 había sido 52) y la hipertensión es un problema que aumenta su frecuencia con los años, pese a que se ve cada vez más en niños, niñas y adolescentes, vinculado a la epidemia de obesidad y sedentarismo, advierten los especialistas.

“Esto no es un estudio epidemiológico, es una campaña que está dirigida a concientizar, a llamar la atención, que la gente se dé cuenta que estamos hablando de algo que es sumamente frecuente, que es muy fácil de diagnosticar, que tiene tratamiento claro, pero a pesar de todos esos puntos a favor, la prevalencia es alta. Hay algo que está fallando”, analiza en diálogo con Clarín Irene Ennis, presidenta de la SAHA. “De 10 hipertensos hay seis que están mal: tres porque no lo saben y tres porque están mal tratados. Es incomprensible”, coincide en el diagnóstico Marcos Marín, vicepresidente de la entidad.

140/90 es el límite máximo al partir del cual se considera que una persona tiene hipertensión.

140/90 es el límite máximo al partir del cual se considera que una persona tiene hipertensión.

La hipertensión es el factor de riesgo más importante para la enfermedad cardiovascular, la principal causa de muerte en el país. Ennis insiste en que “se está llegando tarde” al tratar consecuencias graves que podrían prevenirse. Y la responsabilidad, dice, es compartida: “Los médicos no estamos controlando lo suficiente o indicando lo suficiente el tratamiento, o la gente no lo está valorando. No llegan a darse cuenta porque no duele, no pica, no da señales hasta que hacen el infarto o el accidente cerebrovascular (ACV)”.

Por eso, el mensaje que buscan transmitir está dirigido a toda la población. “La idea de la campaña es abrirles los ojos a todos, incluidos los médicos y los responsables de los programas de salud. Entre todos tenemos que corregir esto. Hay gente que después de un ACV tiene que dejar de trabajar, o que requiere internación y tratamientos costosos. Llegar antes es más sencillo: sólo hay que tomar la presión y decirle al paciente que de ahora en más debería comer un poco menos de sodio, hacer algo de actividad física y tomar remedios accesibles. Sin embargo, no nos va bien”.

Según el autorreporte por cuestionario de la última ENFR, el 34,6% de los adultos en Argentina tiene la presión arterial elevada. Pero la encuesta nacional realizada el año pasado incluyó por primera una fase de mediciones objetivas (a un subgrupo se le midió la presión), que arrojó otros datos: de la población general, el 40,6% tuvo la presión arterial elevada (mayor o igual a 140/90 mmHg). En el informe preliminar difundido en abril, desde la Secretaría de Salud sostenían que “es evidente que la prevalencia de hipertensión arterial en adultos en Argentina es mayor al 34,6%” y que de los resultados se desprende “el alto nivel de subdiagnóstico de esta condición que es silenciosa y que requiere de una búsqueda activa y rastreo sistemático”.

El problema es que la oportunidad de encontrar a las personas con presión elevada muchas veces se pierde incluso dentro del consultorio. “Nosotros creemos que el médico en general (no especialista) no toma la presión. Entre otras cosas, porque no tiene el aparato. Y cuando tiene el aparato, habitualmente es viejo, aneroide (el del “relojito”), está descalibrado, la toma rápido y ‘ningunea’ el resultado”, dice Marín a este diario.

“Dada la alta proporción de hipertensos que desconocen su condición, en cada contacto con el sistema de salud debería controlarse la presión arterial, en todas las especialidades e independientemente del motivo de la consulta”, propone Martín Salazar, profesor titular de Clínica Médica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata y miembro de la SAHA.

Pero no se está haciendo agua únicamente con los hipertensos que “escapan” al diagnóstico, sino también con la mitad que estando bajo tratamiento no logran un buen control de la enfermedad. La presidenta de la SAHA, que es doctora en Medicina e investigadora independiente del Conicet, vuelve a repartir responsabilidades: “En ocasiones, al médico le cuesta combinar fármacos (se pueden necesitar hasta 3) o ser más exigente con el tratamiento y a veces son los pacientes que hacen lo que les parece”.

El estudio CHARTER que nació de la comisión directiva de la SAHA y fue publicado esta semana en una revista internacional (The Journal of Clinical Hypertension) arroja algunas pistas en ese sentido. Incluyó a 1146 pacientes mayores de 18 años bajo tratamiento farmacológico (con dos drogas en promedio), provenientes de 10 centros de referencia de Argentina. La principal conclusión a la que arribaron los investigadores es que el 65% de los pacientes hipertensos tratados en centros especializados presentan un control adecuado de la presión arterial, “una cifra muy superior” a la reportada en la población general (43.6%, según el estudio Renata 2). “El desafío para futuras investigaciones es definir estrategias para traducir esta tasa de control al nivel de atención primaria, donde se maneja a la mayoría de los pacientes”, concluyen los autores.

En ese sentido, el año pasado la Dirección Nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades Crónicas No Transmisibles lanzó la prueba piloto del Plan Nacional de Prevención, Control y Tratamiento de la Hipertensión Arterial en el Primer Nivel de Atención en la provincia de La Rioja, que se espera se amplíe al resto del país. En tanto, estaba previsto que hoy diversas sociedades científicas firmaran en la Secretaría de Salud una guía nacional para el tratamiento de la hipertensión en atención primaria.

El diagnóstico de los factores vinculados a “estilo de vida” tampoco es bueno: más del 60% de la población adulta del país está excedida de peso y es sedentaria, lo que aumenta el riesgo de hipertensión. El consumo elevado de sodio es, no obstante, la principal causa y si bien cada vez menos personas le agregan sal a las comidas en la mesa o después de la cocción, 2/3 de la ingesta proviene de productos procesados o envasados.

Cómo tomarse la presión arterial en forma correcta

El diagnóstico de hipertensión lo realiza el médico, luego de varias mediciones con valores superiores a 14/9. El profesional puede indicar al paciente que haga un monitoreo domiciliario y que registre los valores obtenidos durante varios días, en diferentes momentos del día.

✔️Use equipos digitales automáticos validados

✔️Intente medirse en diferentes momentos del día.

✔️Siéntese en una silla con respaldo de modo que permita mantener la espalda apoyada.

✔️Apoye los dos pies sobre el piso. No cruce las piernas.

✔️Apoye el brazo sobre una superficie plana con la palma hacia abajo.

✔️Espere unos minutos (idealmente cinco) antes de iniciar el registro de la presión arterial.

✔️Cuando termine anote el valor que le arrojó el medidor.

✔️Si puede, haga otro control uno o dos minutos después del primero y anote los dos.

Conductas recomendadas

✔️Visitar al médico y realizarse chequeos de los factores de riesgo.

✔️Medirse la presión al menos 1 vez por año con un equipo automático validado.

✔️Tomar las medicaciones antihipertensivas indicadas por el profesional.

✔️Reducir el consumo de sal, aun sin ser hipertenso.

✔️No fumar.

✔️Mantener un peso adecuado.

✔️Hacer ejercicio físico en forma regular.

✔️Mantener una dieta saludable baja en sal, rica en frutas y verduras, legumbres y pescado.  Evitar la sal de mesa, panificados, embutidos, fiambres, quesos, productos procesados.

(Visited 24 times, 1 visits today)
Comentá aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Coronavirus

Un estudio advierte que el coronavirus se siente “particularmente atraído” por el grupo sanguíneo A

Publicado

on

Por

Los investigadores evaluaron una proteína de la superficie del virus SARS-CoV-2 y cómo interactuaba con cada tipo de sangre.

El SARS-CoV-2, el virus que causa el coronavirus, se siente “particularmente atraído” por el antígeno del grupo sanguíneo A que se encuentra en las células respiratorias, sugiere un estudio publicado en la revista Blood Advances.

Para llegar a sus conclusiones, los investigadores del estudio evaluaron una proteína de la superficie del virus SARS-CoV-2 denominada dominio de unión al receptor, o RBD.

El RBD -que está dentro de la proteína Spike- es la parte del virus que se adhiere a las células huésped, por lo que es un objetivo de investigación importante para entender cómo se produce la infección, explica en un comunicado la Sociedad Americana de Hematología.

En experimentos en laboratorio, el equipo analizó cómo el RBD del SARS-CoV-2 interactuaba con cada tipo de sangre.

Toma de una muestra de sangre para un test de coronavirus.

Toma de una muestra de sangre para un test de coronavirus.

Descubrieron que este tenía una “fuerte preferencia” por unirse al grupo sanguíneo A que se encuentra en las células respiratorias; sin embargo, no mostraba predilección por los glóbulos rojos del grupo sanguíneo A, ni por otros grupos de sangre encontrados en las células respiratorias o en los glóbulos rojos.

La capacidad del RBD de reconocer y unirse preferentemente al antígeno del grupo sanguíneo A que se encuentra en los pulmones de los individuos con este grupo de sangre puede aportar información sobre la posible relación entre el tipo A y la infección por covid-19, concluyen los autores del estudio.

“Es interesante que el RBD viral sólo prefiera realmente el tipo de antígenos del grupo sanguíneo A que se encuentran en las células respiratorias, que son presumiblemente la forma en que el virus entra en la mayoría de los pacientes y los infecta”, apunta Sean R. Stowell, del Hospital Brigham and Women’s de Boston (Estados Unidos) y autor del trabajo.

El grupo sanguíneo no se puede cambiar, pero sí se puede comprender mejor cómo interactúa el virus con los grupos sanguíneos y así quizá se puedan encontrar “nuevos medicamentos o métodos de prevención”, afirma Stowell.

El científico y su equipo hicieron hincapié en que sus hallazgos por sí solos no pueden describir o predecir completamente cómo los coronavirus, como el SARS-CoV-2 y el SARS-CoV, afectarían a pacientes de diversos tipos de sangre.

“Nuestra observación no es el único mecanismo responsable de lo que estamos viendo clínicamente, pero podría explicar parte de la influencia del tipo de sangre en la infección por covid-19”.

(Visited 4 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Coronavirus

Por la vacunación, empiezan a bajar los contagios de COVID-19 entre el personal de la salud

Publicado

on

Por

Ya los casos confirmados en Ciudad de Buenos Aires son menos del 1% entre los trabajadores de la salud. En Mendoza y Rosario, también corroboran esta tendencia en baja de casos

El personal de la salud puso el cuerpo para atender a los pacientes con COVID-19, y muchos perdieron sus vidas. Por la exposición repetida o por no contar con la protección adecuada, más de 360 médicos y enfermeros, entre otros integrantes del sistema de salud, habían fallecido para principios de diciembre. A partir del inicio de la campaña de vacunación, pasaron a ser un grupo prioritario y ya se empiezan a registrar el descenso de casos confirmados dentro del personal de la salud con la eventual disminución de los fallecimientos.

En la Ciudad de Buenos Aires, los casos confirmados de COVID-19 en el personal de la salud representaban entre el 3 y el 4% en diciembre pasado, en base al registro epidemiológico que lleva el Ministerio de Salud porteño. En cambio, durante las últimas semanas los casos confirmados son menos del 1%.

Cómo evolucionaron los casos de la población general en la ciudad de Buenos Aires en comparación con los casos del personal de la salud que fue vacunado. Cómo evolucionaron los casos de la población general en la ciudad de Buenos Aires en comparación con los casos del personal de la salud que fue vacunado.

También en la provincia de Mendoza, el Ministerio de Salud corroboró la tendencia en baja de menos afectados en el personal de la salud. Según contó a Infobae la infectóloga y jefa del departamento de inmunizaciones de la cartera de salud mendocina, la doctora Iris Aguilar, “hay una disminución marcada de casos de COVID-19 en el subgrupo del personal de la salud. Durante el mes de febrero sólo hubo dos casos de COVID-19 en enfermeros”.

En la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, comienzan a registrarse cambios. “Empezamos con la vacunación el 29 de diciembre y ya el primer día se inmunizó a 75 personas. Ya con la primera dosis ya hubo reducción de casos del personal de la salud a mitad de enero. En febrero ya estaba vacunado casi todo el personal de la salud, y no hemos tenido casos de médicos o enfermeros con COVID-19”, contó a Infobae Carolina Subirá, infectóloga y coordinadora del área de Calidad y Seguridad del Paciente del Sanatorio Parque en Rosario.

Los trabajadores de la salud fueron considerados población estratégica por el Ministerio de Salud de la Nación a la hora de armar el plan de vacunación para desacelerar la pandemia y reducir el número de muertes. Son un grupo clave para sostener adecuadamente el funcionamiento y la respuesta del sistema sanitario. También se consideró el nivel de exposición al que se enfrentaban. En noviembre de 2020, el personal de la salud representaba el 4,4% sobre el total de casos confirmados de COVID-19 en todo el país.

En diciembre, se había estimado en base al Registro Federal de Personal Sanitario que se iban a vacunar inicialmente 763.000 trabajadores de la salud en Argentina
REUTERS/Agustin MarcarianEn diciembre, se había estimado en base al Registro Federal de Personal Sanitario que se iban a vacunar inicialmente 763.000 trabajadores de la salud en Argentina REUTERS/Agustin Marcarian

De acuerdo al monitor público de vacunación, hoy miércoles 3 de marzo ya se habían realizado 890.221 aplicaciones en el personal de la salud. Pero no se especifica cuántos corresponden a la primera y a la segunda dosis. En el plan original, se había estimado en base al Registro Federal de Personal Sanitario que se iban a vacunar inicialmente 763.000 trabajadores de la salud.

En la provincia de Buenos Aires, el titular de la cartera de Salud, Daniel Gollan, había informado el martes que el 95% del personal de la salud se ha inscripto para recibir la vacuna. Ya le aplicaron la vacuna a 200.000 de los 231.264 registrados. El funcionario dijo que durante los próximos meses “el personal de salud estará protegido para atender la demanda de urgencia”. La vacunación hará “que no se nos caigan las guardias cada vez que haya un caso en el personal”, agregó. Adelantó que este año el protocolo para el personal de salud será diferente. Están haciendo un estudio en el personal de salud sobre el impacto de la vacunación. “El 8% se podría enfermar aunque haya recibido la vacuna, pero sería de una forma leve. Por eso, será necesario seguir con los cuidados”, expresó Gollan.

En cambio, desde la perspectiva de la doctora Silvia González Ayala, profesora de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata y miembro del Comité Institucional de Revisión de Protocolos de Investigación del Hospital de Niños Sor María Ludovica de La Plata, hay que mantener cautela sobre la evolución de la pandemia y el impacto de la vacunación. Le dijo a Infobae: “El 29 de diciembre se empezó a vacunar con la primera dosis en el personal de la salud de la Argentina. Es esperable que los casos confirmados de COVID-19 y los fallecimientos bajen por el impacto de la vacunación en ese grupo priorizado”.

Ya hay transmisión comunitaria en la Argentina de las variantes del coronavirus que fueron detectadas en el Reino Unido y en Río de Janeiro, Brasil, según relevó el Consorcio PaísYa hay transmisión comunitaria en la Argentina de las variantes del coronavirus que fueron detectadas en el Reino Unido y en Río de Janeiro, Brasil, según relevó el Consorcio País

De acuerdo con González Ayala, “la vacunación en los grupos priorizados viene lento. Ya se distribuyeron 2.231.310 dosis, pero aún solo se aplicaron 1.181.292 dosis. Considero que hay que hacer un shock de vacunación para evitar la circulación local de las variantes de preocupación”. En el caso de la vacuna Sputnik, su eficacia es del 85% con la primera dosis. Con la segunda dosis, la eficacia llega al 91,6%.

La preocupación de la doctora González Ayala está en el potencial avance de nuevas variantes que podrían limitar la eficacia de las vacunas. “Hay que tener en cuenta que las vacunas podrían no cubrir todas las variantes que aparezcan. Por ejemplo, la vacuna de AstraZeneca solo protege en el 22% en los casos de infección por la variante de Sudáfrica. Con respecto a la variante de Manaos, aún no se sabe. Esto significa que se necesita que la vacunación avance más rápido para desacelerar la propagación de las variantes, y evitar que se reduzca la eficacia de las vacunas”.

Ya hay transmisión comunitaria en la Argentina de las variantes del coronavirus que fueron detectadas en el Reino Unido y en Río de Janeiro, Brasil, según relevó el Consorcio País, que depende del Ministerio de Ciencia de la Nación. Se trata de casos confirmados de COVID-19 que no tenían antecedentes de viajes.

(Visited 7 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Salud

El consumo de azúcar puede ser más adictivo que la heroína, advierte un experto estadounidense

Publicado

on

Por

El periodista californiano y ganador del premio Pulitzer Michael Moss conversó en exclusiva con Infobae y adelantó los puntos más polémicos que aborda en su próximo libro, Hooked, que será lanzado esta semana. Por qué el fast food puede generar incluso más dependencia que el alcohol, el cigarrillo y las drogas

Ganador del premio Pulitzer en 2010 y finalista del mismo galardón en 1999 y 2006, Michael Moss, periodista de investigación de The New York Times, espera con ansias el lanzamiento de su último libro, “Hooked: Food, Free Will, and How the Food Giants Exploit Our Addictions” (Enganchado: comida, libre albedrío y cómo los gigantes de la comida aprovechan nuestras adicciones), que arribará a las librerías estadounidenses mañana, 2 de marzo.

¿Qué pasa si algunas de las decisiones que tomamos sobre qué comer están fuera de nuestro control? ¿Es posible que la comida sea adictiva, como las drogas o el alcohol? ¿En qué medida la industria alimentaria conoce o se preocupa por estas vulnerabilidades? Esos son algunos de los interrogantes a los que Moss, nacido en California hace 65 años, busca dar respuesta, tras clasificar y evaluar el verdadero peligro de algunos ingredientes y alimentos. “La primera parte del libro examina una gran cantidad de evidencia sorprendente de que la comida, de alguna manera, puede ser incluso más adictiva que el alcohol, los cigarrillos y las drogas”, detalla el autor desde el prólogo.

Es que, de acuerdo a la investigación de Moss, nuestros cuerpos están programados para los dulces. Es por ello que los gigantes de la industria alimenticia llevan desarrollados 56 tipos de azúcar para agregar a sus productos, generando en las personas la expectativa de que todo debería ser empalagoso. En otras palabras, los seres humanos evolucionamos para preferir comidas rápidas, lo que explica el creciente interés por los alimentos listos para comer, sostiene Moss a través de la publicación, basado en investigaciones recientes sobre adicción.

En un mano a mano con Infobae, el autor, quien fue también profesor adjunto en la Columbia School of Journalism, adelanta en exclusiva algunos de los temas más polémicos que trata en el libro sobre el que empezó a trabajar en 2015.

Hooked, el libro del periodista Michael Moss, que llegará esta semana a las librerías estadounidensesHooked, el libro del periodista Michael Moss, que llegará esta semana a las librerías estadounidenses

El disparador para avanzar en este volumen “fue la pregunta que me hizo un periodista sobre mi libro anterior, Salt Sugar Fat (2013): ‘Pero Michael, estas cosas de las que escribes, ¿acaso no son tan adictivas como las drogas (y entonces, ¿cómo podemos tener control sobre nuestros hábitos alimenticios?)?´”, rememora. A partir de ese momento, Moss se obsesionó con investigar la industria detrás de los alimentos procesados.

– ¿Qué hace que la comida chatarra sea tan adictiva?

– Es barata, conveniente, de acción rápida en el cerebro y está llena de calorías, todo lo cual es integrado en nuestros cuerpos a través de los instintos básicos que nos atraen a la comida. De hecho, estamos diseñados no solo para comer, sino para querer comer en exceso, lo cual era bueno porque esta naturaleza nuestra nos permitió prosperar, hasta hace 50 años, cuando las empresas cambiaron la naturaleza de nuestra comida para que comer en exceso se convirtiera en algo cotidiano.

– ¿Los productos alimenticios son manipulados para hacerlos más tentadores?

-La gran industria de alimentos y bebidas está dominada por empresas que hacen lo que la mayoría de las compañías quieren hacer: hacer todo el dinero posible haciendo que sus productos sean lo más atractivos posible; y mientras pienso, ellos venderían productos más saludables si pudieran, pero están más enganchados que nosotros a sus adictivas fórmulas.

– ¿A qué estrategias apela la industria alimentaria en este sentido?

-Esto comienza con el perfeccionamiento de sus fórmulas para producir la mayor excitación posible en el cerebro y termina con su marketing, que está diseñado para controlar nuestros hábitos alimenticios, haciéndonos querer volver a sus productos una y otra vez.

La mayoría de la gente tiene problemas con estos alimentos: papas fritas, hamburguesas con queso, pizza, galletitas, helado, gaseosas, snacks, afirma Michael Moss (Shutterstock)La mayoría de la gente tiene problemas con estos alimentos: papas fritas, hamburguesas con queso, pizza, galletitas, helado, gaseosas, snacks, afirma Michael Moss (Shutterstock)

-¿De qué modo la sal y el azúcar actúan en nuestro cerebro?

-Envían señales de las papilas gustativas que llegan al cerebro en menos de un segundo, más rápido que las drogas, y la velocidad es un sello distintivo de la adicción, porque cuanto más rápido llega una sustancia al cerebro, es más probable que actuemos compulsivamente sin pensar en las consecuencias.

-Entonces, ¿es correcto afirmar que el consumo de azúcar puede ser tan adictivo como las drogas? De ser así, ¿cuáles?

Cualquier droga, y más en algunos aspectos. Los escaneos cerebrales muestran que las drogas excitan más al cerebro, pero el azúcar no tiene que trabajar muy duro para que actuemos compulsivamente, porque es barato y legal y está en todas partes.

-En este sentido, ¿podemos decir que ciertas galletitas pueden ser más adictivas que la heroína?

-Aplica la misma respuesta que para la pregunta anterior.

-En una nota reciente publicada en New York Post, que la que se hacía referencia a su libro, decía: “El humo de los cigarrillos tarda 10 segundos en agitar el cerebro, pero un toque de azúcar en la lengua lo hará en poco más de medio segundo”. Eso es realmente impresionante. ¿Tenemos que pensar en el azúcar como un enemigo natural de nuestra salud?

-Amo el azúcar. Y sal, para el caso. Incluso, agrego una pizca de azúcar a la salsa de mis espaguetis, porque mi madre siempre la preparaba de ese modo, dado que destaca la dulzura natural de los tomates. El problema es que la gran industria de alimentos y bebidas nos robó azúcar, la sal, la grasa y los convirtió en un problema al aumentar exageradamente su proporción frente a lo que necesitamos para una buena salud.

"El problema es que la gran industria de alimentos y bebidas nos robó azúcar, la sal, la grasa y los convirtió en un problema al aumentar exageradamente su proporción frente a lo que necesitamos para una buena salud", advirtió el periodista (Shutterstock)“El problema es que la gran industria de alimentos y bebidas nos robó azúcar, la sal, la grasa y los convirtió en un problema al aumentar exageradamente su proporción frente a lo que necesitamos para una buena salud”, advirtió el periodista (Shutterstock)

– ¿Con qué otros ingredientes y alimentos de consumo masivo debemos tener cuidado? ¿Queso cheddar, por ejemplo?

-También me encanta el queso cheddar. La adicción ocurre en un espectro que nos afecta a todos de un modo diferente, a diferentes extremos, y si el queso te hace perder el control, y luego te genera adicción, entonces los expertos dirán que probablemente deberías evitar el queso por completo. La mayoría de la gente tiene problemas con estos alimentos: papas fritas, hamburguesas con queso, pizza, galletitas, helado, gaseosas, snacks.

-¿Cuánto más barato producir es comida chatarra versus comida saludable?

-Este es uno de los grandes problemas, ya que uno puede ir de compras y pagar por un paquete de arándanos como para una pizza congelada gigante que puede alimentar a toda la familia. Sin embargo, la gente está trabajando en formas muy creativas de cocinar en su hogar, a menos costo que los alimentos procesados, lo que ayuda a eliminar la ventaja de la industria de alimentos procesados.

-¿Qué medidas podrían tomar los gobiernos y las autoridades sanitarias para revertir esta situación?

-Se pueden tomar lecciones de la adicción a las drogas para ayudar a las personas a darse cuenta y luego actuar para ayudarlas a recuperar el control de sus hábitos alimenticios. Quizás, una advertencia en las etiquetas pueda ayudar alertar a la gente, pero la educación que comienza con los niños probablemente sea más eficaz. No enseñarles a los niños que la comida chatarra es mala, pero sí sería bueno hablar con ellos sobre las consecuencias y la naturaleza política de la gran industria de alimentos y bebidas, que tiene que ver con controlar nuestros hábitos, tal como ocurre con las empresas de la industria del tabaco.

(Visited 5 times, 1 visits today)
Seguir leyendo

Más Visitadas